Revista Mensual | Número: Mayo de 2019
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Fuentes consultadas: EE.UU.: Wall Street Journal (WSJ). Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW); China: Xinhua (XH); Rusia: Russia Today (RT); Irn: HispanTV (HTV) Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Argentina: Clarín (CL); Crónica (CA); Cronista Comercial (CR); La Nación (LN); Miradas al Sur (MS); Página 12 (P12); Tiempo Argentino (TA).
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Algo estallaba en el medio si estabas vos

Perdiste
No te gusta
Salvarse
Sin vos
Y ahora qué
Adónde ir
Arde
Argelia
Sudán
Libia
Sri Lanka
Israel
Irán
Cuidame
Sanar



El capitalismo estalla, incapaz de reproducirse. El mundo se dirige hacia un futuro posible

Algo estallaba en el medio si estabas vos

“Y sé, no te gusta,
y perdiste, ¡ay! perdiste esa risa,
¿la escondiste o murió?
Hoy hablás de que todo está muerto
 y el que murió sos vos y no te enteraste.”
(Catupecu Machu, “Perdiste”)


Las bases materiales que han existido en las últimas décadas, necesarias para sostener el orden mundial tal como lo conocíamos, están llegando a su fin. La imposibilidad de reproducir los intereses de los capitales concentrados estalla en su centro, dejando a facciones aliadas en abierta disputa.

Recorreremos las manifestaciones del estallido mundial que se suceden durante este mes. Desde el centro mismo de EEUU, donde facciones del capital se enfrentan por definir la conducción de su gobierno, hasta los países europeos, a la deriva en la búsqueda de sostener sus intereses. En este estallido los pueblos se ven empujados a buscar una salida para no perecer, y queda clara la conciencia de que no se puede seguir igual: o se aferran a las fuerzas del pasado, intentado salvarse solos, aislados en un mundo que es cada vez más uno, o se entregan a la tarea de construir el socialismo. En las principales potencias imperialistas, las encuestas, las movilizaciones populares y hasta los procesos electorales dan cuenta de esto.

Mientras tanto, las otrora colonias del centro imperialista, África y Asia, reaparecen como territorio en disputa donde los capitales deben valerse del terror para intentar imponer sus intereses.

Estamos ante un mundo en transición, esto es que hay que dejar atrás las relaciones que han impuesto los intereses capitalistas a la humanidad, ya caducas. Desde Oriente a Rusia, los pueblos se afirman trayendo al presente su historia de lucha para la construcción de un futuro en el que prime lo común, donde la competencia sea sólo el recuerdo de un enemigo al que se ha derrotado.

Perdiste

En el centro de los Estados Unidos, se disputan la definición respecto de la Declaración de Emergencia Nacional en la frontera con México. El Congreso de EEUU emitió una resolución a través de la cual vetó en el mes de marzo un decreto firmado por el presidente Donald Trump que le permitía disponer de fondos para la construcción de un muro a lo largo de la frontera sur del país. La respuesta de Trump no se hizo esperar y fue la de vetar la resolución del Parlamento. La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, definió la situación afirmando que “el presidente optó por continuar desafiando la Constitución, el Congreso y la voluntad del pueblo estadounidense con un veto, e intentó frenar la anulación del veto, pero la oposición no logró la suficiente cantidad de votos en esa Cámara (RT 26/3).

Aunque los intentos de la oposición demócrata no frenaron la definición de Trump, incluso entre los republicanos hubo movimientos, y tres senadores se alejaron del presidente. Los senadores Marco Rubio (Florida), Roger Wicker (Mississippi) y Pat Toomey (Pensilvania) tomaron distancia porque consideraron que la declaración de emergencia nacional le podría servir como legado a una futura administración demócrata para usarla en otros temas, como el cambio climático o el control de armas. Es decir, temieron que la medida pueda sentar precedente y volverse un artilugio legal contra sus propios intereses (CD 20/3).

En simultáneo, también se avanzó con la investigación de la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones en las que Trump se consagró presidente en el año 2016. Los sectores que buscan la destitución de Trump esperaron este mes que se confirmaran las acusaciones para efectivizar el impeachment. Nancy Pelosi se pronunció al respecto al declarar que “el hecho es que el presidente ha participado de actividades carentes de ética y antiestadounidenses. Está en todos los sentidos incapacitado para ser presidente de EEUU. ¿Es suficiente para una destitución? Bueno, depende de lo que veamos en el informe (Mueller)” (RT 11/4).

Sin embargo, la investigación del fiscal Robert Mueller, que salió a la luz este mes, no logró demostrar ninguna vinculación entre el equipo de campaña de Trump y el gobierno ruso. William Barr, fiscal general de los EEUU, en una conferencia de prensa dio cuenta de las siguientes conclusiones: el informe “no contiene ninguna evidencia de que cualquier estadounidense, incluso [los miembros] de la campaña electoral de Trump conspirara con el gobierno ruso durante los comicios de 2016. La conclusión es que no hubo colusión entre la campaña de Trump y Rusia (CD 18/4). Además se determinó que si bien este informe no concluye que el presidente haya cometido un delito, tampoco lo exonera, y la evidencia no establece que el presidente haya estado involucrado en un crimen subyacente relacionado con la interferencia rusa en la elección.

Luego de conocido el resultado del informe, Trump arremetió contra la investigación y afirmó que es “ilegal, torcida y un intento de golpe de estado” (RT 11/4). Este fracaso de los intentos de destituir el presidente de EEUU dejó al descubierto otras puntas del estallido al interior de EEUU, ya que el mismo fiscal general Barr afirmó que queda abierto explorar si hubo actividades de espionaje a la campaña presidencial de Trump durante 2016 (RT 14/4).

Para cerrar la serie de sucesos que enfrenta a demócratas y republicanos, Steve Bannon, ex asesor del presidente, analizaba que “si no tienen detalles sobre obstrucción a la Justicia, Trump va a dar vuelta el informe Mueller y lo va a usar para atacarlos. Si se libera de las cadenas, va a convertir ese informe en un arma. Si no encuentran nada en las investigaciones en los próximos meses, ganará por más de lo que lo hizo en 2016. La crisis democrática es que dejaron de ganar los de siempre. Estamos divididos. Eso es la democracia (LN 26/3). Con estas palabras, quien fuera jefe de campaña del actual mandatario y principal consejero en los primeros meses de gobierno dejan en claro que es imposible que se conserve el statu quo, que no hay posibilidad de generar consenso entre las diversas facciones capitalistas expresadas en los dos principales partidos (demócrata y republicano). Por lo tanto, para los demócratas su única opción parece ser intentar destituir al presidente aunque no tengan cómo reemplazarlo en el mando; mientras que para Trump la única opción es continuar radicalizando sus políticas.

Estas disputas internas, tanto entre demócratas como contra el presidente, expresan una primera capa de los enfrentamientos entre diferentes intereses de los capitales concentrados que residen en los EEUU. En la misma línea, es observable que desde hace meses los sectores políticos nacionales han intentado impulsar un impeachment contra Trump,  pero aún no han podido lograrlo. En lo profundo el problema que enfrentan los sectores políticos que reflejan los intereses de los capitales concentrados es que buscan garantizar su reproducción pero no logran unidad.

Esta división y enfrentamientos tienen bases materiales en la disputa entre los sectores del capital concentrado situados en el centro de EEUU. No tienen forma de conciliar una posición común, puesto que sus intereses son irreconciliables, ya que necesitan reproducirse y no hay espacio para que lo hagan todos. La competencia es encarnizada porque no hay lugar para todos ellos. Y además, ya no tienen tiempo, no les es posible organizar su propia existencia. Estallan en el centro de sus relaciones y no entran ni ellos.

No te gusta

Esta incapacidad de reproducir a todas las facciones del capital también tiene expresión entre la población estadounidense “de a pie”.

Este mes se dieron a conocer datos sobre el crecimiento de los crímenes cometidos por la extrema derecha en los EEUU. Entre 2009 y 2018, las tres cuartas partes de los asesinatos cometidos por extremistas corresponden a supremacistas blancos (TE 23/3), y sólo desde el 2017, según un informe de la universidad de North Texas, los crímenes de odio se incrementaron en un 17%. El informe analiza que Trump “sólo ha exacerbado una tendencia ya existente de xenofobia, homofobia” (CD 3/4). La tendencia de la extrema derecha ya existía, pero se radicaliza en el centro mismo de EEUU por el problema de la incapacidad de reproducir a todos los sectores.

El gran motor de la descomposición social que analizamos mes tras mes se explica a partir de la pauperización continua de los medios de vida de sus trabajadores, ante esto, el pueblo yanqui, sólo provisto de la herramienta de su esfuerzo individual, ve con facilidad como amenaza a todo aquel que se encuentre en una situación de desesperación similar. Sobre esta crisis social y económica que atraviesa, este mes el presidente de JP Morgan Chase, Jamie Dimon, alertó que más de “28 millones de estadounidenses no cuenta con seguro médico, y que el 40% de los estadounidenses gana 15 dólares la hora, y no disponen ni de 400 dólares para hacer frente a gastos inesperados (CL 5/4). Esta crisis, como siempre analizamos, afecta mayoritariamente a los sectores más empobrecidos, por eso los ejecutores de la violencia racial en EEUU responden principalmente a los sectores blancos más acomodados de la clase trabajadora.

Por su parte, el resto de la clase no se queda de brazos cruzados, principalmente los jóvenes, ya que según datos de una encuesta realizada por la agencia Gallup para el 2018, el 51% de los estadounidenses de entre 18 y 29 años apoya el socialismo, pero analizando por grupos de origen racial, sólo los blancos eligen el sistema económico actual, mientras que los ciudadanos de origen africano, asiático y latino simpatizan con el socialismo (RT 23/04). Es esta juventud la que sabe que en el marco de los intereses de los capitalistas concentrados no tienen posibilidad de futuro, y con el nombre de socialismo se plantean la negativa al orden de cosas vigente.

Salvarse

EEUU como motor organizador de la vida llegó a su fin. Estalla desde el centro, y no puede garantizar la reproducción de los capitales ni, por ende, de la humanidad entera. Por esto es que no queda espacio para los mismos estadounidenses, ni tampoco para sus principales aliados de la cadena imperialista.

En el centro de Europa, la conciencia sobre este problema toma diversas formas. En ese sentido, Alemania y Francia decidieron presidir en forma conjunta el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) durante marzo y abril. El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, subrayó que copresidir el consejo es enviar “un mensaje de apoyo al compromiso de la ONU de que el mundo está mejor regulado y los conflictos pueden ser prevenidos con la unión de las naciones y la cooperación entre los diferentes Estados” (DW 2/4). Por su parte, desde Alemania, la primera ministra Angela Merkel señaló que “el multilateralismo trajo paz y bienestar a Europa y éste debe seguir siendo el rumbo a seguir, para el bienestar de todos” (DW 21/3).

Ambas declaraciones vinculadas a la medida adoptada en conjunto de codirigir el CSNU, junto con las declaraciones de los funcionarios de ambos países, dejan en claro principalmente que ya no están en condiciones de seguir soportando el peso de un mundo unipolar, es decir, dirigido desde EEUU, ya que los intereses de esta dirección ahora amenaza la reproducción de sus aliados. Por eso “desmarcarse” se ha vuelto una tarea fundamental de los capitales concentrados europeos para garantizar su reproducción.

Claro que esto no significa que estén en condiciones de organizar un mundo multipolar, ya que su conducta es la misma que la de los capitales yanquis, pero cuando Merkel hace referencia a la construcción de este orden, refiere al proceso que encabeza China, al extender la Ruta y Franja de la Seda al Viejo Continente, tal y como hemos analizado este mes en el primer artículo de esta publicación.

En el mismo sentido debemos analizar una encuesta realizada en Francia por el Instituto Odaxa, en el que se observa que el 62% de los franceses apoya la creación de un “verdadero ejército europeo”, el 75% está a favor de una política común de seguridad y defensa de la Unión Europea y un 57% considera que es necesario incrementar los gastos militares en Francia, mientras que sólo un 42% plantea reducirlos (HTV 31/3). Estos datos que proporciona la encuesta muestra el consenso popular respecto a las necesidades de escindirse de la dirección yanqui en la OTAN, ya que si bien otrora le permitió reproducirse, ahora se ha vuelto una amenaza para su existencia.

Ahora bien, el crecimiento del sentimiento antinorteamericano que comienza a abrirse paso en el Viejo Continente no remite necesariamente a un avance en la conciencia antiimperialista. Para poder profundizar sobre el carácter con el que la población europea se aleja de la OTAN, analizaremos también los sucesos vinculados a la implementación de controles fronterizos en la Eurozona para restringir la afluencia de refugiados e inmigrantes.

Ya durante el 2018, la UE se había comprometido a incrementar el personal destinado al cuidado de sus fronteras. A través de la Agencia de Cooperación Intercontinental Frontex, los capitales europeos se habían organizado para mitigar el ingreso de inmigrantes a través de sus costas. El compromiso del año 2018 fue el de aumentar de 1.500 a 10.000 efectivos, y dar mayor capacidad de acción. En los últimos meses, los intentos de fortalecer el Frontex no pudieron llegar a término, incluso los mismos miembros retrocedieron en esos compromisos (DW 17/4).

Ante el mismo problema del cuidado de las fronteras, otro punto de vista es el del partido ultraderechista español Vox. El presidente de este partido, Santiago Abascal, consideró que una opción es construir un muro entre las ciudades españolas y el territorio africano de Ceuta y Melilla, y que fuera financiado por Marruecos (TE 29/3).

Sin vos

Para dimensionar la preocupación de los capitales europeos, según han estimado, el último año ingresaron a la Unión Europea, a través de las fronteras españolas, 64.000 migrantes. Abascal afirmó en este sentido que para el año “2049, con el actual ritmo demográfico, la mitad de la población será musulmana. Se trata de dos culturas totalmente enfrentadas e incompatibles (TE 29/3).

El terror de Abascal de que se diluya la sangre pura europea con la inmigración no resiste el menor análisis. En primer término porque los pueblos de los que ahora reniegan ocuparon la península por más de 600 años, fundando ciudades enteras. Su expulsión, que culminó a fines del siglo XV, dejó huellas imborrables en su historia y cultura que perduran en su literatura, música, y hasta en los nombres de ciudades y regiones. Por esto, la incompatibilidad racial y cultural a la que refiere el líder de Vox habla en realidad de las diferencias de origen social, en este caso, expresando los intereses de la burguesía española, que es incapaz de seguir incorporando fuerza de trabajo, a la vez que está en pleno proceso de desmantelar el Estado de bienestar mientras continúa el proceso de concentración económica. Las elecciones presidenciales españolas que se sucedieron el 28 de abril muestran con claridad cómo se encentran hacia su interior.

Y ahora qué

España está gobernada a través de un régimen bicameral llamado Cortes Generales, compuesto por una Cámara de Diputados y otra de Senadores. Estas Cámaras son las que eligen al presidente que va a gobernar el país. Por lo cual, en las elecciones presidenciales en realidad se vota a los miembros de estas Cámaras, quienes tienen que llegar a un acuerdo de mayoría para definir la presidencia, a menos que alguna de las fuerzas se imponga con el 45% de los votos. Tal porcentaje proporciona la cantidad necesaria de parlamentarios para una elección automática. Este sistema de elección reina en casi toda Europa, y frecuentemente determinan que la presidencia se la adjudique alguien que no fue votado por nadie.

Desde los últimos años, España se ha encontrado en el centro de disputas que han movilizado su estructura de gobierno. En 2018, el elegido como presidente por la Cámara, Mariano Rajoy, miembro del Partido Popular (PP), fue destituido, acusado de financiamiento ilegal durante su gestión de gobierno. Rajoy fue reemplazado por Pedro Sánchez, miembro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Tan sólo seis meses después, Sánchez se vio obligado a llamar a elecciones anticipadas.

La salida de Rajoy fue empujada dentro de los cambios que se estuvieron sucediendo en España en los últimos años, con la aparición de Podemos y Ciudadanos, como nuevos actores políticos y el surgimiento de partidos de derecha como Vox. La emergencia de estos partidos tiene que ver con la búsqueda de los sectores populares de un régimen de gobierno en el cual tengan lugar sus reclamos. El conflicto por la independencia de Cataluña también ha sido motivo de tensión para la dirección de gobierno de España.

Los españoles llegan a las elecciones en medio de esta conflictividad; de los 36 millones de habitantes habilitados para sufragar, sólo 26 millones lo hicieron. Sobre 350 diputados a elegir, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) obtuvo 123 escaños, seguido por el Partido Popular, con 65 escaños. Se incorporan 57 bancas para Ciudadanos, 43 bancas para Unidas Podemos y 24 diputados para los ultraderechistas del partido Vox (RT 28/04).

El resultado de las elecciones deja un nuevo escenario para los españoles, porque las fuerzas que representan estos partidos poseen diversas posiciones ideológicas de carácter irreconciliable, que van desde la izquierda tradicional a la extrema derecha. Por su parte, el resultado que obtiene Vox es significativo, ya que por primera vez desde la reinstauración de la democracia llegan posiciones de extrema derecha al Parlamento, luego de haber obtenido el 10% de los votos.

Las elecciones de España y su resultado también dan cuenta de que las democracias, tal como se han ordenado históricamente, expresan el momento de estallido de un modo de organizar la vida en el marco de las relaciones capitalistas que está agotado, y los capitales nacionales y sus pueblos buscan un nuevo paradigma en esta transición. La disputa es por la continuidad de los intereses de cada sector, irreconciliables en la actualidad.

Basta recordar que la asunción de Rajoy en 2016 se logró luego de un año de acefalía ejecutiva por la imposibilidad de cualquiera de las fuerzas de imponerse y también de llegar a algún acuerdo con otra fuerza para lograr formar un gobierno de unidad. Por lo tanto, si bien ha sido clara la ventaja del PSOE, es de destacar que ninguna fuerza por sí sola va a poder formar gobierno, y que se ha producido una dispersión del voto entre cinco fuerzas que echan por tierra el histórico bipartidismo español y augura que la tarea de ocupar el Palacio de la Moncloa no será sencillo para quienes pretendan hacerlo, y una vez que alguno lo logre, igual de difícil será mantenerse en él.

Adónde ir

Al norte del continente europeo, durante este mes, también se debate la problemática salida de uno de sus miembros de la Unión Europea, Gran Bretaña, mostrando que la crisis de las relaciones capitalistas llega a todos los rincones donde la burguesía domina.

Luego de cumplirse dos años del referéndum con que Gran Bretaña selló su salida de la UE, la fecha acordada como límite, el 21 de marzo, fue pospuesta. La Cámara de los Comunes del Parlamento Británico no logró consensuar la forma que tomaría el Brexit, por lo cual propusieron dilatar en un primer término la salida hasta el 22 de mayo; no obstante, desde la UE aceptaron una postergación sólo hasta el 12 de abril, con la condición de que votaran en el Parlamento británico de qué manera lo llevarían adelante. Los días posteriores, la Cámara de los Comunes rechazó las cuatro propuestas de salidas que tomaría el Brexit, convirtiendo el último rechazo en la tercera votación consecutiva que no logra llegar a ningún tipo de acuerdo. La última votación tuvo además el atractivo de que la mandataria ofreció su renuncia a cambio de que se aprobara el plan (TE 30/3). Evidentemente, pese al rechazo que le tienen tanto los opositores laboristas como muchos de los miembros de su propio partido, esto no bastó para que se votara una salida ordenada.

Finalmente, la primera ministra, Theresa May, le propuso a la UE una prórroga hasta el 30 de junio ante la inminencia de que se acerque la fecha y el Brexit se produzca sin acuerdo, lo que implicaría una implementación inmediata de fronteras físicas, aranceles aduaneros como a cualquier país extracomunitario y cierres de grandes empresas que se trasladarían al continente.

La frustrante secuencia finalizó con la definición de la UE de prorrogar la salida hasta el 31 de octubre (DW 5/4). Ahora bien, la prórroga tiene características inciertas, según expresaba el propio presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk: “Todas las opciones siguen abiertas: un acuerdo, un no deal (no acuerdo), una larga prolongación e incluso una anulación del Brexit (LN 4/4). Pese a que se les extiende el plazo, las autoridades europeas se muestran cada vez más descreídas de que exista la posibilidad de un acuerdo entre los distintos sectores.

Los ciudadanos británicos también expresaron este mes la necesidad de una definición con respecto a este problema. Dos millones firmaron peticiones ante el gobierno solicitando que su país permanezca en la Unión Europea. También hubo movilizaciones para pedir un segundo referéndum, que reunieron a un millón de ciudadanos (DW 22/3 y 23/3).

El recorrido deja al descubierto el no camino al que se enfrentan los británicos. No hay modo de salvarse, quedándose no pueden reproducir sus intereses, saliendo no pueden reproducir sus intereses. El problema está en esos intereses, cuyos principios son los del “sálvese quien pueda”. Imposible una salida desde esta mirada.

Arde

Para finalizar el recorrido en los centros imperialistas, se puede recorrer otro país del bloque que durante este mes estuvo en el centro de estas trasformaciones, estallando.

Un incendio incontrolable devoró la estructura de la catedral francesa de Notre Dame el 15 de abril. En el corazón de Francia, la iglesia que tuvo sus orígenes en el 1300, símbolo de la nacionalidad vernácula, desaparece consumida por las llamas. La estructura jamás había sufrido un incendio, había sobrevivido a la Revolución Francesa (1789), e incluso durante la Segunda Guerra Mundial (1945) fue cuidada por sus compatriotas para que no fuera dañada durante los bombardeos. Un incendio sin mayores explicaciones desmoronó este símbolo (LN 16/4).

Luego de este suceso un conjunto de buenas voluntades recaudó más de 800 millones de euros para la restauración de la catedral. Los sectores interesados en este símbolo fueron: Apple, Total (empresa multinacional petrolera de origen galo) y familias poderosas de Francia. El gobierno incluso ofreció una reducción impositiva del 75% a quienes aporten para tal fin (LN 18/04).

Es importe notar que tanta bondad sucede en la misma Francia que desde hace 24 semanas tiene sus calles atiborradas por movilizaciones masivas encabezadas por Chalecos Amarillos, sectores del pueblo francés que se oponen a las desmejoras económicas que ha impulsado el gobierno precedido por Emmanuel Macron. Es  bueno que los multimillonarios hayan logrado conseguir mil millones de euros, pero 140.000 personas sin hogar ¡al mundo le importa un bledo!, afirmaban desde la organización Chalecos Amarillos (RT 20/04).

Intereses contrapuestos, irreconciliables, en los suelos franceses. Cada mes se afirma la profundización de esta lucha entre los sectores del capital y el pueblo francés. Ya con 24 semanas de movilizaciones, el presidente Macron autorizó a las fuerzas policiales a reprimir con mayor fuerza a los manifestantes amarillos, especificando la prohibición de movilizarse en ciudades céntricas y simbólicas del país, como los Campos Elíseos de París, Burdeos, Toulouse, Marsella o Niza. De todos modos, la prohibición no detuvo las movilizaciones (DW 22/3).

El contraste entre la actitud de la burguesía respecto de la reconstrucción de la emblemática catedral y el abrumador ajuste que recae sobre vida de la clase trabajadora permite visualizar con mayor claridad la esencia del problema presente. Con cada movilización se afirma el reclamo de los chalecos amarillos en torno de la reforma de la Constitución para una democracia plena, y de que los ciudadanos tengan la posibilidad de pedir e impulsar referendos nacionales (CD 13/4). Uno de los chalecos, Jerôme Rodrigues, señaló con claridad esta profundización del carácter de las protestas al enumerar tres reivindicaciones generales: poder vivir dignamente” de su salario, crear una nueva forma de democracia” para poner fin al actual “sistema arcaico en las instituciones francesas”, y “poner fin a los privilegios” de la clase gobernante (RT 20/4).

El recorrido por el centro de los países occidentales, conductores del capitalismo imperial, arroja como saldo una única conclusión: están estallando. Agotaron su tiempo en la historia como organizadores de la vida, tanto de sus capitales como de la clase trabajadora. No tienen forma de reproducir sus intereses, ni de meter adentro a nadie. Se enfrentan y estallan, y en ese estallando no dejan nada de pie. Las relaciones de competencia entre las fracciones de capital que cada país representa los han llevado a la crisis actual.

Los mecanismos por cuales se ha reproducido históricamente la burguesía fueron la explotación de los trabajadores en diversas escalas, la incorporación de tecnología y la monopolización de los mercados en principio locales, y luego a nivel mundial. En este sentido, las colonizaciones y el reparto del mundo durante los siglos XIX y XX manifiestan ya entonces la competencia mundial entre las fracciones más concentradas del capital.

Es importante señalar que las colonizaciones de los siglos previos responden a la necesidad de apropiarse de la fuerza de trabajo, ampliar mercados, controlar territorios ricos en materias primas (oro, petróleo, minerales) y poseer zonas de influencia en puntos estratégicos del mundo, en el marco del desarrollo del imperialismo de características monopólicas. Su crisis actual obliga a los capitales monopolistas a negar la competencia, por lo tanto, a radicalizar su conducta para imponer sus intereses. En las líneas que siguen analizaremos estos movimientos de las placas tectónicas de la humanidad, ya que son de vital importancia para comprender el estado real de las dos fuerzas en pugna sin tregua: proletarios y burgueses.

Argelia

África es el continente que históricamente fue colonizado de forma más violenta por los capitales concentrados, baste recordar desde el tráfico de esclavos hasta la extracción de sus riquezas mineras. Este mes está en escena por diversos conflictos que lo recorren. Al norte del continente, Argelia, antigua colonia francesa, logró su independencia por la lucha los ejércitos de liberación nacional entre los años de 1954 y 1962.

En este país se produjo durante el mes que analizamos un golpe de Estado instigado por sectores del ejército, que se montaron sobre las movilizaciones que encabezaron durante días sectores profesionales y estudiantes universitarios, que reclamaban contra una posible nueva candidatura a la Presidencia del mandatario Buteflika (DW 19/03).

La historia de liberación del pueblo argelino convierte a esta nación en un ejemplo tanto para su continente como para el mundo árabe en general, ya que el proceso independentista que enfrentaron fue abiertamente antiimperialista. Los años de guerra de liberación le dan al pueblo argelino inmensas tareas en toda la región, por su rica experiencia adquirida, y ése es el motivo por el cual la caída de Buteflika tiene semejante envergadura. Los capitales ven en este hecho la posibilidad de instaurar una nueva “primavera árabe” (LN 6/4) que siga el camino de Egipto, Túnez, Yemen y Libia, ya que el proceso iniciado en 2011 que terminó con varios gobiernos de la región bajo dirección imperialista se vio abruptamente detenido por la feroz pelea popular de los pueblos de Medio Oriente, quienes se opusieron a la destrucción de sus naciones, tal y como ocurre con Libia.

Sudán

Otro país que entra en escena es Sudán, en la región Norte de África. Sudán fue una colonia británica que logró su independencia en la década de 1950, y hasta la actualidad vivió en medio de conflictos por diversas guerras de carácter civil entre las identidades musulmanas y cristianas que allí conviven. La causa de tal confrontación se debe a que el proceso de descolonización se efectuó por medio de la conformación de Estados en los que se obligó a convivir a pueblos, etnias y religiones que llevaban cientos de años en disputa, posibilitando, así, que estos países nunca pudieran desarrollarse.

Los últimos treinta años el país fue gobernado por Omar al Bashir, bajo un régimen militar. Sin embargo, a principios de mes, Al Bashir también cayó por un golpe de Estado encabezado por el ejército, luego de días de masivas movilizaciones por el aumento del precio del pan, alimento vital en este empobrecido país. Una vez instalada en el Poder Ejecutivo una junta militar, las FFAA anunciaron que permanecerían en el poder hasta el año 2020. Inmediatamente, los sectores ciudadanos, organizados por la Asociación de Profesionales Sudaneses, los mismos que pedían la renuncia del anterior mandatario, exigieron la transición a un gobierno de gestión civil (CL 11/04). Finalmente, el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA) les dio un plazo de quince días a las fuerzas armadas para llamar  a elecciones libres “elecciones libres, justas y transparentes” (HTV 15/04).

Los sucesos en Sudán tienen, además, otras aristas. En primer lugar, en su aspecto económico, desde 1997 EEUU ha embargado al país acusándolo de violaciones a los derechos humanos y de terrorismo. Además, el país está  dividido en dos regiones, Norte y Sur, esta última consiguió la independencia en el año 2011. En ese proceso, la región Norte perdió tres cuartas partes de los ingresos petroleros del país (LN 12/04). Por otra parte, respecto a los aspectos políticos, Al Bashir apoya la reconstrucción en Siria bajo el mando de su presidente Al Assad, y de hecho ha realizado varios viajes a este país en claro desafío a los EEUU y sus aliados Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (HTV 13/4).

Estos sucesos muestran con toda crudeza cómo el accionar imperialista es el principal instigador de la crisis política y económica que atraviesa el país. Primero, hambreándolo con sanciones y fracturando al país, y luego empujando a parte de su población a pelear contra el gobierno local, responsabilizándolo de la crisis impuesta. Si bien, tal y como venimos analizando, la confrontación capitalista lleva a las principales potencias a intentar subsumir incluso a facciones aliadas, en el caso de Sudán, la existencia de un presidente opositor a sus intereses implicaba una urgencia mayor a resolver, incluso por la fuerza como lo demostraron en los hechos.

El último aspecto a resaltar es la actitud tomada por la sociedad sudanesa, ya que la misma que en un principio pidió la renuncia del presidente, inmediatamente derrocado, incrementaron las movilizaciones populares exigiendo la salida del gobierno militar y reclamando uno civil. Esto muestra que, aunque aún las contradicciones secundarias que atraviesan la realidad sudanesa tienen un gran peso, no por esto el pueblo está dispuesto a apoyar a las fuerzas impulsadas por EEUU y Arabia Saudita, es decir que hay un grado de conciencia respecto a lo que implica que se impongan los intereses imperialistas en el país.

Libia

El tercer país del norte africano donde se manifiestan estas tensiones es en Libia. El país fue históricamente colonizado por Italia, y sus costas limitan con Europa a través del mar Mediterráneo. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Libia fue el primer país africano al que la ONU le concedió la independencia en 1947, esto es que la independencia fue pactada con las potencias imperialistas como parte del botín de guerra de los países derrotados, en este caso Italia. La forma de gobierno adoptada fue una monarquía, lo que permitió que Gran Bretaña y EEUU pudieran apropiarse de los recursos petrolíferos del país sin enfrentar sobresaltos, es decir, que el régimen de gobierno fuera impuesto también por los intereses de los capitales concentrados.

En la década del 60, la monarquía libanesa fue derrocada por un movimiento revolucionario encabezado por el entonces coronel Muamar Gadafi. El militar luego instauraría un régimen de orientación socialista, y nacionalizaría parte de los recursos petrolíferos antes expoliados al país. En 2011, las fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) lograron imponer un conflicto interno que fue aprovechado para atacar el país, derrotando al gobierno de Gadafi, quien luego fue ejecutado públicamente. La prueba de que la OTAN fue en todo momento la fuerza promotora del derrocamiento de Gadafi es que ni bien caído su gobierno, las millonarias reservas del país simplemente desaparecieron, al igual que todas empresas estatales del sector petrolero fueron rapiñadas por los capitales concentrados. Hillary Clinton, quien por el 2011 era secretaria de Estado de los EEUU, declaró al respecto “llegamos, vimos, él murió”, no dejando lugar a dudas sobre la injerencia yanqui sobre la soberanía libia.

Desde 2011 a la actualidad, Libia no ha podido establecer un gobierno de unidad. El país está dividido en tres administraciones. Trípoli, sede del gobierno de Acuerdo Nacional encabezado por Fayez al Sarraj, capital reconocida internacionalmente por la ONU; luego se ubica la administración en Tobruk, encabezada por el militar Khalifa Haftar, líder del Ejército de Liberación Nacional y apoyado por el Parlamento Unicameral Nacional, y por último, un tercer sector ubicado en las ciudades del noroeste Misrata y Zintan (AM 6/4). El 70% del territorio está bajo control del Ejército de Liberación Nacional y corresponde a la ubicación de las zonas petrolíferas del país.

Durante este mes, el conflicto en que estaba sumergido el país se intensificó por la avanzada sobre Trípoli de la facción que lidera desde Tobruk. El gobierno de Acuerdo Nacional procedió a reaccionar ante la ofensiva del Ejército de Liberación Nacional (HTV 7/4), y con la capital rodeada, los enfrentamientos llevan 121 muertos y 561 heridos, además de 3.400 desplazados (LN y RT 9/4).

Para comprender qué interés expresa cada facción, en primer término deberemos analizar los posicionamientos de los diversos actores globales. Primeramente, analizaremos el origen del mariscal Haftar,           ya que este militar formado en la URSS en los años 60 que participó de la revolución que llevó a Gadafi al gobierno, fue capturado por las tropas de Chad, permaneciendo preso durante más de 10 años en este país. Al ser liberado, en lugar de regresar a Libia, se hizo opositor a Gadafi y se fue a vivir a EEUU. Durante 20 años vivió ahí, hasta el año 2011, cuando regresó luego de derrocado el gobierno de Gadafi. En estos años han fluido los contactos con los gobiernos yanquis que se sucedieron (primero Obama y luego Trump), de hecho, el propio Trump reconoció mantener comunicación continua con el mariscal. A esto hay que sumarle el apoyo financiero y militar que le brindan tanto Arabia Saudita como los Emiratos Árabes Unidos (HTV 14/4).

A esto hay que añadir que el gobierno estadounidense pidió a Haftar que detenga la ofensiva contra la capital, Trípoli, mientras que en simultáneo evacuó las tropas que mantenía allí, pertenecientes al Comando de África, dejando en claro de qué lado de la mecha se encuentra en esta disputa (RT 8/4).

Sin embargo, la UE no se posicionó de la misma manera, ya que hizo un llamado “a todos los dirigentes libios y, especialmente a Haftar, a detener todas las operaciones militares y volver a la mesa de negociaciones bajo los auspicios de la ONU” (LN 9/4).

Francia e Italia se reunieron y declararon, a través del ministro de Relaciones Exteriores italiano, Milanesi, que “nuestra posición absolutamente común es que se debe alcanzar en el plazo más rápido posible un cese del fuego” (DW 19/04).

Por su parte el G7, grupo del que son miembros los principales países imperiales europeos, afirmó en un comunicado que “no hay solución militar al conflicto en Libia. Reiteramos nuestra más profunda preocupación por las operaciones militares en el occidente de Libia como lo expresamos en nuestra declaración conjunta del 5 de abril. Pedimos a todas las partes libias facilitar el oportuno cumplimiento del Plan de Acción de la ONU” (XH 7/4).

Para finalizar el racconto de los posicionamientos de las fuerzas imperialistas, es necesario tener en cuenta que fue la UE la principal interesada en que se apoye en 2016 al actual gobierno con sede en Trípoli, por lo que el accionar disonante entre EEUU y la UE dan cuenta del estallido de las fuerzas imperialistas en su interior ya que ninguna está en condiciones de imponer la paz en el país que subsumen desde hace 8 años incesantemente, a la vez que se enfrentan entre ellos por la dirección política del saqueo, mostrando que no hay botín suficiente para satisfacer a todas las facciones.

Desde los sectores antiimperialistas, señalaremos dos posiciones. La de Rusia e Irán.  Rusia llamó a todas las partes para evitar “un baño de sangre” (LN 9/4). Al turno de Irán, el ministro de Relaciones Exteriores, Mohammad Yavad Zarif, profundizó que “las peligrosas evoluciones registradas recientemente en Sudán y Libia a las intromisiones de algunos Estados árabes, en alusión a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (HTV 14/4).  Las declaraciones de ambos países muestran que el problema libio no radica en un conflicto civil interno, sino que al país se le ha impuesto una guerra desde las fuerzas imperialistas.

Los tres países africanos sobre los que hicimos ejes, Libia, Sudán y Argelia, como antes señalamos fueron colonias de las principales potencias imperialistas. El territorio en disputa se refiere a que África es actualmente punto de conexión en el desarrollo de las políticas económicas y sociales empujas desde los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Aquí también se están organizando bajo otras relaciones de cooperación, una superación a las relaciones obsoletas que les había propuesto el imperialismo a los pueblos africanos, con las profundizaciones de los acuerdos y acciones de la Ruta y la Franja, organizadas en cooperación con China.

Estas tareas que encabeza China, junto a Rusia e Irán, sólo pueden ser asumidas en el marco de comprender el carácter del enemigo al que enfrentan, ya que de ahí devienen las tareas para la superación de la crisis, y es por esto que el posicionamiento de Rusia e Irán resultan vitales para poder dimensionar la envergadura de las titánicas tareas que llevan adelante para construir la paz estos países.

Sri Lanka

El estallido en el centro de los países occidentales, su incapacidad para reproducir al conjunto y su irreconciliable enfrentamiento con sus aliados y con los pueblos enteros es parte de su condición de haber agotado su tiempo histórico como organizadores de la humanidad. Murieron en la historia, y su estado actual es el de la descomposición. Al no poder conducir sus propios destinos, lo único que pueden hacer es oponerse en forma violenta a todo aquel que esté construyendo un futuro sin ellos. En este estallido, todas las posiciones estratégicas para frenar o entorpecer se vuelven relevantes a los intereses mundiales.

En el sudeste del océano Índico, este mes aparece en escena Sri Lanka, una isla de importancia estratégica en las rutas marítimas entre Asia y Medio Oriente. En el siglo XVI, Sri Lanka fue colonizada por Portugal y los Países Bajos, quienes perdieron el control de la soberanía de la isla a manos de Gran Bretaña. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió de base para los intereses imperialistas en contra de Japón. La isla fue descolonizada por Inglaterra al finalizar la guerra, y luego de la independencia quedó conformado un gobierno nacional fuertemente ligado a los intereses imperialistas, pero con una base de carácter insurgente, entre algunas de las diversas etnias al interior de la isla, principalmente los tamiles, quienes tuvieron un movimiento guerrillero que mantuvo ocupadas vastas regiones del país hasta hace tan solo unos años.

Este país multiétnico y religioso sufrió una serie de atentados en ocho iglesias católicas y un hotel de lujo, el día que se celebraba la Pascua. Los ataques tuvieron como característica una coordinación precisa, y sucedieron en el horario en que los fieles se dirigían a las puertas de las iglesias. El hecho, sin precedentes en la isla, dejó un total de 207 muertos y 450 heridos (HTV 21/4). El vocero del gobierno, Rajitha Senaratne, responsabilizó al movimiento islámico Grupo National Towheeth Jama'ath, afirmando que “no creemos que estos ataques se hayan llevado a cabo sólo por un grupo de personas de este país. Hubo una red internacional sin la cual estos atentados no se habrían producido (LN 23/4).

A la coordinación internacional de los atentados le debemos sumar la rápida acción de EEUU, que inmediatamente inundó el país de agentes de inteligencia para que “investiguen” lo sucedido. Asimismo, el gobierno decretó el estado de emergencia y un toque de queda que permitió militarizar las calles, quedando sólo las fuerzas de seguridad y los altruistas agentes de inteligencia yanquis. Si bien aún no se han esclarecido completamente los sucesos, la militarización de la estratégica isla de Sri Lanka por fuerzas controladas desde el Pentágono intentará entorpecer la comunicación entre Irán, India y China. Las sanciones impuestas a la República Islámica de Irán dan muestras claras de la necesidad imperialista de tener una base en esa estratégica región.

Israel

El estallido de las relaciones imperialistas no responde a regionalismos o a problemas locales, sino que es resultado de las necesidades imperiales que se asientan en las divergencias étnicas, religiosas o territoriales, y por supuesto también se manifiestan en Medio Oriente. Este mes, el centro de Medio Oriente estuvo en los EEUU, ya que el presidente Trump, junto al primer ministro israelí, Benjamin Netayahu, reconoció a través de un decreto la soberanía de Israel sobre el territorio de los Altos del Golán (LN 22/3).

Los Altos del Golán son un territorio sirio en la frontera con Israel que fue ocupado por este país luego de las guerras de los Seis Días (1967) y Yon Kipur (1973), cuando los sionistas vencieron a las fuerzas combinadas de Siria, Líbano, Jordania, Irak y Egipto, tomando estos territorios para su expansión, pese al rechazo de las Naciones Unidas, que desde entonces no ha cesado de reclamar la devolución de la región a Siria.

Las repercusiones mundiales que le siguieron a este hecho dan cuenta de diversos posicionamientos enfrentados. Siria, Rusia, China, Turquía, Irán, Cuba, Canadá, Reino Unido, Francia, la Liga Árabe y Arabia Saudita se opusieron al decreto que se firmó en EEUU (AM 26/3). El Consejo de Seguridad de la ONU declaró que la apropiación de los Altos del Golán por parte de Israel era nula y sin efecto legal internacional (LN 22/03). El presidente de Irán definió a las acciones de EEUU e Israel como unilaterales, y consideró que “en la época en la que imperaba el colonialismo, algunos poderes coloniales ejercían estas prácticas y concedían parte de un país a otro, no obstante, en el presente siglo, esta medida no ha tenido precedentes. A nadie se le pasa por la mente que un señor en EEUU entregue a un usurpador una tierra que le pertenece a la nación de un país.

Por último, desde Rusia, el representante de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara Alta del Parlamento, Oleg Morozov, afirmó que Rusia “nunca aceptaría la soberanía israelí” sobre los Altos del Golán (AM 26/03).  La Liga Árabe, encabezada por Ahmad Abul Gheit, se posicionó declarando que “EEUU no cambia nada en el estatus de los Altos del Golán. El Golán es un pedazo del territorio sirio ocupado… La ocupación es un delito grave, pero los intentos de legalizar esta ocupación también son un gran error (AM 26/03).

La declaración de soberanía que se hace desde EEUU muestra en un primer término la debilidad y la falta de alianzas de EEUU en el Medio Oriente. No puede hacer esa declaración desde los territorios del medio oriente, a la vez que sus propios aliados europeos y de la Liga Árabe se oponen tajantemente, convirtiendo así un intento de afirmar a Israel, en el aislamiento de sus fuerzas. En cada posicionamiento, se puede observar la conciencia sobre los intereses irreconciliables que los capitales concentrados intentan aplicar sobre los pueblos de esa región, e incluso, sobre sus aliados árabes.

Morozov profundizó que el objetivo de los EEUU al reconocer a los Altos del Golán como territorio sionista es en primer término “acercarse a Israel, que se considera el único aliado de EEUU. El segundo es dividir el mundo árabe y el tercero es infligir un golpe a Siria y su asociación con Rusia (AM 22/3). En el mismo sentido el secretario general de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasralá, declaró que “lo único que importa a EEUU es el interés de Israel. Israel es una base norteamericana implantada en nuestra región. Debemos estar listos en el futuro cercano para ver a Trump proclamar la soberanía israelí sobre Cisjordania (AM 27/3). La compresión de los sectores de Medio Oriente tiene como piso la conciencia histórica de haber comprendido la capacidad de destrucción que representan Israel y EEUU.

En medio de esta radicalización imperialista, el régimen de Netayahu debió ser refrendado en elecciones parlamentarias. De las mismas participó el 64,6% del electorado, representando una baja del 7,7%  en relación a las elecciones del 2015. El intento de anexión del territorio fue de vital importancia para el mandatario, ya que fue utilizado como un éxito de la gestión gubernamental.

Pese a la imagen belicosa de la gestión de Netanyahu su victoria estuvo lejos de ser arrolladora, y si bien se alzó como primera fuerza, sólo lo hizo con un 26,47% de los votos, mientras que su contrincante Kahol Lavan obtuvo el 26,16% de los sufragios. El proceso electoral tuvo como característica que los dos candidatos que superaron el 25% de los sufragios representan facciones distintas de intereses burgueses, ya que ambos acuerdan sobre el papel que juega Israel en la región, particularmente respecto a la anexión de territorios y la radicalización contra Irán. Sin embargo, aunque entre el pueblo sionista aún no parezca haber ninguna salida más que la guerra, sí destaca que el próximo gobierno que se forme será extremadamente débil por el escaso consenso que tiene entre la población. Esto será un elemento determinante en su capacidad de acción, aunque no resulta ningún misterio que esto suceda, ya que las facciones de la burguesía sionista, al igual que a lo largo y ancho del globo, debe subsumir al conjunto de la clase trabajadora para imponer sus intereses.

Irán

Así y todo, la radicalización contra las fuerzas de la paz árabes, con Irán a la cabeza, no se puede detener. Analizaremos a continuación cómo estas fuerzas en pleno estallido encuentran otra manifestación de su crisis en la intentona de derrocar al gobierno revolucionario de Irán, país al que desde hace meses quieren sofocar con sanciones económicas impuestas por los EEUU.

Este mes las sanciones y ataques llegan cuando EEUU incluye en la lista de grupos terroristas al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI). La designación dentro de esta lista extiende consideraciones que suponen la congelación de activos financieros y la prohibición de hacer transacciones por parte de EEUU y países de la región (LN 9/4) para con esta fuerza militar.

Es la primera vez que EEUU incluye en su lista como grupo terrorista a una fuerza que es efectivamente parte de un ejército estatal. Seguida a la declaración de los EEUU, Irán, a través de su canciller, Mohamad Yavad Zarif, definió que el “régimen de EEUU como un gobierno patrocinador del terrorismo, y tomó la contramedida de declarar como grupo terrorista al Comando Central de EEUU y todas sus fuerzas aliadas (HTV 8/4).

Es importante resaltar que la Guardia de la Revolución Islámica, además de ser parte del ejército nacional, tiene un papel trascendente en la defensa de la revolución de este país. El gobierno Sirio se refirió a través de su ministro de Relaciones Exteriores al papel de la Guardia de la Revolución: “La medida estadounidense es una insignia de honor y un reconocimiento del papel pionero del CGRI en la defensa de la soberanía de la República Islámica de Irán y su decisión nacional independiente, así como su importante papel en el Eje de la Resistencia” (HTV 8/4). Estas palabras sirven para dimensionar el rol del CGRI en la lucha que encarnan las fuerzas de Líbano, Siria, Irak, Yemen y el propio Irán, en su lucha antiimperialista.

Por último, este mes se fortaleció la profundización de los mecanismos económicos para la continuidad de los intercambios entre Irán y los países del mundo. Francia, a través del ministro de Economía y Finanzas, Le Maire, firmó este mes que “no se someterá a ninguna medida extraterritorial de los EEUU. Además, el ministro dio cuenta de que Francia, junto a Alemania y Reino Unido, crearon un “mecanismo para realizar operaciones comerciales con Irán en forma independiente” (RT 28/3).

En otra medida similar, este mes, los tribunales de Luxemburgo descongelaron 1.700 millones de activos del Banco Central de Irán. Zarif, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, fue tajante al afirmar: “Esta victoria es el resultado de esfuerzos incansables y cooperación entre varios organismos a nivel nacional para recuperar los derechos de la nación iraní”, y, asimismo, el portavoz de dicho ministerio, Bahram Qasemi, declaró: “No hace falta decir que la era de la hegemonía y la supremacía de EEUU ha terminado. Este veredicto muestra que el mundo todavía tiene tribunales que toman decisiones independientes” (AM 28/3).

Para dar cierre al recorrido por Irán debemos señalar que China y Rusia continúan profundizando los dos sistemas de pagos internaciones, sin injerencia de EEUU. El Sistema de Pagos Internaciones de China (CIPS) y el segundo Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros (SFPS). Ambos tienen 500 participantes y permitirán a Irán mantener vínculos comerciales con países que EEUU ha intentado restringir (CD 20/4).

Lo que muestra la creación de sistemas financieros que se escindan de los intereses yanquis, tanto por parte de la UE como de Rusia y China, es el resultado de que la radicalización de las sanciones imperialistas tiene como principal efecto la profundización de su estallido, base sobre la cual es posible la construcción de un nuevo orden.

Cuidame

La humanidad, entonces, se está enfrentando con la necesidad de crear un nuevo orden, desde otros intereses, ya que los actuales se descomponen. Como ya señalamos, tanto en África como en Medio Oriente las fuerzas de China, Irán y Rusia están construyendo la posibilidad de un futuro.

El futuro es en disputa y con pelea; y con este contexto global analizaremos los sucesos de Rusia, ya que el cerco que se le intenta tender está estrechamente vinculado a su papel en la lucha antiimperialista.

Rusia ha sido rodeada este mes por acciones de carácter militar. Recordemos que hace meses EEUU abandonó, en forma unilateral, el Tratado de Armas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) y luego Rusia tomó la misma determinación de salir del INF.

El primer suceso fue informado por el gobierno ruso, al identificar vuelos de bombarderos estadounidenses, con capacidad nuclear, sobre el mar Báltico (AM 21/3). A los pocos días, un avión militar Boeing P-8 Poseidón, también de los EEUU, recorrió las fronteras rusas. (HTV 8/4). Por otra parte, las fuerzas de la OTAN incrementaron acuerdos  de cooperación militar con Ucrania y Georgia, aumentando su presencia militar en el mar Negro, limítrofe con los territorios rusos. (HTV 5/4). También este mes, el secretario de general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dio a conocer que la organización internacional está invirtiendo 260 millones de dólares para apoyar a tropas de EEUU en Polonia para “acelerar el fortalecimiento en Europa” (RT 1/4).

 Desde la parte rusa, como respuesta a la escalada militar continua, se desplegaron buques de reconocimiento y ataque en el mar Negro, cercanos a las posiciones en las que la OTAN está realizando ejercicios marítimos (RT 8/4), y en la zona de Crimea, Rusia desplegó este mes, bombarderos estratégicos Tu-22M3, con capacidad nuclear (AM 20/3). Junto con esto, se ha botado el primer submarino portador de submarinos drones nucleares, cuya autonomía desde donde se lo comanda, asciende a 10.000 kilómetros y puede estar operativo sin mantenimiento durante meses.

Según ha dejado trascender la cartera de Defensa rusa, estos aparatos llamados Poseidón serán colocados en las cercanías de las cosas yanquis, ya que no pueden ser detectados con facilidad por la profundidad que pueden alcanzar, y así poder mantener vigiladas sus costas de manera permanente. La OTAN, y el mando de EEUU, se han mostrado impávidos ante esta nueva arma, ya que reconocen que no tienen manera alguna de detenerla. Además desde el Estado Mayor Conjunto de EEUU se ha reconocido este mes que Rusia en la actualidad tiene capacidad de destruirlos por completo (HTV 3/4).

Sin embargo, estos movimientos militares debemos enmarcarlos en que su uso, para cualquier fuerza, es sólo una forma de la política pero con unos medios determinados. Por eso, mientras que para las fuerzas imperialistas el uso de las armas está vinculado a la imposición de las necesidades de sus capitales, para Irán, China, República Popular de Corea, Rusia, Cuba y Venezuela el ejército constituye no un medio para imponer sus intereses, sino un mecanismo defensivo, es decir, que su fin es la defensa de su soberanía, para la cual es necesario detener los intereses imperialistas. Por eso es que aunque las armas las depositen en las costas de los propios EEUU, esto se hace sólo con un carácter defensivo.

La posición defensiva de Rusia tiene bases históricas, centrales a la hora de dimensionar los esfuerzos de esta nación en la defensa de su soberanía. Desde la invasión imperialista para apoyar a las fuerzas zaristas en la guerra civil de 1919, la Segunda Guerra Mundial, e incluso el violento proceso de desmembramiento de la URSS, dan cuenta de las continuas agresiones que soportó el pueblo que decidió autogobernarse.

Durante este mes, se cumplieron veinte años desde que la OTAN bombardeó Yugoslavia, ex república del campo socialista en Europa oriental. Yugoslavia comprendía los territorios que actualmente forman los países de Serbia, Montenegro, Macedonia del Norte, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia y Kosovo (este último, sólo reconocido como país por las potencias imperialistas), ya que el resultado de su derrota fue el desmembramiento completo del país.

Los bombarderos iniciados en 1999 sobre estos territorios duraron 78 días. La OTAN lanzó 2.300 misiles y 14.000 bombas, dejando un saldo de 2.000 civiles muertos,  incluidos 88 niños, y 6.000 heridos. La OTAN también lanzó 15 toneladas de uranio sobre Yugoslavia, que tuvo consecuencias ambientales y multiplicó por cinco las enfermedades oncológicas en la población.

El bombardeo impulsado por EEUU fue justificado como una intervención humanitaria (RT 24/04), y trajo como consecuencia no sólo la muerte de miles, sino el empobrecimiento general por la fractura del país en pequeños territorios que quedaron completamente destruidos. Prácticamente toda la infraestructura construida en el período socialista fue destruida en esos ataques. Al día de hoy, múltiples instalaciones destruidas continúan formando parte del paisaje de la región.

Este mes, los actos de conmemoración llevaron el lema “Perdonaremos si podemos, pero olvidaremos solo si perecemos”. Durante los actos, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, afirmó que “nadie ha sido responsabilizado por estos crímenes. Los civiles serbios, nuestros hijos, fueron un objetivo permitido en la agresión de la OTAN. Estos niños y estas personas nunca serán olvidados” (XH 25/3).

El recuerdo de estos hechos y de las acciones de la OTAN son el recorrido de los pueblos para dejar al descubierto que bajo las banderas de la democracia y la paz que enarbolan los capitales se esconde que sus intereses son irreconciliables con los intereses de la humanidad, y la única paz que ofrecen es la de los cementerios.

Sanar las heridas que dejaron los intereses capitalistas en los pueblos forma parte de un largo proceso. Datos que se difundieron durante este mes dan cuenta de la necesidad de recorrer ese camino. Según informa el Centro Levada de estudios sociológicos, un 70% de la población rusa está convencida de que Stalin tuvo un papel positivo en la historia del país, un 41% siente respeto por Stalin, un 6% simpatía y el 4%, admiración (DW 16/4).

Stalin fue secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética desde 1922 hasta 1952, encabezó la decidida resistencia del pueblo soviético durante la invasión nazi que se prolongó desde el año 1941, y culminó con la captura de Berlín por este bravo pueblo, pero con un saldo de más de 50 millones de muertos.  Estos datos son de vital importancia porque el proceso de reconstrucción de la memoria histórica se centra en la pelea contra los enemigos de los pueblos.

Sanar

Los sucesos de los últimos tiempos en la península de Corea dan cuenta del mismo proceso, ya que la radicalización imperialista para impedir que se consume la paz en la región muestra su debilidad al no poder detenerla. Corea fue separada en dos a través de una guerra sangrienta en la década de 1950 impuesta por EEUU que terminó con la vida de tres millones de civiles. Al finalizar, esa guerra dejó divida a la península y a su pueblo en dos partes: la del Norte y la del Sur. El Norte es gobernado desde entonces por el Partido de los Trabajadores de Corea, mientras que la parte Sur quedó subordinada a los intereses imperialistas, y luego de décadas de brutal represión a su pueblo, quedó incorporada a su cadena de aliados.

Desde 2011, la RPDC está liderada por Kim Jong-un, secretario general del Partido de los Trabajadores de Corea, quien ha liderado el proceso de reconciliación en el pueblo coreano. Fruto de estos esfuerzos por lograr la paz durante el último año, el comercio entre las Coreas aumentó 31 veces en relación al año anterior. Además 6.689 ciudadanos de Corea del Sur visitaron Corea del Norte, central para la reunificación de las familias que han quedado divididas, ya que éste es uno de los momentos de la construcción de la paz (CD 6/4).

Por su parte, EEUU ha intentado subordinar a RPDC a través de sanciones económicas y presiones a sus aliados.  Durante este proceso, Kim afirmó que “tenemos que asestar un duro golpe a las fuerzas hostiles que están erróneamente determinadas a acabar con nosotros a través de sanciones”, con la resolución de que “la confianza en sí mismo y la economía nacional autosuficiente son la piedra angular de la existencia de nuestro propio estilo socialista, la fuerza motriz de su avance y desarrollo y la vida eterna esencial para el destino de nuestra revolución (HTV 11/4).

Las palabras de Kim dejan en claro que el elemento central para curar las heridas es la construcción de un nuevo orden. Esto implicaría presuponer que los capitales se quedan paralizados ante su declive, sin embargo todo lo contrario es cierto, ya que no basta con detenerlos: mientras no se superen las relaciones de producción por ellos organizadas, la carrera hacia la destrucción de la vida en el planeta no se detiene. Por esto, no hay manera de construir espacios donde estas fuerzas no penetren, no es posible aislarnos y construir fuerzas locales que estén eximidas del caos al que someten al mundo. Esta crisis sólo puede ser superada pasando a la ofensiva en la construcción de nuevas relaciones que reemplacen a las actuales. El camino elegido por China, Rusia e Irán son la clara muestra de que su única forma de existir es pasar a la ofensiva contra el imperialismo. Cuba, Nicaragua y Venezuela son nuestros faros en la región, son quienes soportan la mayor presión imperialista, y el ejemplo de que para salir de la encrucijada debemos construir un nuevo orden.



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