Revista Mensual | Número: Abril de 2017
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Fuentes consultadas: EE.UU.: Wall Street Journal (WSJ). Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW); China: Xinhua (XH); Rusia: Russia Today (RT); Irn: HispanTV (HTV) Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Argentina: Clarín (CL); Crónica (CA); Cronista Comercial (CR); La Nación (LN); Miradas al Sur (MS); Página 12 (P12); Tiempo Argentino (TA).
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Comiendo carne podrida

No es lo que parece
Se pudre por todos lados
Colgados de la ganchera
Bueyes chinos
A los bifes
Engordando las vacas propias
Carne tierna y fresca


Las fracciones locales de la burguesía se empantanan cada vez más, mientras las fuerzas populares buscan resistir y superar la crisis sistémica del capitalismo  

Comiendo carne podrida

“Abrebrecha, compañero 
que ya sopla el viento de agua 
y que hay que espantar el perro 
antes que se eche la miada”

“Abrebrecha”, Alí Primera

A fines de marzo, la cúpula de los sectores empresarios y políticos tradicionales pertenecientes a la burguesía brasileña sigue envuelta en denuncias y procesamientos por manejos ilegales en las contrataciones para obras financiadas desde el erario público. Lejos de ir concluyendo los procesamientos penales por el famoso “Lavajato”, se conocieron nuevos nombres de 22 políticos de alto rango que fueron incluidos en los pedidos de investigación de la procuraduría general como presuntos beneficiarios de sobornos desde la compañía Odebrecht. Se trata de legisladores de los principales partidos tradicionales, cinco gobernadores y el sexto ministro del presidente Michel Temer involucrado (LN 17/3). El “Lavajato” fue punta de lanza para tener una excusa que justificase el derrocamiento del gobierno de Dilma Rousseff, salpicando (bastante) también a funcionarios de casi todos los países sudamericanos. Ahora también la justicia brasileña destapó un nuevo foco de mega coimas, pero esta vez en la industria de la carne, donde los dos principales frigoríficos cariocas, los holdings BRF y JBS, más otras 21 empresas, fueron acusados de pagar sobornos a inspectores sanitarios para que autoricen la venta de productos no aptos para el consumo. Este disparo político y económico afecta de lleno a una de las industrias más importantes de Brasil como es la de frigoríficos y procesados de carne, ya que el gigante de Sudamérica se ha transformado en el primer exportador mundial de carne bovina y avícola, ocupando además el cuarto lugar en la exportación de carne porcina, con presencia en por lo menos 150 países a través de la venta directa, entre ellos mercados clave como los de China, Corea del Sur y la Union Europea.

Evidentemente este golpe –de pleno alcance mundial, además– apunta a desarmar esa estructura frigorífica que constituye uno de los pilares productivos de la economía brasileña, con expansión hacia el mercado mundial (Brasil es por volumen de PBI la sexta economía del planeta), donde hay un gran interés por parte de varios conglomerados económicos yanquis y británicos por hacerse del manejo de aquellos grupos locales, como viene ocurriendo con Petrobrás y Odebrecht. A su vez, el frenazo de exportación que producen las denuncias mundiales profundiza la crisis económica en el país carioca, donde el desempleo alcanzó ya los 13 millones de personas (13% de la población activa), mayormente desplazadas en los últimos 24-30 meses, al compas del derrumbe de las industrias brasileñas.

Como en todos los lugares del subcontinente donde asumieron el gobierno del Estado las fuerzas políticas que defienden los intereses de los sectores oligárquico-rentisticos, el proceso de ajuste al que es sometida la población brasileña se agudiza cada vez más, en el desesperado intento por sostener a mínimos sectores de la economía local, que están necesariamente en la fila de ser los próximos fagocitados por el capital concentrado global. Esto se expresa claramente tanto en los procesos de privatización de empresas estatales como en la absorsion de empresas privadas de capitales nacionales a manos de holdings y grupos económicos multinacionales concentrados.

Este panorama se repite en casi toda América Latina, bajo la necesidad orgánica del capital monopólico que puja por succionar de todas las formas posibles (“legales” o “ilegales”) las riquezas que aquí se explotan, se agudiza principalmente con el ingreso de capitales en aquellos lugares donde se están dando las condiciones políticas para su reproducción ampliada y extraordinaria de manera irrestricta. Dichas condiciones son generadas por las oligarquías locales que intentan sostenerse –a pesar de que cada vez tienen menos lugar y menos posibilidades de participar del reparto y control de esa riqueza– redefiniendo las “alianzas” que las unen a dichos conglomerados, aunque necesariamente en peores condiciones de negociación, obligadas a entregar mayores cuotas de la propiedad de los medios de producción; siendo expropiadas, ni más ni menos, ellas también en su propiedad privada de los medios de producción.

No es lo que parece

Un reciente informe de la CEPAL indica que los flujos de IED (Inversión Extranjera Directa) hacia América Latina han disminuido en los últimos años. En 2015 la IED fue de $179.100 millones de dólares, un 9,1% menos que en 2014, y la peor suma desde 2010; contrastando además con los flujos a nivel mundial que crecieron en 2015 un 36%, empujados por una intensa ola de fusiones y adquisiciones focalizada en los países desarrollados, en particular Estados Unidos. Según este trabajo, la disminución se explica por la caída de la inversión vinculada a recursos naturales (minería e hidrocarburos principalmente), y por la ralentizacion del crecimiento económico en la región, sobre todo Brasil. El principal inversor en América Latina es EEUU con un 25,9% de la IED, seguido por Países Bajos y España (TS 10/3). Ahora bien, esta tendencia se está revirtiendo a partir de los golpes destituyentes y económicos que garantizan a esos capitales (que buscan controlar la totalidad de las cadenas productivas) el manejo de los sectores estratégicos de las economías latinoamericanas, donde las propias fracciones locales de la burguesía no pueden sostenerse más en pie ante el nivel de concentración y centralización que se acelera, como analizábamos en el primer artículo, a escala global.

Por ello, no es casual en Brasil que, luego del escándalo del Petrolao, se lograra vencer la resistencia sindical y popular a las “privatizaciones”, logrando habilitar la venta de acciones de la estatal Petrobrás a distintos Holdings mundiales, el último de ellos la firma francesa Total, que firmó una compra de activos del gigante energético brasileño por 2,2 mil millones de dólares (TS 1/3). Una situación parecida ocurrió con cuatro grandes aeropuertos privatizados por 470 millones de dólares, siendo adquiridos por la compañía alemana Fraport. Pero lo más destacable es que también se producen compras (absorciones) en la órbita privada que manejaban los capitales autóctonos: por caso, el gran traspaso empresario de marzo fue la compra del 100% de la planta Siderúrgica do Atlântico por parte del Grupo Italoargentino Techint-Ternium, quien acordó desembolsar 1.200 millones de euros y asumir pasivos por otros 300 millones para quedarse con esta planta de “slabs” (placas de acero que se utilizan como insumo para todo tipo de industrias), que en la actualidad abastece a los mercados de México y Estados Unidos (LN 23/2). Decididamente, para los capitales más concentrados, es necesario desmembrar el aparato industrial brasileño por ser el más importante en America Latina, presentando así un escollo para las necesidades del capital que debe quedarse con todas las fuentes de riqueza posible ante el achicamiento del valor a nivel mundial.

Ante esto, la fracción paulista de la burguesía queda entregada al plan de ajuste que lleva a cabo el gobierno de Michel Temer sin posibilidad de seguir “subsistiendo” como lo hizo hasta ahora. Son dos las formas principales de asfixia económica a esas fracciones locales en desgracia que ya están en marcha: la primera en el plano puramente económico por su incapacidad de competir a nivel mundial sin altos grados de inversión; la segunda es la que se lleva adelante mediante el destape mediático de los negociados y corruptelas varias. El resultado de esto es la peor recesión desde el período 1930-1931. La economía se contrajo un 3,6% el año pasado, cifra que se profundiza con la caída del 3,8% del PBI de 2015, donde todos los sectores productivos sufrieron un retroceso: el agropecuario se encogió el 6,6%; la industria, el 3,8%, y los servicios, el 2,7%. La inversión en bienes de capital disminuyó un 10,2%, el consumo de las familias brasileñas cayó un 4,2% y las compras gubernamentales bajaron un 0,6%, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) (LN 8/3). La crisis económica derivó en la destrucción de empleo a un ritmo nunca antes visto en el país y, a su vez, el alto índice de paro resulta uno de los factores que retrasan la recuperación: según datos gubernamentales, la tasa de desempleo en el trimestre concluído en enero de 2017 alcanzó el 12,6% de la población económicamente activa y un récord de 12,9 millones de personas buscando empleo (CR 8/3), superando ya en diciembre la media de 12,1 millones desempleados.

Brasil es, evidentemente, el caso testigo de cómo el golpe político a un gobierno de la fuerza social antimonopólica deja el camino allanado a los capitales concentrados globales para meterse en nuestros países y así manejar la economía según sus necesidades. Según sus voceros, entre enero y febrero se revirtió la tendencia porque la producción creció en 12 de los 24 sectores relevados por el IBGE; además, en estos meses el índice de acciones comerciadas en bolsa, eI Bovespa, subió 32,7% en el último años y la moneda, el real, se apreció 13% contra el dólar (CR 14/3). Ahora bien, ese crecimiento se realiza con un mercado laboral reducido, es decir, con menos trabajadores y con menos masa salarial (cayó un 4,5% en enero) (CL 12/3). Se produce la misma cantidad o más mercancías que antes del ajuste. Entonces, lo que aparece como desindustrialización es en realidad concentración y centralización económica a manos del capital global, que arrasa hasta con sus propios tentáculos locales, que garantizaban históricamente su reproducción en los mercados nacionales, dejando fuera de competencia a fracciones enteras de esa burguesía que no puede ya participar de la competencia a escala mundial.

Se pudre por todos lados

Cómo decíamos más arriba, la situación de saqueo se replica en los lugares del continente donde se han mantenido o han asumido gobiernos que aplican el plan de la fuerza social rentística, mediante la presión ejercida por los monopolios mundiales hacia los empresarios, que hace sentir sus consecuencias sociales como nunca en los últimos quince años. Por caso, los canales comerciales ya establecidos (como los TLC) saltan por los aires ante la redoblada puja por mercados: “La industria farmacéutica de EEUU acusó a Colombia de incumplir compromisos del Tratado de Libre Comercio (TLC), y pidió al Gobierno de su país incluir a Colombia en una lista de observación prioritaria. El gremio de Investigación y Fabricantes de EEUU (Phrma) señala a Colombia por supuesta debilidad a la hora de defender las patentes de los medicamentos y uso de la figura de declaración de interés público para forzar un descuento de precio, lo que plantean que es incompatible con los compromisos del país en materia de acceso a los mercados en el marco del TLC. Al respecto se pronunció el presidente del gremio de empresas nacionales que producen medicamentos Asinfar, Alberto Bravo, quien señaló que ‘las apreciaciones de Phrma son subjetivas, sesgadas y alejadas de la verdad. Provienen de un gremio que representa los intereses de las multinacionales farmacéuticas estadounidenses’” (ET 3/3). Pero eso no es todo, tambien compañias mineras, de telecomunicaciones y defensores de trabajadores adelantaron acciones legales pidiendo corregir inconguencias entre normas nacionales y estandares de comercio global” (ET 5/3).

Efectivamente el TLC bilateral que Colombia firmó con EEUU está en vigencia desde 2012 y es un antecendente inmediato del TTP (Tratado Transpacifico). A pesar de que la fracción gobernante de EEUU está revisando el carácter de estos acuerdos –al punto de liquidar el TCLAN con México y Canadá–, los capitales monopólicos los siguen usando como herramientas coercitivas para aplicar reglas que garanticen su reproducción en pos de eliminar a los capitales nacionales no competitivos. Además, recurren también a otro tipo de reprimendas para saquear los sectores estratégicos colombianos, como ser el reclamo de indemnizaciones por “romper las reglas” del libremercado. En ese marco, “el grupo español Gas Natural Fenosa reclamaría unos 1.000 millones de euros al Gobierno por la liquidación de Electricaribe, más del doble de su valor contable (475 millones de euros)… asegurando que la decisión del Gobierno de liquidar Electricaribe, que llevaba intervenida desde mediados de noviembre, es ‘contraria al proceso de diálogo’ abierto en los últimos meses con Colombia y ‘al espíritu de profundización de las relaciones comerciales entre la Unión Europea y Colombia’. En noviembre pasado, Electricaribe y el Gobierno no llegaron a un acuerdo sobre fórmulas para capitalizar la empresa, debido a la elevada cartera morosa de clientes” (ET 15/3). Ante el mínimo atisbo de “instromision” por parte del Estado, las fuerzas del libremercado no tardan en caer para preservar sus intereses; proceso cuya tendencia lleva objetivamente a que aumenten las masas trabajadoras desempleadas y se reduzcan las fracciones medias y pequeñas del empresario local.

Colgados de la ganchera

Mientras tanto, esas fracciones nacionales siguen buscando, cual alma en pena, una salida posible ante el derrumbe del TTP (Tratado Transpacifico), luego de someter a planes de ajuste a todos sus pueblos para poder entrar en las reducidas mesas de los galanes del capital concentrado global. Un intento de eso se produjo este mes cuando Chile convocó a una reunión con 12 paises que son parte del agonizante tratado. Obviamente, fueron parte las naciones integrantes de la Alianza del Pacífico (AP), el anfitrión, México, Colombia y Perú, luego de juntar previamente a los ministros de finanzas y al Consejo Empresarial de la AP (CR 14/3). En dicho conclave, realizado en la ciudad de Viña del Mar, no hubo representación yanqui, pero China envió al representante presidencial para asuntos latinoamericanos, Yin Hengmin. Así, aparece como opción más que viable cerrar el acuerdo con China, lo cual no se puede confundir con una solución mecánica para el problema del desarrollo autónomo de los pueblos, menos en manos de estos sectores no autocentrados que siempre fueron apéndices de los centros mundiales. En este sentido “más de 200 organizaciones sociales de todo el mundo alertan del peligro de ‘resucitar’ el TPP en Chile, considerando que esta reunión convocada por el Gobierno chileno no responde al interés nacional, ya que su implementación y futuras consecuencias no han sido discutidas con la participación de la ciudadanía ni en el Parlamento” (TS 12/3), dejando en claro la imposibilidad de que las raquíticas burguesías conduzcan el proceso de positivización ante la caída del TTP con EEUU a la cabeza. En este mismo sentido en México durante la conferencia de funcionarios anunciaron la intención de diversificar el comercio internacional, orientándose “hacia mercados de alimentos como los de Argentina, Australia, Brasil y especialmente Rusia. El secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), José Calzada declaró: ‘Hay países como Rusia, los miembros de la Unión Europea (UE) y Australia que nos están tocando la puerta para ciertos productos’, declaró Calzada, quien añadió que ‘la calidad de nuestra producción agroalimentaria es ampliamente reconocida a nivel mundial. Queremos ir a Rusia porque Rusia tiene interés en comprar 300.000 toneladas de carne de res mexicanas, y ellos quieren que nosotros compremos trigo, y eso me parece justo porque eso nos hace buenos socios comerciales’” (TS 17/3). O Rusia o China parecen ser los nuevos “aliados” a la hora de pensar nuevos destintos de gran escala para una parte especial de la producción latinoamericana.

Del otro lado del continente, sobre el Atlántico, también se debaten posibles salidas ante la crisis planteada, pero parece que no hay mucho acuerdo sobre cómo hay que hacerlo. A principios de marzo se reunieron en Argentina los cancilleres del Mercosur –todos salvo el de Venezuela– y la reunión tuvo el foco puesto en los acuerdos que, para flexibilizar el bloque, se buscan con la Asociación de Libre Comercio Europea (EFTA), con Corea y con la India (CL 9/3). Por otro lado, los agitadores del librecomercio afirman que es mejor reforzar los lazos comerciales entre Argentina y Brasil, que “El gran viraje del Mercosur parecería tener varias prioridades. La primera es la corrección de las malas políticas que se venían aplicando; la segunda es la rápida necesidad de mejorar y en lo posible equilibrar el comercio intrazona; la tercera es la necesidad de negociar nuevos acuerdos comerciales, y la cuarta es prever las consecuencias del intercambio comercial asimétrico con China”, dijo el funcionario macrista Edgardo Segundo Acuña. De lo que están seguros es que hay que buscar dónde colocar los productos que pueden competir a nivel mundial, pero al igual que para sus pares del Pacífico, se torna cada vez más inviable el afianzamiento de relaciones comerciales que no queden subordinadas a los capitales que tengan más “nivel competitivo”, teníendo el 50% de la producción mundial de soja y una gran capacidad agroalimentaria que, en las condiciones actuales del reparto de esa renta, solo garantizaría la reproducción de sectores cada vez más concentrados, más aun con el desplazamiento de Venezuela del Mercosur a manos de los gobiernos pro-oligárquicos de Brasil y Argentina.

Bueyes chinos

Mientras tanto, China avanza posiciones en cuanto a su presencia en países lationamericanos. Inclusive, como decíamos mas arriba, ante la necesidad de las fracciones nacionales de la burguesía de colocar sus productos, mayormente alimentos y materias primas, y la búsqueda de esos sectores de profundizar relaciones comerciales. Mexico se debate profundamente cómo va a encarar esta situación a partir de la ruptura por parte del gobierno de Donald Trump del TCLAN. Enrique Dussel, coordinador del centro China-México de la Unam afirma: “No tengo nada que objetar a la diversificación de las exportaciones, pero parece que solo miramos a China desde que Trump nos sacó la lengua (…). México no está institucionalmente preparado para llevar una relación de mediano o largo plazo con China. Falta preparación de las empresas y del sector público; fallan en temas tan básicos como concretar los perfiles de los consumidores chinos o las reglas sanitarias (ET 15/3). La burguesía Mexicana, si bien tiene una base amplísima de producción de materias primas, es también, al igual que China, productora de bienes manufacturados y, al igual que China, se los vende (o vendía) a EEUU.

De todas maneras no hay muchas alternativas y, en este sentido, Alicia García Herrero, economista jefa del banco francés Natixis para Asia-Pacífico, declaró: “Si México se queda fuera de su gran mercado, tendrá que buscar nuevos socios a la desesperada. Y Pekín lo va a aprovechar: es un país estratégico para ellos por su posición geográfica. Los chinos quieren aprovechar la debilidad de EEUU con Trump, y México es un plato fuerte y simbólico”. Habrá que corroborar si esta conducta de china sobre el pais azteca se da de esa manera, sobre todo cuando su primer ministro afirmó que no pretende suplantar a EEUU. Esto lo hacía refiriéndose al papel que esta jugando la concepción del “ganar-ganar” con la que el pais oriental se dirige hacia el resto del mundo. Durante marzo, también se destacó Colombia como otro caso testigo de los lugares donde se intensifican las relaciones sino-latinoamericanas, a pesar de ser históricamente un aliado fundamental de EEUU en la región. En este sentido, Óscar Rueda, el embajador Colombiano en China, reflexionaba al respecto: “China ahora está en un proceso de ajuste, donde lo importante ya no es el crecimiento per se sino crecer de forma sostenida y distribuida, y esto significa mirar hacia sus regiones. Y seguramente eso significa, por ejemplo, cambiar el énfasis en las importaciones (...). Nosotros exportamos hacia China materias primas, combustibles; estamos interesados en que cambiemos y podamos exportar valor agregado, y en la medida en que haya mayor desarrollo en las regiones chinas, va a haber mayor demanda de ese producto y tendremos una mayor oportunidad (…). La inclusión del yuan en la canasta de monedas (de reserva del Fondo Monetario Internacional) significa para nosotros poder celebrar negocios, poder hacer inversiones con China, en yuanes. El no tener que pasar por otras monedas, abarata el costo de las inversiones y las exportaciones y las facilita, lo cual favorece mucho las relaciones con América Latina”. Más allá de las expresiones de deseo, es evidente que en estos lugares donde se aplicaron con más precision los planes del imperio, en Mexíco el TCLAN y en Colombia el TLC bilateral con EEUU, estas burguesías no autocentradas están intentando buscar una salida para sobrevivir, incluso sin entender que en ningún lugar pueden hacerlo desde los intereses del capital.

A los bifes

 En los países donde siguen los avances desde el plan político antiimperialista, encabezados por los países del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Americas), los aprietes y ataques adquieren cada vez más violencia. En este sentido, la guerra económica en Venezuela promovida por el imperio y sus representantes locales, tuvo un nuevo capitulo. El periodista venezolano José Vicente Rangel desde su programa “José Vicente hoy” adelantaba ataques judiciales sobre PDVSA tramados por las transnacionales Exxon Mobil y Conoco Phillips, y declaraba, con razón, que “el cerco y los ataques contra Venezuela se expanden y al mismo tiempo tratan de golpear las áreas más sensibles de la economía y las finanzas del país” (TS 19/3). Conoco Phillips desarrolla el bloque Petrozuata, el cual produce aproximadamente 120 mil barriles diarios, y está por el orden de los 22.000 millones de dólares, mientras que Exxon prepara una demanda judicial vinculada a su participación en el proyecto Cerro Negro de la Faja, por 7.000 millones de dólares. “El problema de estas trasnacionales con Venezuela es que rechazan migrar al esquema soberano de empresas mixtas (60% de las acciones en manos de Venezuela y 40% a la empresa extranjera) establecido en las leyes venezolanas (TS 19/3). De esto se desprende que esas leyes Venezolanas, que desde el año 2007 permitieron al Estado la creación de empresas mixtas para así poder controlar la producción desde los intereses del pueblo y la clase trabajadora, chocan frontalmente ante la necesidad del capital financiero de manejar la renta, en este caso la petrolera, profundizando su nivel de concentracion en función de su propia reproducción a costa del saqueo y empobreciendo y saqueando a la clase trabajadora.

Si bien el caso de Conoco Phillips no está resuelto aún, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) falló a favor de Venezuela en la controversia con Exxon Mobil revocando la decisión previa que ordenaba a Venezuela pagar 1.400 millones de dólares en “daños” a la petrolera estadounidense, por la nacionalización de sus activos (TS 10/3). Esta decisión del CIADI le resta efectividad a los intentos de los capitales concentrados en el nivel de sus propias organizaciones legales, una tendencia que va erosionando la propia institucionalidad monopólica. Sin embargo, la manifestación más importante durante marzo de los furibundos ataques desde los conglomerados se dio nuevamente en el desabastecimiento alimentario y en el boicot realizado por parte de los productores de pan venezolanos. La Federación Venezolana de Industriales de la Panificación y Afines (Fevipan) insiste en que son la falta de materias primas y los sobreprecios de éstas los que han provocado las colas de todos los días” (LN 17/3). Ante este hecho, Nicolás Maduro reaccionó inmediatamente señalando las posibles expropiaciones, advirtiendo que “los responsables de la guerra del pan la van a pagar y después no vayan a decir que es una persecución política” (TS 13/3). Por ello, el presidente bolivariano desplegó inspectores, guardias nacionales, milicianos, comunas populares y las unidades de batalla Bolívar Chávez sobre Caracas para garantizar el despacho de pan: “Todo el peso de la ley debe caer contra los que especulan con el trigo. Vamos con todo para neutralizar las mafias panaderas”, afirmó Maduro (LN 17/3).

Luego de ello, las dos importantes cadenas panaderas Mansion's Bakery e Inversiones Rol 2025, fueron expropiadas de forma provisional y entregadas a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP. Desde que comenzaron los ataques especulativos contra la economía venezolana, los principales se dieron en la falta de medicaciones y de alimentos, siendo este último un 70% de la demanda al exterior y de financiarlo con parte de la renta petrolera, que experimentó una caída por la baja cotización internacional. Sin embargo, el desarrollo de los “motores económicos fundamentales” planteados por el Comandante Chávez permitió convocar a todos los sectores de la sociedad venezolana, inclusive a sectores de la “boliburguesía” que no se pueden reproducir a escala monopólica; fueron un avance para contener y controlar esos ataques especulativos. Los CLAP juegan un papel fundamental en esa pelea y durante marzo, justamente, Nicolás Maduro anunció la expansión de estos, en el marco del primer aniversario del programa. “En su programa ‘Los domingos con Maduro’ informó que se aprobaron recursos por 9.787 millones 250.000 bolívares para la confección de dos millones 500.000 kits de uniformes escolares para el año escolar 2017-2018, a través de los CLAP textiles. Se activarán 4.000 unidades productivas textiles, que confeccionarán 12 millones 500.000 piezas de ropa. También aprobó recursos para la producción de 18 millones 750.000 kits de higiene y aseo personal que serán entregados a través de los CLAP a precios sostenibles. Dijo: ‘Venezuela está escribiendo una nueva página en la lucha por el socialismo, que puede servir de ejemplo en el continente, y el próximo paso es que los CLAP aumenten su calidad y periodicidad’. Afirmó también que el ‘capitalismo no tiene salvación’, por lo cual llamó a sustituirlo de la mano con el pueblo. ‘Los CLAP vienen a posicionarse como un núcleo de fuerza para hacer de nuevo el país, para hacer una nueva estructura económica; por eso no se engañen, los CLAP tienen que ser fuerza moral, política, económica, social, productiva, cada vez más empoderada’. Estas herramientas no tienen un fin paliativo, sino que están apuntadas a forjar esa experiencia de control productivo en la clase trabajadora, aunque todavía le falta desarrollo y profundidad para infrigir una derrota definitiva a la especulación, porque acabar definitivamente supone el dominar todo ese proceso.

Engordando las vacas propias

Mientras tanto, ante esta situación de permanete hostilidad, lejos de retroceder, los países del ALBA siguen delineando los planes coincidentes con los intereses de la clase trabajadora Latinoamericana. En la instalación de la XIV Cumbre del Alba-TCP, en Caracas Maduro dijo que el ALBA tiene como tarea la creación y el desarrollo de un modelo económico productivo integrador e integral: Es necesario poner énfasis en el tema principal que creemos tenemos como punto por aprobar, y no es otro que la construcción, desde el Alba, de una visión, de un proyecto, de un modelo económico productivo integrador e integral (…). El gran reto de esta generación y de la generación que está por venir será tener la misma capacidad de realización, de construcción y de éxito en la construcción de un modelo productivo que nos dé independencia y base sólida de riqueza para poder mantener la inversión y el desarrollo de nuestras sociedades” (TS 5/3). Estas afirmaciones tienen como base material la imposibilidad que tienen las fracciones raquíticas y no autocentradas de la burguesía de construir una alternativa para el continente; muy contrariamente, están esperando las inversiones desde los países centrales o desde los capitales más desarrollados para “resolver” los problemas productivos en cada una de nuestras naciones. Pero en nombre de esto, y empujados por los mismos capitales que piden mejores condiciones para invertir, aplican planes de ajuste en perjuicio de la clase trabajadora.

En la vereda contraria se ubican las naciones del ALBA que buscan, mediante la integración, el control de las fuerzas productivas para el desarrollo común. En otra de las acciones emancipadoras que vienen realizando las fuerzas populares en nuestro continente se promulgó en Bolivia la Ley General de Cocas que suplanta la instaurada en 1998, ampliando la superficie cultivada. Una de las controversias con respecto a esta producción radica en que los dueños del capital acusan a Bolivia de abastecer al narcotráfico con los cultivos de esta hierba, pero fue mediante las declaraciones del vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera cuando se puso sobre el tapete de qué se trataba esa ley que busca impulsar la industrialización de la coca y la expansión de los productos elaborados a base de esta hoja, en mercados nacionales e internacionales, respetando los cultivos tradicionales que sostienen económicamente a gran parte de la poblacion. También recordó que antes del Gobierno de Evo Morales, los cultivos superaban las 30.000 hectáreas y no existía un control efectivo del narcotráfico, lo cual hace entrever alguna complicidad entre los gobiernos neoliberales y la producción de coca con destinos “non sanctos”.

Del mismo modo, el autoabastecimiento energético, anunciado ya por Evo Morales, esta vez toma forma en la promulgación de una ley “que desarrolla la presencia del estado en la cadena de generacion, transmision y distribucion de electricidad. Para eso desarrollara dos nuevas centrales electricas en la paz y Cochabamba con  el objetivo que todos los bolivianos con ecuenten con luz electrica objetivo propuesto en 2005.” Una vez más, queda demostrado que el control de las fuerzas productivas depende pura y exclusivamente de comprender que es esencial el manejo de ellas para lograr la emancipación y la autonomía, con lo cual la comprensión de la pelea contra los monopolios requiere un plan político que pueda superar el orden del capital concentrado. La firmeza de estas premisas radica también en el contenido histórico que tienen los países del ALBA y cómo fueron enfrentando a ese enemigo. Aun con sus falencias, todavía con una clase trabajadora en  proceso experimental, si contrastamos la situación con los países en donde han accedido al gobierno personeros del ajuste contra la clase trabajadora, en estos paises hasta los números macroeconómicos son positivos. Con respecto a ello, Patricio Montesinos afirma sobre esto que “Nicaragua y Bolivia son ejemplos a seguir en Nuestra América, como similares lo son Venezuela y Ecuador, que también progresan en beneficio de sus pueblos en medio de severas agresiones mediáticas y guerras económicas que les impone la oligarquía regional financiada por Estados Unidos (CD 14/3), en otras palabras no solo barrenan sobre la crisis sino que preparan esa fuerza para la construcción de la nueva sociedad tomando en sus manos la fuerzas productivas.

Carne tierna y fresca

Sin duda, donde más se juega esta cuestión es en Cuba. Según un informe preliminar sobre el estado económico de la isla durante 2016 y sus perspectivas de 2017 teniendo en cuenta que por primera vez en 20 años se registró una caída de 0,9% en el PBI. A pesar de eso, con el proceso de apertura hay muchas críticas y reflexiones acerca de cómo profundizar el control de las fuerzas del mercado. Según el informe, “uno de los elementos de mayor importancia para estimular el crecimiento en el 2017 consiste en elevar el gasto de gobierno para aumentar el nivel de las inversiones… Al respecto un factor muy significativo será lograr una mayor calificación y estabilización de la fuerza de trabajo en la construcción mediante un adecuado sistema de estimulación que impida la alta movilidad que la misma” (CD 22/2). En otras palabras, el estado no gasta de cualquier forma ni para cualquier resultado y la inversión privada no tiene como función principal resolver las necesidades de las empresas, en este caso si lo que se busca es aumentar la productividad, no es para el beneficio de los privados sino para que eso sea reinvertido en lo común. Con respecto a esto y siguiendo el desarrollo de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), el investigador del Instituto de América Latina (ILAS) de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS), Xu Shicheng, hace algunos apuntes con respecto al camino a seguir por la revolución en tanto toma en sus manos la relaciones de mercado. Según Xu, tomando en cuenta los actuales cambios bruscos ocurridos en el mundo y los retos que encara Cuba, como la primera recesión económica en poco más de dos décadas ocurrida en 2016, el país caribeño debería dar pasos más grandes para que la actualización tenga un futuro positivo: “Primero, hay que garantizar el crecimiento de las exportaciones. Segundo, es importante aumentar la producción doméstica para evitar importaciones innecesarias. Por último, hay que buscar maneras de atraer la inversión extranjera dice Xu. En los últimos dos años, las autoridades cubanas aprobaron alrededor de 90 nuevos proyectos de inversión extranjera directa por un valor superior a los 1.300 millones de dólares, aunque lo previsto era sobrepasar los 2.000 millones. Para este año se prevé una cartera de negocios con 395 proyectos por un valor que supera los 9.500 millones de dólares (XH 24/2). Pareciera ser que con la profundización de la crisis del capitalismo, hay muchas posibilidades de apretar el acelerador en cuanto a reformas se trate para contener las fuerzas del mercado, que por sí mismas son la encarnacion de la barbarie y la explosión de todas las contradiciones de la humanidad.

Siempre y cuando no se pierda de vista el norte de que eso solo se puede hacer desde la lógica que la Revolucion Cubana viene empujando sin cesar desde 1959, la fuerza de los trabajadores en pos de la construcción de la nueva sociedad. Sin duda alguna, que Cuba no es la varita mágica, primero porque por si misma no puede resolver el problema de la humanidad, en eso radica la importancia de la unidad latinoamericana y segundo porque es fruto de la pelea histórica que dieron los trabajadores desde hace casi 60 años. El resultado si es la encarnacion de lo nuevo, de lo fresco y de lo tierno, lo opuesto a lo prodrido y rancio del capital concentrado mundial y sus secuaces locales que nada pueden resolver. Veamos ahora cómo esa putrefacta y moribunda clase dominante intenta por todos los medios políticos imponer sus ideas y programas, mientras que del otro lado, lejos de resistir, los trabajadores y sus expresiones nacionales salen a la disputa hegemónica.



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