Revista Mensual | Número: Noviembre de 2017
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Fuentes consultadas: EE.UU.: Wall Street Journal (WSJ). Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW); China: Xinhua (XH); Rusia: Russia Today (RT); Irn: HispanTV (HTV) Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Argentina: Clarín (CL); Crónica (CA); Cronista Comercial (CR); La Nación (LN); Miradas al Sur (MS); Página 12 (P12); Tiempo Argentino (TA).
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Ya no pisan fuerte

¡Me estoy por ahogar!
¡Me voy a pique! Glu-glu…
Si no me protege el empleado mayor…
No vas a esperar que enfríen a tu amigo…
Voy a exagerar, mi fiebre no es tan alta
Esta es la peor cita (es una cita a ciegas)
Si ya conoces la forma novedosa
Sin rencor pero sin detenerse


Las oligarquías locales buscan escapar de su extinción ante el avance de los capitales concentrados y los trabajadores profundizan su respuesta ante el caos que aquellos encarnan

Ya no pisan fuerte

 

“¡Divina TV Führer mi amor!
(donde quiera que vaya, Eveready estará...)
Seré promovido para Navidad
¿cómo no se nos ocurrió?”
(PR, Divina TV Führer)

 


Así como analizábamos en los artículos precedentes, en America Latina también vemos cómo se profundiza la crisis estructural del capitalismo, donde una de sus principales manifestaciones es la lucha cada vez más encarnizada entre los grupos económicos dominantes regionales con sus otrora “aliados” multinacionales. El principal rasgo que adquiere en la actualidad dicha lucha es la velocidad con que, en interés de los capitales más concentrados de escala mundial, los gobiernos “neoliberales” en ejercicio ejecutan y aplican medidas económicas que se transforman en drásticos “planes de ajuste” contra vastos sectores de la sociedad, que arrasan (expropiando y concentrando) además con buena parte del empresariado de escala media y grande, de alcance puramente nacional o, en algunos casos puntuales, regional. Son (ex)miembros de un club donde ya no tienen lugar en la mesa; el mercado los deja irreversiblemente afuera, porque la producción y el financiamiento de la misma están hiper concentrados en aquellos 147 grupos económicos globales. 

Del otro lado del mostrador, sin asientos pero con los cuchillos afilados entre los dientes, aparece cada vez con más cuerpo la fuerza social antimperialista que, con los trabajadores organizados como su principal protagonista, da cruenta batalla por sentar las bases duraderas de un desarrollo autónomo que construya un bienestar social para el conjunto de nuestros pueblos. En este sentido, este mes se destaca necesariamente la profundización, contra todo pronóstico de las amplificadas voces opositoras, de la Asamblea General Constituyente en Venezuela, consolidando el proceso de transformación del escenario político regional que se gestó luego del triunfo bolivariano de las elecciones constituyentes del 30 de julio último. Mientras en Colombia las recientemente “pacificadas” ex Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) deciden dar pelea institucional y electoral, trastocando todavía más el escenario de crisis política y económica del gobierno de Santos, dificultando con ello la realización práctica del tan mentado “fin del ciclo populista” que anunciaban los capitales concentrados y sus multimedios luego del golpe parlamentario a Dilma Rousseff iniciado a fines de 2015, cuando Mauricio Macri asumía, además, la presidencia argentina. En este contexto, llega una nueva votación contra el bloqueo yanqui a la Cuba socialista en la Asamblea de la ONU, donde ya es imposible cualquier otra lectura que no sea la del debilitamiento del consenso imperialista.

Así, abordaremos este proceso de reconstitución de las fuerzas populares antiimperialistas de Latinoamérica a través del análisis de los principales hechos sucedidos en el plano de la disputa económico política, que se haya ineludiblemente atada a las definiciones ideológicas que imperan de uno y otro lado del territorio en disputa.

¡Me estoy por ahogar!

Durante el mes de octubre, los voceros de los organismos financieros al servicio del capital concentrado volvieron a repartir índices y “recomendaciones” para los países de nuestro subcontinente. En este sentido, durante la reunión de ministros de Finanzas de la región que se realizó en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el marco de la asamblea anual del Fondo Monetario y del Banco Mundial, el presidente del organismo interamericano, Luis Alberto Moreno, afirmó que “la economía global está mejor, pero de todos modos persiste un reto. La región tiene que crecer mucho más. En el mismo conclave, el secretario de Finanzas argentino, Luis Caputo, develaba el acertijo de cómo debería ser ese crecimiento, insistiendo en la receta de impulsar “reformas estructurales” e invertir en educación y obra pública para apuntalar la expansión porque el empuje que aportaban las materias primas durante la era de las “tasas de crecimiento chinas” se ha apagado (LN 12/10). Para completar estas afirmaciones, el economista jefe del Banco Mundial para América latina y el Caribe, Carlos Vegh, sentenciaba: “sin un rol determinante por parte de los motores externos de crecimiento, como los altos precios de las commodities, la región tendrá que depender de sus propias fuentes de crecimiento”. En otras palabras, no alcanza con la profundización de la matriz económica primarizante, sino que los países dependientes deben buscar también “otras formas” (otras áreas de “ajuste”) para crecer.

Sin duda que los sectores oligárquicos toman nota de este asunto y empujan cada vez más en todos los países la apertura jurídica para la “llegada de inversiones externas” o, mejor dicho, para que algunos grupos monopólicos transnacionales hallen nichos de “inversiones de bajo riesgo” y, sobre todo, “rápidos retornos”. Desde luego que para que eso ocurra es necesario crear las condiciones sociales que garanticen la reproducción ampliada de aquellos capitales, anulando lo más posible la resistencia de los trabajadores y de los pequeños y medianos empresarios, mediante la “reducción en los costos de la producción”.

En este sentido, durante este mes, se reavivó la discusion acerca de la necesidad empresaria de avanzar en Tratados de Libre Comercio (TLC) entre los países del Mercosur y otros bloques regionales. De entre ello, el tan ansiado acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur tuvo en Brasilia un nuevo capítulo donde cada bloque acordó presentar la oferta definitiva que debe involucrar la apertura comercial de más de 85% del universo de productos (CL 2/10). Pero enseguida aparecieron las tensiones, fundamentalmente en lo que respecta a los productos agrícolas, ya que los sectores rentísticos de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay exigen al bloque europeo una mayor apertura. Consideran que la oferta europea de los cupos anuales sin arancel de 70.000 toneladas de carne vacuna enfriada y congelada y de 600.000 toneladas de bioetanol son “insuficientes”, dado que son la principal “commoditie” donde la relación de costos es favorable a las naciones sudacas.

Por ello, para “ablandar” a su contraparte europea, los empresarios y funcionarios del cono sur estarían dispuestos a ceder en sus pretenciones sobre las “reglas de origen”, con las cuales, hasta el momento, protegen las industrias locales de la importación de productos industriales europeos con componentes de mercados más competitivos (CR 4/10). En la competencia por las porciones de mercado, es tal la necesidad de los capitales concentrados de profundizar la succión de valor desde la periferia hacia sus centros industriales que los acuerdos que antes se alcanzaban rápidamente con la participación de sus fracciones rentísticas locales, ahora quedan trabados, al no poder asegurarles las cuotas de mercado a estas últimas, impulsando a que el control de esa renta de la tierra sea manejado por cada vez menos intermediarios.

¡Me voy a pique! Glu-glu…

Desde el ascenso de Donald Trump a la presidencia de EEUU, de entre los variados anuncios de adopción de políticas proteccionistas, la que refiere a la inminente salida del acuerdo comercial tripartito de América del Norte (TCLAN) por parte de EEUU es la que ha generado mayor alarma entre la oligarquía mexicana, representada fielmente por el gobierno de Enrique Peña Nieto. Esta fracción de la burguesía mexicana ha intentado desesperadamente “reformular” el acuerdo con sus vecinos del norte para poder mantener su status quo de élite a costa de profundizar la entrega de recursos nacionales y del hambre de su pueblo. Si bien el superávit mexicano con respecto a EEUU es de 64.000 milllones de dólares anuales, eso no se traduce en mejoras de las condiciones de vida de la población mexicana. Contrariamente a eso, ni siquiera el grueso del empresariado mexicano participa de la fiesta librecambista: los que se quedan con el mayor porcentaje de ganancias son las empresas de capitales estadounidenses, que usufructúan la mano de obra azteca para reducir sus costos de producción.

Sin perjuicio de esto, el secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Luis Videgaray, manifestaba ante el senado que “una salida abrupta del TLCAN implicaría más una pérdida para los exportadores norteamericanos que para los exportadores mexicanos” y en tal caso quedaría el comercio bilateral bajo las reglas de la OMC (Organización Mundial de Comercio) donde los aranceles a los productos mexicanos en la mayoría de los casos son muy modestos y no tendrían mucha diferencia con los actuales (TS 11/10). Al respecto, Trump afirma que es necesario revisar el acuerdo y que existen posibilidades que se vuelva a acordar, pero a su vez criticó el TLCAN por mover puestos manufactureros del país a México, prometiendo abandonar el pacto para reducir el déficit comercial estadounidense con ese país (ET 12/10). En tanto, en visita oficial a México, el primer ministro canadiense Justin Trudeau tambien habló en la sesión del Senado Mexicano, afirmando que es necesario “asegurarnos que los trabajadores sean protegidos por normas laborales progresistas. Tienen que saber que los Gobiernos y sus empleadores los cuidan”, y que dicha “meta” puede ser conseguida con la modernización del TLCAN. “Los mexicanos, canadienses y estadounidenses se han beneficiado del libre comercio. Pero para tener una situación de ganar, ganar, ganar se requieren mejores normas, salarios y trabajos. Que haya mejores condiciones para nuestros ciudadanos, más dinero”. Consideró que México es “socio natural” de su país. Desde que entró en vigor el TLCAN en 1994, el comercio entre ambas naciones se ha multiplicado por nueve. Solo en 2016 fue superior a los 20.000 millones de dólares (TS 14/10). De todas formas, por más competitivos que sean los productos manufacturados en Mexico, la productividad industrial norteamericana posibilita esa transferencia de valor desde la riqueza generada por los trabajadores hacia los grupos concentrados, tanto en el drenaje de riquezas de recursos naturales en materias primas, profundizando el carácter rentístico de las economías latinoamericanas. A su vez, profundizan las desigualdades sociales, ya que al ser más barata la mano de obra en los países empobrecidos, las empresas instalan sus filiales con el fin de bajar sus “costos” y con la amenaza de retirarse en caso de que las condiciones no sean óptimas para la producción, cuestión que presiona a las fracciones locales del capital a aplicar las medidas necesarias: reformas laborales e impositivas y privatizaciones de los recursos naturales estrategicos.

Si no me protege el empleado mayor…

En esta disputa por el control de la renta en la región entre los capitales europeos y norteamericanos, los funcionarios a su servicio intentan cerrar rápidamente los TLC bajo presión del ascenso de las masas que amenazan con volver a los gobiernos nacional populares. En Brasil, el 34% de la población votaría por Lula en las próximas elecciones y en Mexico, Andrés Manuel Lopéz Obrador lidera las preferencias electorales para presidente. Otro tanto ocurre en Colombia con el reciente paso a la política de las FARC y el programa aprobado en su congreso con un claro contenido tranformador, sobre todo en lo que respecta a la propiedad de la tierra.

A su vez, para agudizar el apuro del imperio, China profundiza su desarrollo estratégico en el continente aumentando su presencia mediante inversiones y sigue siendo el principal comprador de los productos agropecuarios. Más que un ejemplo son las exportaciones del complejo agroalimentario brasileño (soja y carnes) que aumentaron 18,5% anual en agosto y alcanzaron los 9.000 millones de dólares, constituyendo un 46,4% de las ventas externas de Brasil en este período, siendo la soja dirigida en su totalidad al mercado chino, que importó porotos de soja brasileños por casi 2.300 millones de dólares en ese periodo (un incremento del 50,8% en relación a agosto de 2016). El intelectual al servicio de la oligarquía, Jorge Castro, apunta que “esta es la razón por la que Brasil recibiría más de 20.000 millones de dólares inversiones chinas en 2017 (un aumento del 6% respecto a 2016): recibiría más de 60% del total de las inversiones de la República Popular en América Latina. Esta ola de inversiones chinas se concentraría en el desarrollo de su infraestructura, aunque también abarcaría los servicios (sobre todo bancos) y la producción manufacturera a través de un fondo especial de 20.000 millones de dólares lanzado por el premier Li Kegian en 2015. La infraestructura brasileña es ruinosa; y esta es la razón de fondo del ‘Costo Brasil’ (sobreprecio de 40% inherente a la producción brasileña), que sumerge a la economía de la sexta potencia económica mundial en una depresión de largo plazo. A través de la inversión china, Brasil podría superar la crisis crónica de su infraestructura y así integrarse al sistema de producción global, del cual está hoy estructuralmente excluida” (CL 30/9). Por supuesto que esto no significa una solución per se para las fuerzas populares, ya que los sectores de la oligarquía continental, en su necesidad de no quedarse afuera del reparto mundial, acuerdan con el pais asiático las condiciones de colocación de los productos agropecuarios y esto los obliga a empujar las medidas de ajuste necesarias para la reducción de los costos de produccion.

Claramente lo expresó Eduardo Frei (ex presidente, actualmente embajador especial de Chile para Asia Pacífico): “China es nuestro principal mercado exportador y queremos hoy más inversiones chinas en Chile, para producir con más valor agregado las materias primas de nuestro país que van al mercado chino y al resto de Asia (…) ahora hay que avanzar en una relación en que la innovación, los progresos tecnológicos y la inter-conexión entre los dos países permitan nuevos desarrollos, sobre todo con el comercio mundial, que se ha transformado en un comercio electrónico (…) hemos dicho que no queremos exportar materias primas y requerimos que las empresas chinas vengan a nuestro país (…). Chile espera que, en el marco de la cumbre de APEC (Acuerdo de Cooperacion Economica del Pacifico) en Vietnam, se siga avanzando en el acuerdo que tiene con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y ver la posibilidad de lograr otro más global que impulsan varios países de Asia, como China, Japón, Corea, India”. A todo esto, el ex presidente agregó que “eso tenemos que transformarlo en un acuerdo para ser capaces de enfrentar los desafíos que tiene el comercio mundial, sobre todo considerando la posición de EEUU, que es muy negativa porque quiere hacer cambios, como eliminar los Tratados de Libre Comercio y China está jugando un rol importante y se necesita que logremos esos tratados de última generación” (XH 1/10). En otras palabras, la presencia China en el continente no garantiza la resolución de la crisis por parte de los trabajadores y aunque sea una alternativa de desarrolo de las fuerzas productivas sin depender de los capitales europeos y norteamericanos, si esas relaciones quedan en manos de las oligarquías locales, que disputan entre sí y con los capitales globales su permanencia en el mercado, no será más que otra forma de empujar el ajuste sobre los trabajadores para aumentar su productividad y desplazar grandes masas de asalariados.

No vas a esperar que enfríen a tu amigo…

Como venimos analizando hace varios meses, uno de los países donde se manifiesta más crudamente este proceso es en Brasil. Durante la visita del presidente Temer a EEUU, éste señaló a un grupo de inversores que el gobierno brasileño ha promovido reformas en favor de la productividad de la economía brasileña y que Brasil es un destino seguro para los negocios; que el paquete de concesiones y privatizaciones lanzados por el gobierno son para alentar la inversión, especialmente en el área de infraestructura y que “nos encargamos de consolidar un ambiente de negocios de mayor racionalidad y una mayor seguridad jurídica”, con instituciones sólidas y socios de confianza (XH 21/9). Ese ambiente de negocios para los capitales concentrados, está sobre la base de las reformas que el impopular gobierno viene realizando a través de decretazos y de represión de la protesta social.

En este sentido, la reforma laboral impulsada hace meses –y que garantiza la baja de costos laborales para el empresariado– se profundiza de una manera retrograda, al modificarse las normas que definen el trabajo esclavo. A partir de estos cambios, sólo será considerado trabajo esclavo cuando haya uso de coacción, exista cercenamiento de la libertad de movilidad del trabajador o éste sea obligado a trabajar bajo seguridad armada o por la confiscación de sus documentos personales. Además, las nuevas reglas determinan que la llamada ‘lista sucia’ de empresas que utilizan trabajo esclavo y que cada año era divulgada por un equipo técnico encargado de fiscalizar las condiciones de empleo ahora sólo se hará pública si así lo decide expresamente el ministro de Trabajo. Antes, los empleadores permanecían en esa infame nómina durante un año y eran obligados a pagar multas, indemnizaciones y cargas laborales; ahora fueron revocadas esas puniciones. Según datos del Ministerio Público del Trabajo y de la Comisión Pastoral de la Tierra órgano de la Conferencia Nacional de Obispos de gran actuación en cuestiones de derechos de trabajadores campesinos e indígenas, más de 50.000 personas fueron liberadas de condiciones de esclavitud desde 1995; tan sólo el año pasado fueron identificados en el país 766 trabajadores esclavos en 158 establecimientos rurales fiscalizados. Los estados donde más casos de condiciones análogas a la esclavitud se han descubierto son Mato Grosso do Sul, Pará, Goiás, Piauí, San Pablo, Minas Gerais y Bahía, en los que hay grandes proyectos agropecuarios, mineros y textiles. ‘El gobierno va de la mano con quien esclaviza’, sentenció Tiago Muniz Cavalcanti, coordinador nacional para la Erradicación del Trabajo Esclavo del Ministerio Público de Trabajo, al acusar a la actual administración de doblegarse a las presiones del poderoso sector agropecuario (LN 18/10). Así, aparecen las grandes contradicciones hacia el interior de la burguesía al no poder reproducirse todos en esta etapa actual del capitalismo. En este sentido, se produjo otro paso en la desarticulación del grupo frigorífico JBS a través de un nuevo conflicto judicial que congeló sus activos por un total combinado de 730 millones de reales (unos u$s 230,64 millones). Ante esto, el conglomerado carioca decidió cerrar temporariamente siete plantas frigoríficas ubicadas en el estado de Mato Grosso do Sul, que emplean alrededor de 15.000 empleos directos y 60.000 indirectos, aunque se destacó que la empresa seguirá pagando a sus empleados (CR 10/10). Cómo venimos mencionando, los casos de este frigorífico de mayor producción en Brasil, adquirido por el grupo Minerva, de mayor escala de capital, el de Odebrecht y la vaciada Petrobras, son la manifestacion de aquella necesidad de avanzar en el control de todas las ramas productivas por parte de los grupos economicos mundiales, arrasando con las empresas nacionales de menor escala y, fundamentalmente, con las empresas del estado.

Por otro lado, el gobierno brasileño debió dar marcha atrás con la privatización de la Reserva Nacional del Cobre y sus Asociados (Renca), un área amazónica de 46.000 kilómetros cuadrados, creada en 1984, a fines de la dictadura militar (1964-1985) para proteger sus importantes reservas de oro, hierro, manganeso y tántalo de los intereses extranjeros (TS 25/9). La derogación del decreto que entregaba la explotación a los capitales concentrados, tuvo lugar después de sendas protestas de grupos ecologistas y de gran parte de la sociedad brasileña, inclusive sectores del empresariado nacional, que vieron afectados sus intereses ante el grado de confiscación que significaba la entrega de la Renca. La fractura de los bloques económicos dominantes en cada una de nuestras naciones, al igual que en el caso brasileño, se producen por la incapacidad por parte de los sectores más concentrados de reproducir a sus subsidiarios más pequeños. Aunque deben ejecutarlos con rapidez por la exacerbada competencia intercapitalista, la posibilidad de consensuar la aplicación de medidas y planes económicos expropiatorios es entre estos cada vez más difícil.

Voy a exagerar, mi fiebre no es tan alta

Es esta situación, los organismos multilaterales representantes del capital global, siguen augurando crecimientos para la región, pero por debajo de lo proyectado mundialmente. Según el FMI América Latina y el Caribe se expandirán un 1,2% este año (0,2% más que lo proyectado) y un 1,9% el próximo, después de haber retrocedido un 0,9% el año pasado arrastrada por las recesiones en Brasil y Argentina (DW 10/10). Pero, además de sugerir que a esta reversión de la situación económica se llega mediante ajustes economicos con reformas laborales, fiscales, las privatizaciones y el endeudamiento a pedido de los monopolios, advirtió sobre la disparidad entre los países, en particular, la esperada contracción de más de 10% de la economía de Venezuela y atribuyó esto a las condiciones políticas, señalando que “algunos factores de idiosincrasia juegan un papel crucial en la conformación de perspectivas sustancialmente diferentes entre los países” y destacando (además del caso de Venezuela) las incertidumbres en México vinculadas a la renegociación del Nafta; la persistente inestabilidad política que sigue existiendo en Brasil con el gobierno de Temer y los casos de corrupción y la implementación del acuerdo de paz para poner fin a más de medio siglo de violencia interna en Colombia (CR 11/10). Es decir, todavía es necesario resolver estos problemas para el libre desarrollo de la competencia capitalista, la profundizacion de la economía concentrada. Así, solo descargando la crisis sobre la clase trabajadora es como se resolvería el problema de la llegada de inversiones y crecimiento.

Mientras tanto, los indicadores socioeconómicos de la región siguen demostrando los resultados del control de la economía y la apropiación de la cooperación colectiva en pocas manos. La OPS (organización Panamericana de la salud) en conjunto con la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura) desarrolló el informe “Estado de la Seguridad Alimentaria y Nutrición en el Mundo 2017”, donde menciona que el número de personas que sufre hambre en América Latina y el Caribe aumentó en 2,4 millones de 2015 a 2016, alcanzando un total de 42,5 millones. En Suramérica el hambre aumentó de un 5 por ciento a un 5,6 por ciento entre 2015 y 2016, mientras que en Mesoamérica perjudicó a un 6,5 por ciento. Brasil, Cuba y Uruguay presentan una prevalencia de subalimentación inferior al 2,5 por ciento, mientras que Argentina, Barbados, Chile, México y Trinidad y Tobago están bajo el 5 por ciento. El representante regional de la FAO, Julio Berdegué, señaló: “La región ha dado un paso atrás importante en una lucha que venía ganando; no podemos tolerar los niveles actuales de hambre y la obesidad, ya que paralizará a toda una generación de latinoamericanos y caribeños” (TS 10/10). A estos datos mostrados por la OPS, se le suma el último reporte de la CEPAL y la OIT sobre la cuestion salarial en la región. Según el mismo, en México y Perú los salarios reales de los trabajadores descendieron en 2017. Los salarios reales en las empresas formales en México bajaron 0,9 por ciento, mientras que en los otros seis países presentes en el estudio (Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Nicaragua y Uruguay) subieron 1,4 por ciento en los primeros semestres de 2016 y 2017. En seis de cada ocho países con información disponible, la creación de empleo por cuenta propia fue más dinámica que la creación de empleo asalariado durante el primer semestre de este año (TS 21/10). Así, el panorama de crecimiento de desigualdad en nuestra america, parece no revertirse bajo la matriz económica dominante: los modelos rentísticos con su base en la concentración de la tierra y del control de los recursos naturales por las oligarquías históricamente asociadas a los monopolios, que aunque tengan cada vez menos lugar en el reparto de la torta de valor mundial, siguen ejerciendo ese dominio.

Esta es la peor cita (es una cita a ciegas)

Ante esto se suceden las protestas y medidas de fuerza por parte de los trabajadores organizados, aunque sean aún mayoritariamente con un espíritu de resistencia. En Perú, varias comunidades amazónicas nucleadas en la Federación de Comunidades Nativas del Corriente (Feconaco) protestan contra la negativa oficial de consultar a las federaciones selváticas afectadas por las operaciones petroleras, una nueva concesión por 30 años prevista para otorgarse en 2018 a la transnacional canadiense Frontera y a la petrolera estatal Petroperú. El presidente de Feconaco, Carlos Sandi afirmó que “convivimos con la contaminación petrolera desde hace 45 años, causada por la irresponsabilidad de empresas y del Estado; durante décadas hemos visto que impunemente se dañan nuestras aguas, suelos y recursos, entre otros males”. Como resultado de la huelga, se redujo un 80% la producción del campo, que extraía unos 5.800 barriles de crudo promedio al día (TS 25/9). En Colombia, pilotos de la empresa de vuelos “Low Cost” Avianca realizaron una huelga que redujo al 60 % la operación de la firma con una pérdida comercial que calculan en dos millones de dolares por día, reclamando el recorte de la jornada laboral, pago mayor por horas extras, entre otras condiciones laborales. El presidente ejecutivo de Avianca, Hernan Rincon, manifestó en un comunicado: “las peticiones desmedidas de esta asociación, entre las que incluyó un aumento del 60 por ciento en los salarios, así como una serie de ventajas y beneficios que exceden los límites de la empresa, costarían más de 274 millones de dólares anuales, son inadmisibles al poner en alto riesgo la sostenibilidad y competitividad de la misma”. Además, Avianca solicitó autorización a la Aeronáutica Civil de contratar pilotos extranjeros para retomar los vuelvos, lo que le permitió contratar a 850 pilotos en peores condiciones laborales y también “se ha dispuesto apoyo administrativo a los pilotos sindicalizados en Acdac, que requieran reexpedición de su licencia para el reinicio de labores” en los intentos de romper la huelga, dejando las puertas abiertas para quienes quieran acordar en forma individual (ET 11/10). Aparecen enseguida las limitaciones de la lucha sindical y sectorial. Solo intenta “detener” el avance del proceso de confiscación por parte de los monopolios y son organizadas sobre la base de negociar mejoras en las condiciones de venta de la única mercancía que disponen los trabajadores: su fuerza de trabajo. Estas formas de lucha vienen chocando con el carácter del imperialismo y su actual matriz productiva, donde los monopolios se han hecho ya con el control de todas las ramas. No obstante, el crecimiento a nivel continental de las peleas de los trabajadores toma rasgos de lucha política, donde se abren posibilidades de resolver desde los intereses de la clase trabajadora, aunque ello todavía requiere un cambio radical en la conducta entre los hombres y con respecto a la naturaleza. Ante esto, como analizaremos en mayor detalle en el próximo artículo, la respuesta que pueden proporcionar los capitales globales es la única que les permite su condición, imponiendo la guerra económica a nuestros pueblos y (des)gobernando a partir del caos.

Si ya conoces la forma novedosa

Como venimos analizando hace varios meses, donde ha puesto el centro concentrado de su ataque el imperio es en Venezuela, a través de operaciones económicas (desabastecimiento alimentario y medicinal; guerra de monedas) y de desestabilizaciones políticas y paramilitares (guarimbas, intentos de complot en los organismo internacionales). Claro está que, a medida que avanza el proceso transformador bolivariano, la amenaza de los capitales concentrados y del imperialismo se arrecian, porque el tiempo les juega en contra y lo saben. Mientras las bases  económicas que han sustentado históricamente su dominio estén cada vez más amenazadas por la consolidación de las fuerzas populares en nuestro continente, menor será el “espacio vital” que aquellos capitales tengan en nuestros territorios. En efecto, las medidas tomadas por el gobierno revolucionario y la organización en las bases populares fueron adquiendo cada vez mayor fuerza territorial ante el desmembramiento del armado opositor y, sobre todo, de sus facciones “teledirigidas” desde la comandancia militar yanqui.

Así, durante octubre, luego de consolidar las bases económicas e ideologicas en la Asamblea Nacional Constituyente, el proceso Bolivariano le asestó otro duro golpe a los intentos desestabilizadores, ganando ampliamente las elecciones regionales en casi una veintena de las distintas provincias venezolanas, inclusive en los bastiones más “consolidados” por la oposición. Este hecho no es más que la reafirmación de la dirección emprendida con las transformaciones en el plano económico, con claros indicadores de una mayor organicidad entre la mayoría del pueblo trabajador y las principales líneas del gobernante PSUV. En primer lugar, cerrando filas en el plano internacional, mediante un rol activo entre los países miembros de la OPEP más Rusia. Por ello, el ministro de Petróleos de Venezuela, Eulogio Del Pino, definía durante un encuentro realizado en Viena con otros ministros del área la necesidad de controlar a nivel global el precio del crudo: “muchas de nuestras naciones productoras de petróleo han sido atacadas por los estadounidenses que están tratando de desequilibrar el precio del crudo… (por lo que) otra de las intenciones de esta reunión es eliminar el efecto especulativo, porque nosotros producimos petróleo y otros especulan los precios” (TS 22/9).

En este sentido, y avanzando en el dominio de la producción del crudo en función de los intereses comunes, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) ratificaba la estrecha relación con China, pese al “infame bloqueo” que ha impuesto EEUU contra el país. En ese contexto, el ministro precisó que Caracas y Pekín “cuentan con una estrecha relación de cooperación directa a través de sus empresas petroleras matrices, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y China National Petroleum Corporation (CNPC), con inversiones conjuntas por el orden de 10.000 millones de dólares”. Para completar esta alianza de carácter estratégico, ambos países sostienen relaciones con cuatro “empresas mixtas que desarrollan proyectos de producción” en las reservas de crudo que tiene Venezuela y “que alcanzarán hasta cerca de 800.000 barriles diarios de petróleo (MBD)” (HTV 24/9).

Además, en el marco de la visita del presidente Maduro a Rusia durante octubre, se consolidaron las relaciones de cooperación bilateral entre ambas naciones, fundamentalmente en materia energética. Rusia y Venezuela ya cuentan con varias empresas conjuntas en la Faja Petrolífera del Orinoco “Hugo Chávez”, territorio que posee las reservas de hidrocarburos certificadas más grandes del planeta, donde el consorcio ruso de gas (Gazprom) y la estatal petrolera Petróleos de Venezuela (Pdvsa), operan en conjunto desde 2005. En la actualidad, ambas naciones avanzan en los planes de estudio para desarrollar proyectos gasíferos en la Península de Paria y desde 2016 se han constituido, como con China, seis empresas mixtas a través de Pdvsa y las rusas Rosneft y Gazprombank, las cuales extraen en total 315.000 barriles diarios de petróleo (TS 4/10). Desde luego, que estas alianzas que Venezuela consolida no llevan mecánicamente a la construcción de nuevas relaciones que superen las actuales capitalistas. Pero, sin duda alguna, es de importancia fundamental para ese proceso que estas alianzas se den con las naciones que están enfrentando abiertamente el dominio de los 147 grupos económicos mundiales. Por último, con respecto a esa disputa global, también durante octubre Maduro, en su recorrida internacional por Argelia, Rusia, Belarus y Turquía, acordó con más de 25 ministros de los países productores de petróleo y gas del mundo la realización de una cumbre presidencial para finales de año o principios de 2018. Al respecto afirmó: “Tuvimos conversación franca y buena. Yo hice mi propuesta de las nuevas fórmulas para la fijación de precios, que ya ha iniciado el debate, y aspiro una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno muy pronto, a finales de este año o principios de 2018, una cumbre en un lugar a convenir de los países Opep y no Opep (…). Ya echamos andar nuestra propuesta y esperamos en las próximas semanas y meses un debate libre. Estoy seguro de que vamos a lograr una fórmula consensuada que va a cambiar el mercado y la fórmula para fijar los precios del petróleo, y que tendrá incidencia directa en el gas”. Claramente, para controlar el precio de las materias primas, se intenta acordar políticamente que carácter tendrá la producción de aquellas, no bajo el dominio de los grupos concentrados, sino poniéndolas en función del desarrollo del conjunto de las naciones.

Pero el funcionamiento de estas alianzas, dependen sí o sí de cómo se encuentre la disputa en el plano interno, es decir del desarrollo de las nuevas relaciones en la base popular. En este sentido, no sólo se están superando las dificultades impuestas por el imperio mediante la guerra económica, sino que se viene consolidando el plan propio del control productivo. La creación de “Agrosur”, un consorcio para el aumento de la producción alimenticia, claramente es una medida que complementa el desarrollo que tienen los CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Produccion) y los CPT (Consejos Productivos de los trabajadores) en el plan de control productivo sobre los 50 productos fundamentales, siendo “la Pdvsa de los alimentos”, según expresó el Presidente Maduro. Esta compañía agrupará empresas del Estado y cooperativas, gestionadas con criterio empresarial. Dentro de los rubros que se producirán en este consorcio de alimentos están el café, el azúcar, el cacao, los productos cárnicos, los cereales, la corporación del agro y avícola, así como también de agroinsumos, agrosoportes, de silos y almacenaje (CD 27/9). También durante octubre más de 180 compañías en Venezuela fueron sancionadas por la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) y la Superintendencia de Precios Justos por delitos asociados al boicot económico, ya que realizaban acciones para afectar la circulación del cono monetario a través del uso indebido de puntos de venta para pago electrónico y el cobre ilegal de comisiones a cambio de dinero en efectivo (TS 7/10), dando cuenta sobre el avance en materia de lucha contra la especulación económica. En el plano habitacional Maduro entregó el hogar 1.800.000 construido por la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), el plan más grande del mundo. Esta cifra ha permitido alcanzar una proporción de 11,59 viviendas por cada 1.000 habitantes, y con ella se llega al 60 por ciento de la meta propuesta de construir tres millones de hogares para 2019 (TS 13/10). Tambien vale recordar que un porcentaje alto de estas casas serán realizadas mediante los proyectos de autoconstrucción por parte del poder popular organizado.

Por último, fue presentada la Ley de Presupuesto de la Nación 2018 a la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, Delcy Rodríguez, por parte del vicepresidente para el Área Económica, Ramón Lobo, y el vicepresidente de Planificación, Ricardo Menéndez. Maduro confirmó que el presupuesto destinará un 72,5 por ciento de recursos a la inversión social. Indicó que dichos recursos serán para garantizar la atención en vivienda, salud, educación, recreación y alimentación del pueblo venezolano el próximo año, afirmando que “nada detendrá nuestra patria en su desarrollo (…) aquí está también la paz económica y social de la nación”. Según Menéndez, el presupuesto priorizará también la estabilidad económica de la nación, en respuesta a las sanciones de EEUU. “Se trata de romper amarres, de generar todo el nuevo basamento desde el punto de vista tecnológico, generar una transformación desde el punto de vista del modelo productivo que nos permita desarrollar la soberanía como una visión auténtica de nuestro país”. Sin duda alguna que todas estas medidas se realizan sobre la base de la cada vez más profunda comprensión del carácter de la necesidad histórica planteada. Esto es, cómo los trabajadores desarrollan el control de la economía en función de los intereses objetivos que tienen, el poder comportarse como productores y creadores de todo lo que es necesario para la reproducción de la vida humana, en contraposcion con el comportamiento consumista propuesto desde las necesidades de reproducción del capital. De esto se trata el armado del llamado modelo “postrentista”, que tiene como eje poner todas las fuerzas productivas en función de las necesidades del pueblo, sectores de la pequeña y mediana burguesía, siempre y cuando se encuentren dispuestas a defender estos intereses. Ante el uso de la guerra económica como herramienta política para detener el proceso emancipador latinoamericano y mundial por parte del imperio, no hay otra manera que tomar las riendas de la producción desde la conducta del creador productivo, en contraposición al consumista subordinado.

Sin rencor pero sin detenerse

Continuando la línea de lo expuesto para Venezuela, los países del ALBA no se detienen en el avance contra el imperio, con Cuba a la cabeza de esa tendencia como hace casi 60 años. Uno de los pilares fundamentales es la discusion que viene planteando acerca de “la actualización del modelo económico”. Para ello, se van afirmando las conceptualizaciones de esta nueva etapa en cuanto a cómo debe ser una sociedad socialista prospera y sostenible con una vision de país sobre la base del desarrollo socialista y de las relaciones de propiedad común de los medios de producción. Siempre en función de aquello, cómo son los rasgos de la propiedad no estatal y la propiedad personal, como así también los proyectos de vida personales, familiares y colectivos, la identidad de género. Cómo es la sociedad civil cubana, su integracion social, su institucionalidad, las funciones estatales y empresariales y su separación. El plan de desarrollo económico y social, el manejo del presupuesto del estado, la deuda publica, la regulacion estatal, los instrumentos de dirección económica, la función del peso cubano, el acceso a las divisas. También el carácter de los ejes estrategicos del desarrollo, la infraestructura productiva, la inserción internacional competitiva, con el cuidado del medioambiente y la biodiversidad, con el uso racional de los recursos naturales en función de todos los actores económicos y sociales; desarrollando eficacia, eficiencia y efectividad en el proceso productivo (CD 20/9).

Con hechos concretos se sostienen estas reflexiones y las medidas tomadas por la Isla Revolucionaria ante el desastre ocasionado por el huracán “Irma”, ejecutando una jornada masiva nacional de trabajo voluntario para reparar los daños, luego de un llamado realizado por la central de trabajadores de cuba y de los agricultores pequeños, interpelando a toda la sociedad cubana para redoblar esfuerzos. Dicha jornada se ocuparía “en lo fundamental a la producción de alimentos, los trabajos constructivos que demanden nuestra participación, saneamiento e higienización en los centros de trabajo, comunidades y ciudades”, y también se trata de un homenaje a los 50 años de la caída en combate del Che y demás camaradas (CD 2/10). Es evidente el contraste con la incapacidad de dar respuesta a este problema que tuvo el gobierno norteamericano, más que nada en el lugar más afectado bajo su égida, Puerto Rico, donde se suspendió la partida económica para reparar los daños, mientras por más de 30 días el 70% de la población de la colonia sigue sin sumistro eléctrico y, en gran medida, tampoco sin acceso al agua potable.

Por supuesto que todo este desarrollo cubano tiene como base la trabajosa construcción de relaciones sociales que lo hacen posible: el proceso creativo entre los hombres para resolver los problemas planteados mediante el control y desarrollo de las fuerzas productivas en función de los intereses comunes a toda la humanidad, como  contraposición al caos, el hambre y la miseria encarnada en las 147 corporaciones monopólicas mundiales.



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