Revista Mensual | Número: Septiembre de 2018
Fuentes consultadas: EE.UU.: Wall Street Journal (WSJ). Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW); China: Xinhua (XH); Rusia: Russia Today (RT); Irn: HispanTV (HTV) Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Argentina: Clarín (CL); Crónica (CA); Cronista Comercial (CR); La Nación (LN); Miradas al Sur (MS); Página 12 (P12); Tiempo Argentino (TA).
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A limpiar lo sucio

Calentando motores, incendian la caldera
Piñas van, piñas vienen…
Inundados
La mordida no es grave como ladrar
Los 40 ladrones contra Ali Babá
Turcos sin neblina
Ali Babá tiene banda de amigos…
Ali Babá es persa
Amigos son los amigos
De lo nuevo lo mejor…


Entre el intento de blindaje imperialista para “contener” las consecuencias de su propio accionar y la construcción del anti-capitalismo de los pueblos que pujan por un futuro posible

A limpiar lo sucio

“Puse un hechizo en ti
Porque eres mía
Es mejor que dejes
Las cosas que estás haciendo
Te digo
Ten cuidado
No estoy mintiendo”

(Credence Clearwater Revival)

 


La creciente descomposición de las condiciones de trabajo y de vida de los sectores populares en los países centrales, llevada al límite de la disolución social y la guerra civil, ha tenido como consecuencia una agudización de la crisis política, tanto en Europa como en el propio EEUU, sin precedentes. Crisis que sólo puede presagiar un escenario de mayor represión y control interno, al tiempo que se intenta un desesperado “blindaje” en sus fronteras, como único medio para evitar afrontar las consecuencias del caos que siembran en el globo.

La contrapartida de este caos sembrado por todos lados por el capital concentrado trasnacional, encarnación del mismo, aparece expresada en las acciones que los pueblos de China, Rusia e Irán desarrollan no sólo en lo que respecta a su aspecto “armado”. Sino que este último constituye un momento de un plan en la construcción de una nueva conducta en la que los pueblos seamos los únicos motores de la historia. Sobre esto, las lecciones chinas sobre cómo es el proceso de construcción del hombre nuevo sirven de ejemplos formidables para las inconmensurables tareas que tenemos por delante.

Calentando motores, incendian la caldera

En EEUU, la profunda fractura al interior de la clase dominante que emergió con fuerza a partir de las elecciones presidenciales que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca continuaba manifestándose en todo su esplendor. En tal sentido, las elecciones legislativas previstas para noviembre de este año se convertían en un nuevo mojón de dicha disputa.

Durante el mes que estamos analizando, se iniciaba el juicio a Paul Manafort, ex jefe de campaña de Trump, quien se enfrenta a una posible condena de 100 años por delitos que van desde fraude bancario hasta evasión fiscal, y también por financiamiento ilegal de la campaña del magnate. El fraude bancario y fiscal cometido por Manafort consiste en no haber declarado 75 millones de dólares que obtuvo por asesorar a ejecutivos extranjeros, entre los que se encuentra el ex presidente ucraniano Viktor Yanukovich, depuesto por un golpe de Estado −apoyado por el gobierno de EEUU y la Unión Europea− en el año 2014 (LN 1/8). Haber asesorado a un funcionario extranjero sin dar aviso a las autoridades constituye un delito en ese país. Recordemos, además, que Yanukovich era considerado por la UE y EEUU como un aliado ruso. De esta manera, el juicio a Manafort también constituía un elemento en la acusación de “pro-ruso” a Trump.

De hecho, el juicio se iniciaba apenas dos semanas después de la cumbre realizada entre los mandatarios de EEUU y Rusia, luego de la cual Trump aseguró creerle a Putin que su país no había interferido en las elecciones que lo llevaron a la presidencia. Esas declaraciones del presidente estadounidense, contradiciendo los informes de los servicios de inteligencia, sirvieron para que fuera acusado abiertamente de “traidor a la patria” por diferentes sectores políticos e importantes medios de comunicación.

En ese sentido, durante el mes que estamos analizando, la fractura de ese “estado profundo” –es decir, del poder real que se expresaba políticamente en el acuerdo bipartidista entre republicanos y demócratas que se alternan en el gobierno y que ahora aparece estallado, resultado del grado de concentración del capital alcanzado y de que, por lo tanto, la torta no alcance para todos− se puso también de manifiesto en la escalada de la confrontación entre Trump y los grandes medios de comunicación.

Trescientos cincuenta diarios del país, tanto liberales como conservadores, e incluso algunos extranjeros como el británico The Guardian, publicaron una solicitada para condenar los ataques del presidente estadounidense a la prensa. En la solicitada publicada, declaran que “la grandeza de Estados Unidos depende del rol de una prensa libre para decir la verdad a los poderosos. (…) Etiquetar a la prensa como ‘el enemigo del pueblo’ es tan antiestadounidense como peligroso para el pacto cívico que hemos compartido durante más de dos siglos. (…) Hoy, en EEUU tenemos un presidente que ha creado un mantra y esto es que los periodistas que no apoyan abiertamente las políticas del actual gobierno son enemigos del pueblo”.

Al llamado adhirió, entre otros, el Topeka Capital-Journal, de la homónima capital de Kansas, y uno de los pocos en respaldar a Trump durante la campaña de 2016, que al hablar del ataque continuo del mandatario a la prensa señaló que “es infame y destructivo, y debe cesar ahora”. Por su parte, en St. Louis, el Post-Dispatch manifestó que los periodistas son “los patriotas más auténticos” (LN 17/8).

En esta declaración de principios de la prensa, en la que llegan a considerarse como “los más auténticos patriotas”, se auto-adjudican la grandeza del país, algo acerca de lo cual nosotros los argentinos también tenemos experiencia de escuchar en los medios masivos locales…

Claro que a lo que estos medios se refieren como patria incluye tan sólo a los grupos a los que ellos mismos representan y expresan. Por lo tanto, cuando hablan de “prensa libre”, en realidad hacen referencia a la libertad de empresa, es decir, la libertad de acción de los capitales que expresan sus intereses a través de dicha prensa.

De esta manera, la disputa entre el gobierno de Trump y la prensa hegemónica se constituye en una nueva muestra de la agudización de la lucha facciosa al interior de la clase dominante yanqui. Es la imposibilidad de formular una política que garantice al conjunto de las facciones las condiciones para su reproducción la que empuja a dichas facciones a “disputar” de manera abierta entre sí, erosionando con ello la posibilidad de encolumnar al resto de la sociedad estadounidense.

En este marco, la secretaria de Seguridad Interior, Kirsjten Nielsen, señalaba que la democracia estaba “en la mira”, en relación al proceso electoral que se avecina, y el director del FBI, Chris Wray, agregó que el esfuerzo ruso por socavar el país era “persistente y regular”. Según declaró Dan Coats, Director Nacional de Inteligencia, “seguimos viendo una campaña que impregna todo de Rusia para tratar de debilitar y dividir a los Estados Unidos. Estos esfuerzos no son exclusivos de esta elección o elecciones futuras, pero ciertamente cubren temas relevantes para la elección”, y agregó que la amenaza rusa “es real” y es “continua” (LN 3/8).

Ahora bien, mientras las distintas facciones que expresan a los capitales más concentrados agudizan la disputa entre sí, agitando la bandera del “fantasma ruso” y la amenaza a la prensa libre, su capacidad de “controlar” la opinión pública se ve amenazada. Según las últimas encuestas, mientras que el 36% de de la población apoya un endurecimiento de las sanciones a Rusia, un 58% se muestra favorable a un fortalecimiento de dichas relaciones (RT 20/8), evidenciando que las cuestiones de seguridad nacional que defienden los aparatos de seguridad yanquis coinciden sólo con los intereses de sus capitales y cada vez menos con los de la mayoría de la sociedad.

Un dato puede servirnos para vislumbrar cuáles son las cuestiones que sí preocupan a la mayoría de la sociedad estadounidense. Una encuesta realizada en las últimas semanas de agosto muestra que, en un hipotético enfrentamiento electoral entre quien fuera el contrincante de Hillary Clinton en la interna demócrata para las últimas presidenciales, Bernie Sanders, y el actual presidente, Donald Trump, Sanders se impondría con un 51% de los votos. A esto hay que agregar que, entre los jóvenes de 18 a 24 años, la diferencia se estira hasta el 63% contra el 20%. (https://www.elboletin.com/noticia/ 152665/internacional/las-encuestas-confirman-la-teoria:-bernie-sanders-ganaria-las-elecciones-a-trump.html).

Recordemos que, en las últimas elecciones presidenciales, la emergencia de Sanders como pre-candidato a la presidencia por el Partido Demócrata constituyó un verdadero “cimbronazo” al sistema político yanqui. Sanders, quien se define a sí mismo como socialista y amigo de Cuba, se convirtió en expresión del creciente descontento de amplios sectores de la sociedad estadounidense, frente a la concentración económica y el consecuente deterioro de las condiciones de vida de la mayoría. Según sus propias palabras: “Wall Street ya no puede seguir siendo un tahúr desbocado, apostando billones de dólares en instrumentos financieros riesgosos mientras que la cuenta de su rescate la paga el pueblo. Es hora de dividir las grandes instituciones financieras del país. Las seis corporaciones de finanzas más grandes de este país hoy poseen bienes que equivalen al 60 por ciento del producto interno bruto de la nación. Estos seis bancos emiten más de dos tercios de todas las tarjetas de crédito y más del 35 por ciento de todas las hipotecas. Ellos controlan 95 por ciento de todos los derivados especulativos y 40 por ciento de todos los depósitos bancarios en Estados Unidos. Tenemos que fraccionar las instituciones financieras que son demasiado grandes para fallar. Esas corporaciones recibieron un rescate de $700 mil millones por parte del contribuyente estadounidense, y más de $16 billones en préstamos de la Reserva Federal, virtualmente libres de intereses. A pesar de eso, las instituciones de finanzas ganaron más de $152 mil millones en 2014, el año más lucrativo en su historia, y tres de las cuatro instituciones financieras más poderosas del país hoy son 80 por ciento más grandes de lo que fueron antes que nos impusieran su rescate” (https://berniesanders.com/es/).

El masivo apoyo de la juventud a Sanders es otro paso en intentar despertar de un sueño americano, del que esta generación ya no forma parte. En las líneas que siguen analizaremos la dimensión de la tarea que implica despertar de un sueño que no les corresponde.

Piñas van, piñas vienen…

“No se pasa el tiempo
Al menos para mí
Ya tomé pastillas y sigo sin dormir
Miro a los costados y nada que amarrar
Ya no existen lazo
 Alguien hizo trac, trac, trac”.
(Fito Páez)

 

Al cumplirse un año de los enfrentamientos en la ciudad de Charlottesville entre manifestantes de agrupaciones racistas y la población negra de la ciudad, que dejara como saldo un muerto (negro, por supuesto) y diecinueve heridos, tenían lugar nuevas movilizaciones, convocadas tanto por agrupaciones segregacionistas como por defensores de los derechos. Esta vez, para “evitar” el choque entre ambas columnas, la policía eligió reprimir a los manifestantes (LN 13/8).

Ante los “incidentes”, Trump se expresó a través de las redes sociales, señalando que “los disturbios en Charlottesville hace un año causaron muerte y división sin sentido. Debemos unirnos como una nación. Condeno todos los tipos de racismo y actos de violencia. ¡Paz a todos los norteamericanos!” (LN 13/8).

Sin embargo, pese a los “esfuerzos” presidenciales y los pedidos de unidad, de acuerdo a una encuesta publicada por la cadena televisiva NBC, el 61% de los estadounidenses piensa que las tensiones raciales en su país han aumentado en el último año, tras las manifestaciones de Charlottesville (RT 13/8). Es la expresión de que no es posible tapar el sol con la mano: en la ciudad de Chicago hubo en los últimos días al menos doce muertos y más de setenta heridos, además de cuarenta y seis detenidos en sólo dos días por tiroteos callejeros. En esta ciudad, el promedio de asesinatos en 2016 y 2017 fue de 1,7 por día, cerrando este último año con un reporte de 650 homicidios (CL 11/8).

Para remediar esto, el Estado ha centrado sus medidas en la represión hacia la población negra. Según la página web Mapping Police Violence (mapeo de la violencia policial), la policía estadounidense mató a 1129 personas en 2017, de los cuales una cuarta parte eran afro-descendientes. Este colectivo representa el 13 por ciento de la población total del país norteamericano; un 90% de la violencia ejercida fue contra esta capa de la población (HTV 17/8).

Para entender por qué tanto los negros como los latinos son los blancos preferidos de la represión policial, basta con analizar las palabras de John Hagedorn, profesor de Criminología de la Universidad de Illinois: “Chicago tiene áreas de extrema pobreza concentrada en los barrios afroamericanos del sur oeste donde el 90% de los adultos jóvenes están desempleados”. A estas cifras debemos agregarle el análisis de Aldon D. Morris, profesor de Sociología de la Northwestern University, experto en desigualdad, violencia y raza, quien explica que el 80% de las víctimas de homicidio en Chicago son afroamericanos porque “en Estados Unidos las vidas de los negros significan mucho menos que las vidas blancas. Como consecuencia, dada la pobreza y el alto desempleo, los negros son más propensos a ser asesinados por otros de su misma raza y por agentes de control social” (CL 11/8).

Estas palabras de los intelectuales estadounidenses grafican la relación que existe entre la desocupación, pobreza y represión estatal, evidenciando la necesidad de la represión para contener una población cada vez más marginada.

Sin embargo, este no es el único mecanismo del que se valen los capitales concentrados para contener la explosiva pauperización de los medios de vida de la clase trabajadora. Durante el mes de agosto nuevamente las estadísticas publicadas por el Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC según sus siglas en inglés) mostraron que en el año 2017 unas 72 mil personas murieron por sobredosis, alrededor de 200 por día representando un aumento en estas muertes respecto al año 2016, y convirtiendo a las muertes por sobredosis en un causal de muerte más letal que el HIV, los accidentes de tránsito, o los suicidios (HTV 20/8).

Por su parte, también es evidente la correspondencia entre la desocupación, la represión y la adicción a las drogas, mostrando por un lado que ante la obligación de despertar de algo que ya dista mucho de ser un sueño, la población yanqui busca salidas como puede al no poder hacerse cargo de lo que eso implica. A su vez, también queda de manifiesto el papel de la burguesía en esto, ya que la droga se muestra como un arma contra los pobres y, a esta altura del partido, en dimensiones que alcanzan la totalidad del país.

Pero aún esto no es suficiente para contener a una población, al son de que es expulsada de sus puestos de trabajo continuamente por el desarrollo de las fuerzas productivas: convertir en adictos a la población trabajadora no está alcanzando para contenerla. Mientras se agudiza la descomposición en la sociedad yanqui, ésta va camino a una lucha armada interna sin cuartel en su propio pueblo, tal y como queda expuesto con los datos aportados a partir de la situación de la violencia en Chicago. Otra muestra de esta agudización la dio el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que permitió al grupo Defense Distributed, una organización que desarrolla diseños de armas de fuego de código abierto, difundir en Internet sus planos para el uso público, lo que permitirá a cualquier persona, con una computadora y una impresora 3D, tener acceso a armas de fuego.

Frente a ello, los demócratas, frustrados por la influencia de los grupos de presión a favor de las armas sobre la administración de Trump, han aumentado sus esfuerzos, tanto en el Congreso como en los tribunales, para restringir el acceso a las armas fantasma, armas de plástico que son indetectables y no registradas, por lo que podrían profundizar la crisis de violencia en el país, con más ataques con armas de fuego contra los civiles (HTV 1/8).

Esta situación, que enciende todas las alarmas entre los demócratas por la posible situación en la que se pierda el control de quienes porten armas de fuego, esconde un elemento más, que aparentemente no les molesta tanto. Y es que no sólo se pierde el control de la portación, sino que principalmente se pierde el control de lo que se produce, eludiendo así la visibilidad de la brutal represión interna a la que deben someter a su propia población, tal como lo vienen haciendo desde hace muchos años con el resto de los pueblos del mundo, en su necesidad de sostener la hegemonía de sus capitales concentrados.

Inundados

“Inundados, trenchtown
Favela da marea
La esperanza no está en el mar
Ni en las antenas de TV
El arte de vivir con fe
Y sin saber con fe en qué”
(Paralamas)

 

En cuanto a las potencias europeas, principales aliadas de las fuerzas imperialistas estadounidenses, la situación no es distinta. El principal síntoma manifestado este mes de repulsión hacia la clase trabajadores se dio respecto a la creciente conflictividad que despierta la llegada de refugiados, tanto entre los gobiernos de los países más pobres del continente como entre la clase trabajadora que ve en la llegada sin pausa de refugiados una amenaza a sus fuentes de trabajo.

Recordemos que los últimos meses se fue agudizando esta crisis, sobre todo a partir de la asunción en Italia de un gobierno que abiertamente ha rechazado seguir permitiendo que los refugiados africanos que atraviesen el Mar Mediterráneo puedan arribar a sus costas.

Las medidas adoptadas por Italia hace tan sólo dos meses, impidiendo tanto el amarre de las barcazas repletas de inmigrantes como el auxilio de los mismos, trajo un sinfín de situaciones críticas que hicieron peligrar la vida de miles de personas que cruzan el mar rumbo a Europa. Esta situación puso en alerta a España, ya que los barcos de socorristas que acuden a los naufragios debieron recalar en su totalidad durante los meses de julio y agosto a sus puertos (RT 12/8 y HTV 13/8). Sobre este punto es necesario tener en cuenta que la aceptación se debe únicamente a que los barcos están navegando bajo bandera española, por lo que es su obligación cederle lugar en algún puerto.

Por si esta situación no fuera suficiente, en el enclave español de Ceuta −que se encuentra en el norte de África, como último vestigio de lo que supo ser un gran imperio, región donde en la actualidad se concentran grandes cantidades de refugiados e inmigrantes con el afán de saltar la valla que separa el enclave del resto del continente− tuvo lugar en dos ocasiones un desborde de la misma y miles de personas han logrado cruzar por la fuerza la frontera, alojándose así en España (RT 26/7).

Pero el problema no quedaba allí. Muy por el contrario, desataba una muestra más de que la Unión Europea no tiene hoy más bases de existencia, exponiendo toda la fractura de los Estados-nación que la conforman. Frente a la crisis migratoria, en la cumbre que se realizó entre el mandatario español Pedro Sánchez y Angela Merkel, con un temario centrado en la masiva afluencia de inmigrantes que arriban a la península ibérica, tras el bloqueo italiano, se le impuso al gobierno español la aceptación incluso de los refugiados que sean interceptados en la frontera que comparten Alemania y Austria (recordemos que ninguno de estos países es limítrofe con España). Es decir que España no sólo tiene que hacerse cargo de la llegada masiva de inmigrantes sino que además debe controlar que los mismos no se dispersen por el resto del Viejo Continente (DW 9/8).

Evidentemente, la capacidad de resolver las crisis internas para el bloque se ha reducido a tal punto que sólo se han vuelto capaces de ahondarlas. Sobre todo si tenemos en cuenta que los miles de refugiados que cruzan a diario el Mar Mediterráneo lo hacen escapando de las políticas imperialistas por ellos mismos impuestas. Basta tener en cuenta para esto que más del 70% de los refugiados que llegan a Europa proceden tan sólo de dos países: Eritrea y Somalia (RT 12/8), es decir, antiguas colonias italianas y posteriormente británicas, a quienes en el año 1952 se les dio una independencia con fronteras ficticias que llevó a Eritrea a enfrentarse en sucesivas guerras de liberación que aún permanecen latentes.

Por lo que con facilidad podemos inferir que lo que sucede en Europa es que no están dispuestos a hacerse cargo ni de resolver los males que le han traído a la humanidad y tampoco de acoger a las víctimas de sus políticas. El “ejemplo” italiano es claro para esto. Aunque este país no posee colonias en la actualidad, hay que tener en cuenta que no las tiene por haber sido derrotado en la Segunda Guerra Mundial, pero que jamás cedió un su conducta.

En la misma línea que venimos analizando −tanto en este artículo como en los artículos de los últimos meses−, también durante el último mes se hizo público el intento de formar una alianza política entre todos los partidos políticos europeos que plantean la salida de la UE, bajo dirección de Steve Bannon, ex asesor estrella de Donald Trump. Este movimiento fue lanzado en Londres, junto a UKIP (partido de derecha que impulsó el brexit) y Reunión Nacional, partido francés encabezado por Marine Le Pen (LN 26/7).

Que estas fuerzas estén creciendo en los países imperialistas responde a que diversas facciones de capitales vienen planteando un repliegue hacia lo nacional, buscando con ello evitar lo más posible la competencia global con otros capitales concentrados. Y los trabajadores de dichas naciones se hacen eco de esto bajo la consigna de que, cerrando la frontera, la competencia laboral disminuirá y así podrán preservar sus trabajos y el Estado de Bienestar Social sobreviviría sin el peso de los extranjeros. Claro que esto sólo profundiza el problema, lejos de resolverlo, ya que implica que en lugar de hacerse cargo de reconocer cuál es la fuerza que atenta contra la vida misma, solo pueden verse las manifestaciones superficiales de aquella: al son de que los inmigrantes llegan continuamente, las condiciones laborales y sociales empeoran continuamente.

Gran Bretaña, por su parte, en su lento y tortuoso camino al brexit, cada día más se hunde en dicho pantano: no puede sin el resto de Europa ni tampoco puede con ella. Este mes, ello se expresó en nuevas renuncias ministeriales, incluida la del canciller.

El principal semanario de la city londinense, The Economist, analizaba estos hechos y señalaba las supuestas tres posibilidades que tiene por delante el gobierno conservador de Teresa May: amenazar a la UE con su colapso si no se llega a un acuerdo, buscando con ello garantizar que los parlamentarios se comprometan a realizar la salida; pedir a los votantes que elijan un nuevo Parlamento; realizar un nuevo referéndum para intentar revertir la salida y seguir dentro del bloque. Según este diario, esta última sería la mejor opción para la salud de la economía británica, aunque acto seguido se reconoce que no está claro que esta opción goce de suficiente apoyo popular, ya que el plan de salida “light” implementado actualmente tiene menos del 20% de apoyo popular, pero una salida rápida del bloque tiene un apoyo del 39%, por lo que un nuevo referéndum no podría detener la salida (TE 21/7).

Esta encerrona es en la que se encuentra el gobierno británico. Algunas facciones de capital intentan recular, pero no encuentran maniobras efectivas y sólo pueden hacer lo que estamos viendo, mostrando a plena luz del sol toda la incapacidad de optar por alguna de las dos opciones, ya sea quedarse en la UE o salirse de forma definitiva.

Esta encrucijada, a su vez, provoca malestar y desacoples en todas las áreas, como se lo hicieron saber al gobierno los altos mandos de las propias fuerzas de seguridad, señalando que una eventual falta de acuerdo sobre el brexit supondría un riesgo para la población, al perder el Reino Unido acceso a bases de datos de seguridad. Los comisarios de Policía afirmaron que las fuerzas del orden “afrontan una pérdida significativa de la capacidad operacional”, si tienen restringidos sus poderes para preservar la seguridad. “El Reino Unido y la UE comparten una amenaza (en materia de seguridad) que evoluciona. Creemos que una asociación integral en todas las áreas de la cooperación policial y de seguridad es de beneficio mutuo para todos”, recalcaron los comisarios en la carta (DW 7/8).

Este tipo de situaciones sólo esconden que, aunque la fractura entre las facciones de los capitales más concentrados les impida direccionar la política con sencillez, tampoco es una opción quedarse inmutable. Como las fuerzas productivas se van a seguir desarrollando y los capitales continúan concentrándose, las políticas de las naciones quedan atadas a estas fuerzas, por lo que es seguro que la situación respecto al brexit no va a quedar inmóvil eternamente.

También cabe reafirmar que si el problema radica en la conducta de la burguesía, en plena disputa interna “puertas adentro” de las cabeceras imperialistas, esta también profundiza sus disputas “puertas afuera”, principalmente contra aquellos países, o grupos de países, que se le oponen. Por lo que mientras la UE y EEUU se debilitan en sus luchas fratricidas, se radicalizan continuamente, tal y como veremos en el caso del accionar contra Rusia.

La mordida no es grave como ladrar

Para dimensionar la presión ejercida contra Rusia, haremos un racconto sobre las prácticas imperialistas a las que la someten.

El mes dio inicio con la noticia de que EEUU autorizó la venta de sus misiles anti-tanque Javelin por el monto de 300 millones de dólares a Estonia, Australia, Letonia, Turquía, Taiwán y Ucrania. Sobre estas ventas de armas, tengamos en cuenta que de los 6 países, 4 son limítrofes con Rusia; de hecho esta es la segunda venta de armas de este tipo a Ucrania, una de las fronteras más calientes que tiene Rusia, debido al gobierno impuesto por el imperialismo en la nación tártara. Moscú ya había reaccionado antes sobre el primer acuerdo de venta de Javelin a Ucrania, advirtiendo que las acciones de Washington estaban, según insistió el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, por “fomentar una guerra” (HTV 25/7).

Por su parte, Gran Bretaña ha profundizado una alianza militar con Noruega, anunciando que su finalidad es hacer frente juntos a la “amenaza naval” rusa. El acuerdo consiste en la compra conjunta de 9 aviones yanquis de alerta temprana y otros 5 de patrullaje, todos comprados en EEUU (RT 7/8).

Para no quedarse atrás, EEUU también ha llegado a acuerdos militares con el gobierno de Oslo en los que se aprobó un refuerzo a las tropas que ya tienen en ese país, elevando de 330 a 700 los militares apostados en Noruega. De acuerdo con la información de la nota oficial publicada por Reuters, está previsto que se haga avanzar a un contingente de dichos marines hasta una zona más cercana a la frontera con Rusia que las áreas de despliegue militar anteriores (HTV 15/8).

Además, El Reino Unido envió dos cazas para interceptar un avión ruso Su-24 sobre el mar Negro (RT 26/7) a fines de julio, con el fin de mostrar el poderío de su aviación naval.

Para no quedarse atrás, el gobierno de Angela Merkel aprobó la creación del comando CIR, especializado en seguridad cibernética, con lo cual el Ejército de Alemania procura blindar sus sistemas de información y proteger al país contra el creciente número de ataques digitales extranjeros. El número de ataques cibernéticos sofisticados contra organismos gubernamentales, industrias e infraestructura en Alemania se ha multiplicado en los últimos años (DW 7/8).

Ni siquiera el Ejército alemán ha quedado exento de agresiones digitales, ya que según el mando de sus fuerzas armadas dicen haber identificado y repelido alrededor de dos millones de incursiones no autorizadas en sus sistemas en 2017; de ellas, 8.000 habrían conseguido acceder a sus redes y causado daños enormes si las medidas defensivas habituales no hubieran funcionado (DW 7/8).

Para cerrar este apartado, aportaremos dos datos más, el primero es que el Senado de EEUU dio su aprobación al proyecto de presupuesto de defensa estadounidense para el año fiscal 2019, por un monto cercano a los 717 mil millones de dólares, según informa The Washington Examiner. El mismo fue votado por 87 senadores que apoyaron la ahora Ley mientras que 10 votaron contra la iniciativa. En el documento aprobado se establece explícitamente la necesidad de realizar inversiones para “contrarrestar la influencia rusa” (RT 1/8).

El segundo dato que nos ayuda a dimensionar la envergadura del cerco a Rusia que se intenta tender es sobre el intento de “sacar músculo” por parte de OTAN, ya que se proyecta que a lo largo del presente año se realicen 106 ejercicios militares, muchos de esos en las fronteras rusas y con países aliados que no son de la OTAN (RT 28/8).

Por su parte, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, ha anunciado un ejercicio militar de su país con la participación de cerca de 300.000 tropas y más de 1.000 aviones y helicópteros en las maniobras militares Vostok-2018, que se llevarán a cabo en septiembre a una escala sin precedentes desde 1981.

(Los ejercicios) en cierto modo repiten a los Západ-81, pero incluso los superan”, indicó Shoigú, precisando que los ensayos se realizarán en casi todos los polígonos de los distritos militares Central y Oriental, y añadió que tomarán parte las flotas del Pacífico y del Norte, y las Fuerzas Aerotransportadas se involucrarán completamente en los Vostok-2018.

Imagínense que 36.000 piezas de equipo militar, entre ellas tanques y vehículos blindados de transporte e infantería, se encuentren operando simultáneamente, y todo esto, por supuesto, (…) lo más cerca posible de los combates”, expresó el ministro de Defensa citado por TASS (RT 28/8).

Evidentemente, si de sacar músculo se trata, los rusos están dispuestos a defender su soberanía ante la creciente amenaza que las fuerzas imperialistas representan. Mes tras mes, venimos observando lo que aparenta ser un preparativo militar en las fronteras rusas aunque, a diferencia de este país, la alianza ya ha mostrado serias dificultades para poder coordinar de forma eficiente sus recursos. Sobre esto es que el mes pasado, en su cumbre, la OTAN firmó el acuerdo que les permite movilizar con cierta rapidez 30 divisiones de ejército, 30 aviones y 30 barcos, acuerdo que deja empequeñecida a su soldadesca, ante la inmensidad de la capacidad operativa rusa, que ha podido realizar los ejercicios más grandes de los últimos casi 40 años.

Sin embargo, esto no quedaría así, ya que la alianza atlántica, por su parte, señaló a Rusia por “aumentar considerablemente su presupuesto y presencia militar”, a través del representante interino de la OTAN, Dylan White. De acuerdo con White, la organización considera que las maniobras Vostok-2018 esconden una preparación rusa para un conflicto a gran escala” (RT 28/8). Es decir que la OTAN se queja de que la preparación de las tropas rusas no sería de carácter defensivo y no sería en respuesta al continuo pertrechamiento de fuerzas en sus fronteras.

Pero, tal y como hemos analizado desde estas páginas, esta crisis no se reduce sólo a lo que sucede en las potencias imperialistas y en sus países limítrofes, sino que se extiende al mundo entero. En las líneas que siguen veremos cómo fueron los sucesos del mes tanto en Medio Oriente como en el extremo oriente de Asia.

Los 40 ladrones contra Ali Babá

El mes pasado habíamos analizado el nuevo marco legal del Estado sionista de Israel, en el que se reconocen a sí mismos como un “Estado judío”, y las repercusiones internacionales de esta medida. Sin embargo, las quejas imperialistas desconocen que cuando se declaró la independencia hace 70 años, había 630.000 judíos. Hoy sobrepasan los 7 millones gracias al estímulo a la inmigración desde puntos tan distintos como Francia o Ucrania, antiguos países del este europeo o desde el espacio postsoviético, luego de que se desmembrara, haciendo añicos su historia y sus habitantes. La predicha Ley del Estado-nación judío intenta sustentar esos flujos, entregándole un valor supremacista a los hebreos y, al propio tiempo, degrada la lengua árabe, quitándole el carácter de oficial (CD 10/8).

Esto muestra el doble rasero imperialista, ya que aunque en la actualidad ya no son incondicionales en su defensa de Israel, excepto EEUU, debido a la crisis que atraviesan en su interior tal y como venimos analizando, a su vez son ellos mismos los que han organizado este Estado como cabeza de playa de sus intereses en el sub-continente.

Según el portal Cubadebate, “la Ley del Estado-nación, antes que nada, afianza la Ley del Retorno. La eleva a otro nivel y esta ley, les concede un derecho automático a los judíos, y solo a ellos, a venir aquí y recibir la ciudadanía. La Ley del Estado-nación, por ejemplo, impide la explotación de la cláusula de reunificación familiar bajo la cual muchos palestinos han sido absorbidos en el país desde el acuerdo de Oslo, y esta ley ayuda a prevenir la continua entrada descontrolada de palestinos a Israel y es posible que esta ley también nos pueda ayudar a bloquear la futura entrada de trabajadores migrantes” (CD 10/8).

Sin embargo, puertas adentro también se ha vuelto un polvorín la situación y ya se han producido dos movilizaciones multitudinarias en las que la población de la etnia árabe drusa ha movilizado hasta 90.000 personas en rechazo de la ley, ya que también pasaron a ser ciudadanos de segunda. Con elocuencia, uno de los manifestantes planteó: “¿Cómo se puede convencer a los jóvenes drusos para que se alisten en el ejército ahora (…)? ¿Qué pasará con los soldados que actualmente sirven en el ejército? En este momento, son simplemente mercenarios según esta ley innecesaria y divisiva” (HTV 29/7).

Este interrogante sencillo descubre que la ley no sólo produce malestar sino una inmensa fractura interna, ya que a las movilizaciones realizadas en Tel Aviv, capital del estado sionista, se han adherido miles de israelíes judíos, entre los que podemos destacar inclusive a ex jefes del Mossad (servicio de Inteligencia exterior israelí) y del Shin Bet (servicio de Inteligencia del Ejército), demostrando la gran división interna que produjo en Israel la norma (CL 4/8).

Sobre esto último, hay que añadir que varios oficiales drusos dijeron que dejarían de participar en el Ejército en respuesta a la ley, lo que provocó temores de insubordinación en las Fuerzas Armadas. Los drusos, que siguen una rama del islam shiíta, han logrado sobrevivir en una región turbulenta, al demostrar lealtad a su país de residencia. A diferencia de la mayoría de la población árabe, que en general se identifica con los palestinos, los drusos se consideran patriotas israelíes que derramaron su sangre en la defensa del país (CL 4/8).

Lo que deja en claro esta crisis interna es que el accionar sionista es dirigido desde los intereses de la burguesía y si bien por ahora toma la forma de lucha contra el mundo árabe, en realidad es parte de la disputa de sus capitales concentrados contra la clase trabajadora. Pero en momentos en que el desarrollo de las fuerzas productivas expulsa mano de obra, los árabes son los primeros a los que deben sacarse de encima, centralmente porque son las capas de la clase obrera que vienen enfrentándoseles en guerra abierta en toda la región.

Turcos sin neblina

También en Turquía las tensiones han alcanzado un punto álgido en el que la relación con su histórico aliado, EEUU, ha alcanzado su punto de mayor tensión. Si bien desde hace dos años las tensiones se han vuelto visibles a partir de la eventual cancelación de la entrega de los aviones de quinta generación F35 que el gobierno turco le compró a EEUU, este mes se han alcanzado nuevas dimensiones en la crisis, al producirse el encarcelamiento en Turquía del pastor Andrew Brunson, procedente de EEUU, bajo los cargos de ser cómplice en el intento de golpe de estado en contra del gobierno de Erdogan hace más de un año. Recordemos que las investigaciones posteriores al fallido golpe pusieron en la mira al clérigo turco Fetulá Gulen, como nexo entre los intereses imperialistas estadounidenses y sus aliados en los vestigios del imperio otomano. Es decir que Gulen fue apuntado como la cara visible del golpe, no así su autor intelectual.

Desde que se destapó el complot, el gobierno de Erdogan ha insistido con los pedidos de extradición del clérigo que se encuentra bajo protección yanqui en ese país, hecho que fue continuamente rechazado por parte del gobierno de EEUU.

En este marco, la detención del clérigo estableciéndose los lazos con la organización del fallido golpe, tensa la relación con EEUU a tal punto que el propio presidente Trump ha declarado que “EEUU impondrá amplias sanciones contra Turquía por la detención a largo plazo del pastor Andrew Brunson, un cristiano excelente, hombre de familia y un maravilloso ser humano. Este hombre inocente, hombre de fe, debe ser liberado inmediatamente”, indicó en un mensaje en su cuenta en Twitter. A lo que agregó que “si Turquía no toma medidas inmediatas para liberar a este inocente hombre de fe y enviarlo a Estados Unidos, Washington impondrá sanciones significativas sobre Turquía hasta que el pastor Andrew Brunson esté libre” (HTV 26/7).

Estas amenazas se han convertido en hechos sin hacerse esperar, ya que el gobierno de EEUU, habiendo pasado sólo unos días de la detención, emitió sanciones contra los ministros de Justicia y del Interior de Turquía. El Departamento del Tesoro de EEUU ha asegurado en un comunicado que los ministros turcos Abdulhamit Gul, de Justicia, y Suleyman Soylu, del Interior, jugaron un papel clave en las organizaciones responsables de la detención de Brunson, acusado por cargos de terrorismo y espionaje en Turquía. El Tesoro también ha informado que la medida sancionatoria permite embargar activos en suelo estadounidense, imponer restricciones de viaje y prohibir hacer negocios con entidades y ciudadanos de EEUU (HTV 1/8).

Esta escalada en la confrontación entre Turquía y EEUU que estamos analizando debe enmarcarse en la guerra económica que los capitales concentrados le han declarado, en su necesidad de garantizar la reproducción de sus propios capitales, es decir, que la guerra económica es el mecanismo en el que se fagocitan a miembros de su propia clase.

Ante esta nueva arremetida de EEUU, encarnando los intereses de sus capitales concentrados, el gobierno de Erdogan no se ha quedado impávido. En una columna publicada por The New York Times, escrita por el propio mandatario turco, dejó en claro que “si EEUU no invierte la tendencia al unilateralismo y la falta de respeto, tendremos que empezar a buscar nuevos amigos y aliados. Las acciones unilaterales de Estados Unidos contra Turquía solo servirán para socavar los intereses y la seguridad de los norteamericanos”, y agregó que Washington “debe abandonar la idea de que nuestras relaciones son asimétricas, y aceptar el hecho de que Turquía tiene alternativas. Turquía se lanzó al rescate de EEUU cada vez que era necesario, (…) y si EEUU no comienza a respetar la soberanía de Turquía y demuestra que entiende los peligros que enfrenta nuestro país, nuestra asociación podría estar en riesgo” (LN 12/8).

Con estas declaraciones, el gobierno turco muestra conciencia sobre el trasfondo de los sucesos que lo han convertido en blanco, señalando que la posición unilateral de la política del gobierno de Trump responde a que sus capitales ya no tienen condiciones para garantizar la reproducción de todas las demás capas de su clase a escala global.

Sin embargo lo que ven es sólo la manifestación, ven que los van a subsumir pero no por qué. Esto explica que el gobierno turco ha virado sus alianzas hacia el eje encabezado por Rusia, China e Irán, sin abandonar las aspiraciones de su burguesía, que tiene contenida la experiencia histórica de haberse forjado como clase en el marco del Imperio Otomano, que si bien fue desmembrado luego de la Primera Guerra Mundial, tiene la experiencia de apropiarse del trabajo y riquezas de regiones enteras por su expansión colonial. La actual Turquía sigue comandada por la misma burguesía, que sabe que EEUU va en su contra, pero elige intentar salvarse con alianzas políticas que sustentan que ellos pueden sostener su conducta, tal y como lo vienen demostrando en el norte de Siria, donde mantienen una ocupación desde el mes de febrero.

Ali Babá tiene banda de amigos…

Mientras se ahonda la fractura del bloque imperialista a escala global, la misma está teniendo consecuencias tremendas en su ofensiva contra los pueblos de Medio Oriente y el norte de África, iniciada en 2011 con las llamadas “primaveras árabes”, que tumbaron a varios mandatarios apoyándose en contradicciones existentes en esas naciones, gracias a lo cual el “trabajo sucio” lo realizaba la propia protesta social.

El límite de esta táctica la encontramos en Libia, país que fue gobernado por Gadafi, y que ante la guerra civil impuesta este respondió apoyado por todas las facciones tribales. Frente a la inminente derrota de las fuerzas que intentaban derrocarlo, la OTAN se involucró de lleno hasta garantizar el derrocamiento del líder libio, situación que dio paso a una interminable guerra civil, en la que las fuerzas de la OTAN sólo han actuado saqueando todas las reservas tanto monetarias como en recursos del país, llevándolo a la ruina.

A partir de esta secuencia en Libia, el resto de los armados impulsados por las fuerzas imperialistas han fracasado casi en su totalidad, siendo los casos de Siria e Irak los determinantes en el fracaso de esta ofensiva.

Los últimos meses transcurren con las últimas batallas de esta etapa de la guerra. Durante el mes de agosto, se completó la recuperación de las provincias sureñas sirias de Daraa y Quneitra, que limitan con los territorios de los Altos del Golán, ocupados por Israel. La finalización de la campaña al sur de Siria ha liberado tropas suficientes para iniciar la ofensiva en la provincia de Ildib, última bajo control de las fuerzas terroristas del Frente Al Nusra, financiadas, pertrechadas y apoyadas logísticamente por EEUU e Israel.

El primer aspecto que muestra lo frágil de las posiciones imperialistas en la región está a la vista en que ellos impulsaron al EI y al Frente Al Nusra con la seguridad de poder arrinconar así a la República Islámica de Irán. A tal punto ha fracasado esta táctica que ahora las fuerzas de Irán, Rusia, Hezbolá y el propio Ejército Sirio han logrado hacerse del control de la frontera siria con Israel.

Esta debilidad quedó plasmada una vez más este mes en la compulsa iniciada por Israel, ya que luego de evacuar a sus mercenarios de los Cascos Blancos, solicitaron que la ONU se hiciera con el control de la frontera para así garantizar que las fuerzas anti-imperialistas estén separadas por un colchón. Estas negociaciones fracasaron y tan sólo pudieron acordar que sean fuerzas rusas y no de la ONU las que se hagan del control de las fronteras entre Israel y Siria (CL 2/8).

En este marco en el que las fuerzas “esponsoreadas” por los capitales concentrados se derrumban a paso acelerado, y las fuerzas sirias se van haciendo del control total del país, las fuerzas del ELS se han rendido en todo el sur del país y se ofrecen a participar en la ofensiva junto al ejército sirio en la provincia de Ildib. Por su parte, el FDS kurdo, no obstante seguir recibiendo armamento yanqui, ha comenzado a sentarse con el gobierno de Al Assad para negociar su rendición, mostrando que las fuerzas que ha armado el Imperio en Medio Oriente para imponer sus intereses han colapsado. Pese a seguir recibiendo armas, muchos países ya no siguen sus mandatos, al no poder ser contenidas por las fuerzas imperialistas (HTV 15/8 y 27/7).

En el mes de agosto, ha comenzado a plantearse la reconstrucción del país, ya que tras 4 años de guerra su infraestructura y aparato productivo se encuentra destruido en gran medida. No es casual el momento en el que se comienzan a tomar las medidas, ya que al día de hoy el gobierno sirio controla 12 de sus 14 provincias, lo que representa el 95% del territorio (RT 26/7). En este sentido, se vienen tomando medidas para la reconstrucción de la ciudad de Aleppo (segunda ciudad más grande de Siria), principalmente en lo referido a vivienda e infraestructura. A su vez, esto genera condiciones para que retornen los 12 millones de refugiados (6 millones en el exterior y 6 millones internos), que han abandonado sus hogares escapando de la guerra, y ahora deben volver para la construcción del futuro de la nación.

Sobre este último punto, debemos recalcar que en la actualidad, con Rusia a la cabeza, se ha iniciado el proceso para el retorno a la patria de los refugiados, en conjunto con Jordania y Líbano, a la vez que se intenta coordinar con la UE. En la actualidad, ya han regresado a sus hogares 3.5 millones; y se espera que con los esfuerzos actuales para fin de año retornen 850.000 más. Es decir, casi el 40% del total de los refugiados (AM 14/8).

Es de vital importancia esto, ya que venimos de analizar la situación por la que atraviesan las fuerzas imperialistas, en las que tanto EEUU como la UE vienen endureciendo las medidas para repeler la llegada de inmigrantes de países que ellos mismos se han encargado históricamente de subsumir, en comparación con el accionar de las fuerzas anti-imperialistas. A diferencia de lo que hacen EEUU y la UE, estas se han involucrado en la guerra siria con el fin de subsanar la crisis desatada por otros, hecho que se evidencia en que mientras en los conflictos que crean unos se producen diásporas en los pueblos, en los conflictos en los que se involucran Rusia, China e Irán vuelven a tener lugar los pueblos.

Aunque no todos los frentes militares desatados por el imperialismo se encuentran con el mismo grado de desarrollo que el sirio, en las acciones de las guerras desatadas en Yemen y Afganistán se puede observar también cómo actúan estas fuerzas invasoras y cómo responden sus pueblos, según el grado de conciencia sobre el carácter del enemigo al que se enfrentan.

En Yemen, la invasión encabezada por Arabia Saudita y un puñado de aliados se encuentra en una situación delicada desde hace dos meses, a partir de la fallida invasión del puerto yemení de Hudeidah, único puerto en manos del gobierno popular de Ansarolá. La intentona de tomar el puerto tenía la misión de cortar las líneas de suministros de los rebeldes, ahogando así su gobierno. Sin embargo, tal y como hemos relatado en el artículo del mes pasado, la invasión devino en fracaso completo, ya que se perdió la vida de alrededor de 1000 soldados y mercenarios, además de cuantiosas pérdidas materiales en equipo militar, incluidos buques de guerra de la coalición saudí.

Este fracaso militar impulsó la retirada de las tropas de los Emiratos Árabes Unidos, dada la gran cantidad de bajas sufridas en la fallida invasión. Lo que aparentó ser la posibilidad de victoria sobre el pueblo yemení devino en desastre para las fuerzas imperialistas, a tal punto de hacer peligrar la existencia misma de la coalición.

Este mes, la invasión prolongó sus intentos de tomar el puerto de Hudeidah por la fuerza, con un nuevo saldo de muertos calculados en 140 soldados muertos y otros 236 heridos, obligándolos a retirarse de la zona nuevamente (HTV 18/8), con la consecuencia además de que Malasia anunciara también su retirada de la invasión, llegando incluso a limitar el gobierno malayo la relación diplomática con Arabia Saudita (AM 13/8).

El desbarranco de las fuerzas impulsadas por EEUU en la región es una muestra más de la debilidad en la que se encuentran. Tengamos en cuenta que la coalición que invadió Yemen está encabezada por el principal importador de armas a escala global, y en la actualidad se calcula que la invasión ha causado alrededor de 50.000 muertos, dejando en evidencia que lo que se avizora en la región es un nuevo Vietnam, en el que las fuerzas invasoras poseen las armas pero defienden ideas que hacen agua, en nombre de una clase social que atenta también contra el pueblo árabe. Como contrincante, tienen a uno de los pueblos más pobres del mundo, que se encuentra en la actualidad casi en la hambruna y sobrepasado de epidemias, pero con conciencia del enemigo al que se enfrenta, lo que implica entonces el riesgo de perder la guerra. En resumen, todas las miles de almas perdidas en Yemen fueron y son en defensa de la vida de los millones que siguen la pelea.

Por su parte, Afganistán se encuentra casi en las antípodas del pueblo yemení, ya que aún debe soportar el peso de 17 años de ocupación militar estadounidense en sus tierras, luego de que a través de una invasión masiva en 2001, bajo el pretexto de que el gobierno afgano había organizado el atentado contra las Torres Gemelas, lo derrocaron en apenas 3 semanas de combates, acto por el cual se ufanaron de seguir siendo la gran potencia militar a escala global, capaz de imponer su orden donde lo requieran. Sin embargo, a 17 años, siguen embarcados en una ocupación militar que no parece tener fin, en la que el gobierno actual, títere de los intereses yanquis, sólo controla el 56% del territorio, gracias a la masiva presencia de las FFAA estadounidenses, mientras que el 44% del terreno se divide en zonas de control de Al Qaeda o zonas en disputa (LN 14/8).

Durante el mes de agosto, el polvorín en el que se ha convertido este país se encendió nuevamente con una nueva ofensiva de Al Qaeda en la que logró hacerse con el control de la ciudad de Ghazni, ciudad estratégica en las cercanías de Kabul, capital del país.

Si bien la toma de la ciudad fue hecha principalmente con fines propagandísticos, ya que estaba calculado que resultaría imposible sostener su ocupación a lo largo del tiempo, permaneció una semana en sus manos, y para ser recuperada debieron utilizarse una vasta cantidad de ataques, tanto terrestres como aéreos, llevados a cabo por las tropas yanquis. En la batalla por la recuperación de la ciudad, fallecieron 100 miembros de la fuerza de seguridad gubernamental, 30 civiles y más de 194 milicianos del Talibán; otros 147 talibanes resultaron heridos (XH 13/8).

Este complicado panorama militar denota la debilidad de las fuerzas imperialistas, ya que aunque poseen un gran arsenal de última tecnología, este no le sirve para enfrentarse a un pueblo entero. Para remediar el callejón sin salida en que se ha convertido la interminable ocupación, hace tiempo que viene barájandose la alternativa de sustituir a sus tropas por otras mercenarias comandadas por la empresa Blackwater, de capitales norteamericanos, para poder sostener así la ocupación de un país extranjero y no tener que pagar el costo interno que implica mantener miles de tropas en el extranjero, en un conflicto sumamente impopular. De hecho, en la actualidad, esta se ha convertido en la guerra más impopular de su historia, con un apoyo menor al 17% de la población (https://cnnespanol.cnn.com/2017/12/30/afganistan-la-guerra-mas-impopular-de-la-historia-de-estados-unidos/).

Este panorama que hemos recorrido en estas páginas sobre Medio Oriente, en el que se destaca el desbande de las fuerzas imperialistas, tiene a su vez, en lo que a control regional se refiere, la búsqueda de desestabilización de Irán, principal fuerza del orden en la región. Sin embargo, como hemos visto hasta acá, todos los frentes políticos abiertos en la región tienen el principal efecto de debilitar la hegemonía imperialista. Aunque esta situación no detuvo la intentona contra Irán, tal y como analizaremos a continuación.

Ali Babá es persa

Recordemos que, a partir del primero de agosto, EEUU ha puesto en marcha una serie de sanciones económicas contra Irán, con el fin de ahogar su economía, en la que se sanciona e inhibe tanto a capitales y personas iraníes como a todas aquellas empresas que negocien con este país a la vez que con EEUU.

En medio de este clima hostil, el presidente Trump manifestó, en el marco de una rueda de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ante la pregunta de si está dispuesto a encontrarse con el presidente iraní, Hasán Rohaní: “creo en las reuniones. Estoy dispuesto a reunirme con ellos [los líderes de Irán] en cuanto deseen”, y añadió que “estoy dispuesto a reunirme con quien sea sin ninguna condición previa. Si quieren reunirse, estoy dispuesto a hacerlo. Será bueno para el país, bueno para ellos, bueno para nosotros y bueno para Todo el mundo” (RT 30/7).

La respuesta persa rápidamente desnudaba las falsas intenciones: “¿Cómo puede demostrar (Donald Trump) al pueblo iraní que su discurso de anoche responde a una voluntad verdadera y que no fue un ejercicio de demagogia, mientras el Departamento del Tesoro de Estados Unidos presiona a todos los países para impedir que mantengan cooperación económica y comercial con Irán?”, se preguntaba el portavoz del Ministerio de Relaciones de Exteriores, Bahram Qasemi, en una entrevista con la agencia de noticias iraní IRNA (HTV 31/7), dejando en claro que, mientras EEUU sostenga la soga sobre su cuello, no pueden hablar de reunión sin condiciones previas, por lo cual en esos términos es imposible sentarse, ya que no sería en condiciones de igualdad, ni mucho menos respetando la soberanía de la nación persa.

No podían ser más certeras las declaraciones de la cartera de exteriores iraní, ya que en simultáneo a que Trump declarara que quiere reunirse con Rohani, no sólo implementó sanciones económicas, tal como relatamos, sino que además salió a la luz que EEUU está preparando un ataque a las instalaciones nucleares de Irán, según lo anunciado por altos funcionarios del Gobierno de Australia al canal ABC. Las fuentes australianas comunicaron que Canberra, al igual que Londres, ayuden posiblemente a Washington a “identificar los objetivos en Irán” en caso de ataque (RT 27/7).

Esta preparación militar destapada por los propios aliados yanquis justifica el fortalecimiento de las capacidades militares iraníes para la defensa de su soberanía. Recordemos que este mes las fuerzas iraníes han hecho público el desarrollo que han logrado en fabricar un nuevo misil balístico y un nuevo avión caza de fabricación nacional, con el que planean continuar su rearme, eludiendo las sanciones impuestas.

En este mismo sentido, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) realizó exitosos ejercicios navales a gran escala en el golfo Pérsico. “El ejercicio se realizó con el objetivo de controlar y salvaguardar la seguridad de las vías marítimas internacionales en el marco del programa de ejercicios anuales del CGRI”, informó el portavoz del cuerpo, general de brigada Ramezán Sharif, citado por Press TV. Alí Jafarí, el comandante de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, enfatizó la “necesidad de mantener y mejorar la disposición de la defensa para garantizar el canal estratégico del Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz y contrarrestar las posibles amenazas de los enemigos” (RT 5/8).

En los últimos años, se ha profundizado esta situación, en la que las fuerzas imperialistas han intentado convertir a todo Medio Oriente en un campo de batalla. Y si bien han logrado llevar a la guerra a casi todas las naciones del subcontinente, el resultado de esto es adverso para ellos, ya que han desatado fuerzas regionales que se le enfrentan de forma coordinada, construyendo un orden en el que los que sobran ahora son los mismos yanquis y sus aliados sionistas y saudíes, algo que con diferentes grados de intensidad viene sucediendo a lo largo del globo, tal y como veremos que sucede a continuación en la región de Asia oriental.

Amigos son los amigos

En Asia, lo que se viene destacando hace meses es el cada vez más sólido proceso de paz en la península de Corea, luego de la cumbre de sus respectivos mandatarios. Este mes se produjeron una serie de hechos que afirman la dirección tomada, produciendo el repliegue de las fuerzas imperialistas en la península.

El primer hecho sucedido fue que el gobierno de Pyongyang devolvió los restos de soldados norteamericanos caídos en la guerra de las dos coreas. En respuesta a este gesto, el presidente Trump por su parte agradeció a Kim, líder de la RPDC: “Después de tantos años, este será un gran momento para muchas familias. Gracias a Kim Jong-un”, declaró exultante el mandatario yanqui, y agregó que “el presidente Kim está cumpliendo parte del compromiso que asumió con Trump de devolver a nuestros miembros del servicio estadounidense. Nos alientan las acciones de Corea del Norte y el impulso para un cambio positivo” (CD 27/7).

El segundo hecho de significación en la reconciliación de la península de Corea fue la recuperación por completo de los canales de comunicación entre militares. Esto normalizó el funcionamiento de la línea de enlace en la costa oeste de la Península coreana y el litoral oriental según ha reportado el Ministerio de Defensa de Seúl (RT 15/8).

El tercer y más significativo hecho fue la reunificación de familias que llevaban 65 años de separadas por el conflicto armado. En el mes de agosto, un grupo de 89 surcoreanos cruzó la frontera con destino a la costa suroriental norcoreana, donde se reencontraron con sus familiares a los que no habían visto desde hace casi siete décadas. Estos reencuentros temporales tienen este año un carácter central, debido a la avanzada edad de los participantes y al actual ambiente de distensión entre las dos Coreas.

Desde el año 2000, los dos países organizaron casi 20 series de reuniones de familias divididas, generalmente, gracias a la mejora de las relaciones bilaterales (HTV 20/8). Este hecho, si bien en cantidad de familias no resulta cuantioso, es de vital importancia ya que es siempre importante tener en cuenta que se trata de un solo pueblo dividido en dos, por lo que los lazos de sangre pueden haberse limitado, pero la historia los ha hermanado y si se han convertido en dos naciones fue sólo por los designios imperialistas, por lo que la reunificación es ir de bruces contra los intereses de los grandes capitales.

De lo nuevo lo mejor…

Para finalizar el artículo, haremos algunas menciones sobre la situación China, fundamentalmente en lo que respecta a la construcción del socialismo.

El primer aspecto es el referido a las inspecciones que realizó un legislador del Partido Comunista Chino para promover la labor de asambleas populares. En su inspección, pidió dedicación para prevenir y desactivar graves riesgos, llevar a cabo la actuación precisa en la liberación de la pobreza y prevenir y controlar la contaminación, así como asegurar una victoria decisiva para terminar la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada. Durante la inspección, el funcionario de apellido Li, visitó y sostuvo seminarios con funcionarios de las asambleas populares locales en los que se discutió cómo servir mejor al trabajo general del Partido y del país (XH 24/7).

A su vez, también entraron en vigor normas sobre supervisión y responsabilidad internas del Partido en el Ejército de China. Las reglas estipulan las responsabilidades de gobernanza y supervisión del Partido de los comités y las comisiones de control disciplinario del PCCh en todos los niveles del Ejército, de acuerdo con un comunicado de la CMC (XH 14/8).

Estas dos cuestiones arrojan algo de la dimensión de un partido en la construcción de la nación. Todos los meses somos testigos de los logros de esta organización política que en la dirección del Estado ha logrado convertir a un país que estuvo al borde de hambrunas al finalizar la guerra de liberación contra Japón a mediados del siglo XX a convertirse en la nación más prospera del planeta, habiendo sacado a 600 millones de habitantes de la pobreza en los últimos 40 años de forma sostenida.

Esta situación nos obliga a analizar la cuestión de fondo. Sobre qué principios se asienta esta nación para lograr resolver el caos en el que nos sumerge el capitalismo. También mes tras mes, el PCCH da muestras en su accionar sobre este aspecto. En el mes salió a la luz la sanción a 36.618 funcionarios, por violar las reglas de frugalidad durante los primeros seis meses del año (XH 14/8).

Entendamos “frugalidad” como acto de “austeridad”, y para poder explicar la dimensión de lo que se sanciona dentro del partido utilizaremos como ejemplo lo sucedido con el jefe del comité del municipio de Dushan, del Partido Comunista de China (PCCh), de apellido Chen, quien usó el vehículo del partido para fines privados. Chen recibió un aviso del Partido y debió devolver 6.900 yuanes (1.012 dólares) por los costos de combustible. En la provincia de Guizhou han establecido en los últimos años varios sistemas de macro-datos para supervisar el uso de fondos públicos, el trabajo de lucha contra la pobreza, el bienestar público y la construcción del Partido, en un esfuerzo por combatir la corrupción.

El sistema recopiló 550 millones de datos relativos a los fondos para el bienestar social en la primera mitad del año”, indicó Shen Chuan, funcionario de inspección y supervisión disciplinarias de la provincia y, del total investigado, “más de 275.000 presentaban problemas, que resultaron ser infracciones en 6.934 casos. Hasta la fecha, hemos registrado 186 sucesos y recuperado 6,15 millones de yuanes en efectivo” (XH 10/8).

Usar avances tecnológicos para esto sólo debemos enmarcarlo en los esfuerzos del partido para poder establecer un control en el que se protejan los intereses de lo colectivo, como señala el artículo de XinHua. La importancia de esto en la construcción de una nación socialista radica en que el combate a la corrupción no se hace sólo por sus efectos monetarios (la sanción al funcionario mencionado fue más que modesta), sino centralmente para combatir la conducta del capitalismo en la que se enaltece al individuo como motor de la historia, claro que haciendo referencia al burgués, haciendo que todo aquel que también vive bajo el mismo sol haga lo que sea necesario para ser como ellos. Es decir, que el funcionario que utilizó el auto del partido para uso personal se puso a él en el centro y no al conjunto y la construcción de una nueva conducta implica reprimir esa concepción anteponiéndoles los intereses del conjunto. Dicho de otra manera, para combatir la corrupción es necesaria la construcción del hombre y la mujer nuevas. Una nueva conducta que caiga con toda la fuerza necesaria sobre la vieja, la que ya no entra en este mundo.



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