Revista Mensual | Número: Mayo de 2019
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Fuentes consultadas:
EE.UU.-Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW).
China: Xinhua (XH). Rusia: Russia Today (RT). Irán: HispanTV (HTV). Líbano: Al Manar (AM).
Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Brasil: Folha de São Paulo (FSP). Colombia: El Tiempo (ET).
Argentina: Clarín (CL); Cronista Comercial (CR); La Nación (LN); Página/12 (P12).
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El enemigo

Introducción
Un poco de historia
El FMI y el síndrome Ucrania
La reconquista Ibérica
Ataque a la Unidad
Petróleo
La cadena judicial


La crisis terminal de la alianza de gobierno pone al descubierto la naturaleza mafiosa del Imperialismo

El enemigo

“…Tan grotesco es el absurdo,
tan inmundo está el chiquero
que mirando el noticiero,
 ¡me reí por no llorar!
Todo el mundo está en el oro,
dado vuelta de la nuca
¡Nos vendieron hasta el loro,
la altivez, la dignidad!
No terminan de asombrarnos,
y es tan grande el desatino...
Que a la leche y hasta el vino,
hoy por hoy...
¡Les tenés que desconfiar!...”

Eladia Blázquez, “Argentina Primer Mundo”


Introducción

La fragilidad de hoy tiene que ver con lo político, no con lo económico.” Esas fueron las palabras del jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Marcos Peña, pronunciadas con toda convicción a unos pocos días de que el “Riesgo País” (el índice que mide la confianza de los capitales transnacionales y que fija la tasa de interés de referencia) superara los 1.000 puntos básicos (Télam 28/4). Una afirmación que suena un tanto temeraria, contrastada con prácticamente cualquier número de la economía nacional. Por ejemplo, mientras el ministro hablaba, la desocupación superaba el 9,1% (este valor es el del cuarto trimestre de 2018, restan computar cuatro meses ininterrumpidos de recesión); la inflación supera el 50% interanual y a diciembre de 2019 acumulará en los cuatro años de gobierno macrista un 270% (CR 16/4); la pobreza supera el 32% y la indigencia el 6,7%; en tanto, la actividad económica (medida por OJF) registró en marzo una contracción del 7,7% y acumula en el primer trimestre del año una caída de 6,6%, (el derrumbe de la actividad industrial es aún más pronunciado con un 10,4%, y en las terminales automotrices un descenso del 41%!) (CR 25/4); la capacidad ociosa en las fábricas alcanza el 41%, pero en la industria metalmecánica es del 58% (iprofesional 10/4), y en la industria láctea es del 50% pese a que en los supermercados se están vendiendo sachet con un producto blanco “a base de leche” (ver: portalechero.com 11/4); la tasa de interés supera el 71% (para las Leliq) y sigue subiendo; la apreciación local de la divisa estadounidense, desde el 2015 fue del 326,4%; a la par, la deuda en tres años –medida en dólares– aumentó un 72%, ¡Solo el año pasado la deuda externa bruta se incrementó en 43.372 millones de dólares!, sumando a fines de diciembre de 2018 un total de 332.191,8 millones (P12 20/3 y CL 26/3). En ese periodo el PBI pasó de 594,7 miles de millones de dólares en 2015 a 432.241 millones de dólares en 2019, un decrecimiento de más del 27% (cifras del Banco Mundial); y podríamos continuar dando cifras de balanza comercial, inversión directa, consumo interno, etc., todos en rojo. Sin embargo, el ministro citado, y no solo él sino el gobierno en pleno, insiste en atribuirle a la situación un carácter en primer lugar político. Analicemos en qué sentido el gobierno tiene razón.

Un poco de historia

El 16 de diciembre de 2015, apenas una semana después de su asunción, el nuevo gobierno da por terminada la restricción a la compra de dólares conocido como “cepo cambiario” y habilita la adquisición diaria de hasta 2 millones de dólares, para luego eliminar toda limitación. Junto a esta medida, quita los condicionamientos para remitir utilidades al exterior y empieza a liberalizar el movimiento de capitales. Todo esto impulsado por un gabinete con sobrerrepresentación de los bancos globales de inversión (fundamentalmente del JP Morgan). El 22 de abril de 2016 inicia el pago a los fondos buitre, por una cifra que terminará superando los 22 mil millones de dólares. El vertiginoso espíritu reformista del macrismo le permitió en junio de 2016 al entonces ministro Prat-Gay afirmar en el Council of the Americas que: “La mayor parte del trabajo sucio está hecho”. En esa oportunidad iniciaron los contactos –al menos públicamente– con el Fondo de inversión Black Rock (P12 25/6/2016). El 7 de noviembre de 2017 Macri recibía de la entidad fundada por David Rockefeller la “medalla de oro de la Sociedad de las Américas por su liderazgo transformador” (Télam 7/11/2017).

A principios de enero de 2018  el gobierno declaraba la intención de avanzar en la reforma de la ley de mercados de capitales demandada por los Fondos de Inversión extranjeros y en detrimento de los fondos comunes de inversión (FCI) (que son los nacionales) ya que grava a estos últimos quitándoles las ventajas que tenían y equiparándolos a los grandes jugadores globales. Un golpe al sector bancario nacional. A principios de febrero Black Rock (el principal fondo de inversión del mundo con un capital de 5,7 billones de dólares, es decir el tamaño de 10 argentinas) y Templeton (el segundo) anuncian sus intenciones de ingresar al país estimulados por la ley del mercado de capitales y la perspectiva de que la Argentina adquiera la calificación de “país emergente”.  A fines de abril se inicia la corrida financiera con el fundamento de un cambio en la tasa de la Reserva Federal. En pocos días fugan del país más 7 mil millones de dólares. Los principales responsables de la desestabilización de la moneda fueron el JP Morgan y Black Rock que sacaron capital masivamente cuando el dólar alcanzó los 20 pesos (perfil 19/5/2018). En tiempo de descuento, justo antes de que venza el plazo para la renovación de las Lebac, lo que hubiese decretado el colapso, el nuevo presidente del BCRA, el “Toto” Caputo, logra un “acuerdo” con el Fondo Templeton y Black Rock, para que compren los BOTES por 3 mil millones de dólares (un bono con un bajo rendimiento) y evita que los pesos se vayan masivamente al dólar. El portal especializado iprofesional decía al respecto: “BlackRock y Templeton habí­an pactado a fines de diciembre de 2017 un salvavidas financiero en caso que se desatará una fuerte presión sobre el peso argentino a partir de la revaluación del dólar en el 2018” (iprofesional 16/5/2018). El 8 de mayo Macri anunciaba que la Argentina vuelve al FMI. En los meses siguientes el “Toto” va a colocar nueva deuda por 13 mil millones de dólares, según Bloomberg los Fondos comunes de inversión solo compraron 2.000 millones, el resto fue adquirido por los extranjeros (iprofesional 22/7/2018). Para entonces, los mayores tenedores de deuda argentina son Pimco, Templeton, Black Rock, Goldman Sachs Asset Management y Fidelity (iprofesional 3/9/2018). En septiembre empiezan a difundirse noticias en el exterior sobre el interés de los fondos de inversión por adquirir empresas líderes argentinas aprovechando que, al decir del Times: están a “precio de ganga” luego de las sucesivas devaluaciones. Uno de los interesados es Mark Mobius (quien hasta marzo de 2018 y durante 20 años “fue” el administrador para los mercados emergentes del fondo Templeton) que considera estar ante una “fenomenal oportunidad”. En ese momento las acciones del Banco Supervielle habían caído 74%; las de Galicia y Francés 66%, al igual que Loma Negra; el de Pampa Energía un 56% y las de Edenor un 54%; mientras que en Buenos Aires, el índice Merval medido en dólares también acumulaba pérdidas superiores al 50% (iprofesional 13/9/2018).

El 2019 arranca con un nuevo acuerdo entre la Argentina y el FMI, estrenando presidente del BCRA, tasas de interés por las nubes y un brutal ajuste primario que hunde al país en una profunda recesión, insuperable por el momento. El 21 de enero, Michael Hasenstab, vicepresidente ejecutivo y jefe de inversiones de Franklin Templeton Investments, presidía un almuerzo ejecutivo con un selecto grupo de entre 30 y 40 ejecutivos y directivos de la banca privada; según la crónica, Hasenstab estaba molesto porque venía de reunirse con Macri y éste “lo había hecho esperar”. De su reunión comentó a los comensales que “El presidente Macri me dijo que no existe un plan B en lo económico, que sólo hay un Plan A y que va a funcionar. Para mí el plan B es una reestructuración de deuda como la que hizo Ucrania en 2015”. La receta ucraniana de reestructuración consiste en acordar antes del default una quita que en ese caso fue del 20% a cambio de bonos atados al crecimiento del PBI y una extensión de 4 años en el plazo de vencimiento de todos los bonos, así como un aumento entre 7,67% y 7,75% de los cupones a pagar. En síntesis, una postergación de los cobros a cambio de una mayor capitalización atada al crecimiento de la economía. En ese entonces todavía se creía que Macri podría obtener la reelección, por lo menos en palabras de Hasentab para quien “Macri sigue siendo muy popular a pesar de que el país está entrando en recesión" (iprofesional 21/1). En coincidencia con el “optimismo de Templeton”, Black Rock establecía en enero su oficina en Buenos Aires (anteriormente atendía desde Chile).

En un “informe secreto” que supuestamente circuló en Wall Street, citado por el periodista de Clarín Marcelo Bonelli, sólo tres fondos externos concentran la mayoría de las colocaciones en la Argentina. Serían las firmas Templeton, Capital Group y PIMCO. Los tres fondos globales son propietarios del 34% de las Lecap y duplican la tenencia de todos los FCI locales. También tienen la mitad de los bonos “ARS” por 8.000 millones de dólares. (iprofesional 8/2).

A mediados de abril el optimismo ya no era tanto. Un paper elaborado por Templeton para sus clientes explicaba que “los niveles de riesgo país elevados indican la preocupación de los inversores sobre la sostenibilidad de la deuda soberana Argentina”; no obstante “se espera que el país permanezca en una relación prolongada con el FMI, con lo que parece inevitable una renegociación del acuerdo stand-by”. Hecho que, según el Fondo de Inversión, condiciona las posibilidades de sacar los pies del plato del futuro nuevo gobierno: “Los mercados consideran al Gobierno de Macri como el más adecuado en esta situación, aunque cualquier futuro Presidente tendrá muy poca libertad para desviarse de las políticas actuales” (iprofesional 15/4).

Inmediatamente, los fondos dueños de la deuda del país trataron de forzar la renuncia de Macri a su reelección en favor de la candidatura de María Eugenia Vidal por el simple hecho de que mide más. La nueva corrida empezó a manifestarse como una divergencia en el comportamiento esperado de los indicadores financieros, ya que mientras entraba el dinero liquidado por la nueva cosecha y el dólar bajaba, el “riesgo país” que debería haber acompañado el descenso, no dejaba de subir consecuencia de la venta de las acciones ADR. El 21 de abril ya registraba caídas en el valor de las acciones argentinas que cotizan en Nueva York superior al 8% y el riesgo país se disparaba a 850pb. Mientras se producía el cimbronazo los fondos globales hacían conocer sus deseos electorales: “Los inversores extranjeros como Templeton, Black Rock, JP Morgan o HSBC siguen sin entender por qué el propio Presidente se cerró a la posibilidad de no ser candidato, incluso si no lo acompañan los números” (iprofesional 21/4). Ante la negativa de Cambiemos de resignar la candidatura de Macri, los fondos empezaron a desarmar posiciones, principalmente PIMCO y Black Rock, haciendo que el riesgo país trepe otro 11%. “La encuesta de Isonomia la semana pasada produjo un cambio en las expectativa de los inversores”, explicó Daniel Chodos, jefe de estrategia de bonos soberanos de Credit Suisse, “lo que el mercado estápreciando es una elección de Macri contra Cristina y la aguja se está yendo cada vez más para el lado de Cristina. Eso es lo que se ve en el precio de los bonos y en el valor del dólar (…). El problema es que hay 100.000 millones de dólares emitidos en 2 años y medio y estos fondos gigantes que compraron los bonos pensaban que Macri iba a seguir y ahora se están encontrando que pueda venir un Gobierno que no esté de acuerdo con una política promercado” (iprofesional 24/4).

Esta es la secuencia histórica que permite al Jefe de Gabinete afirmar que “La fragilidad de hoy tiene que ver con lo político, no con lo económico”. Es indudable que la autoridad política está en manos del capital monopólico con base, fundamentalmente, en Estados Unidos. El mismo Macri en declaraciones radiales decía: “Los mercados dudaron de nuestra convicción de seguir por este camino. El FMI nos dio el préstamo más grande de la historia del organismo, pero los mercados son distintos, es otro mundo. Son tipos detrás de una computadora, que compran, venden, que tienen una visión de corto plazo, buscan la oportunidad. Y hoy dudaron” (Tiempo Argentino 25/4). Lo interesante de los dichos del presidente es que afirma sin ambigüedades que el llamado “mercado” no es la “mano invisible” si no unos “tipos detrás de una computadora”, o sea “unos pocos tipos” son quienes estarían en ese lugar de decisión. Entonces, cuando se insiste en complacer a los mercados lo que se está afirmando es “apaciguar” a esta oligarquía del dinero. No cabe duda, que la Alianza Cambiemos es expresión de los intereses de esta oligarquía financiera.

De modo que cabe reflexionar sobre el carácter de estas fuerzas globales (expresión de la concentración y centralización del capital) y su penetración en el país. La desregulación financiera operada por el macrismo facilita el ingreso y salida de los capitales especulativos sin restricciones ni controles. Esta flexibilidad no debe interpretarse con el mote de “capital golondrina” y confundir el mecanismo de “valorización” financiero (bicicleta), que supone el libre ingreso y egreso de capital, con el abandono por parte de dichos capitales de sus intereses permanentes en el país y los demás países. Los fondos globales de inversión no son un accidente o una deformación del capitalismo, que por tal causa se “volvió especulativo”, sino la expresión necesaria de su desarrollo, de la socialización cada vez mayor de los procesos productivos o lo que en lenguaje de la propiedad es “su concentración”. Pensemos en las dimensiones del fondo Black Rock (diez veces mayor a la economía argentina) y se vuelve claro este punto. Por tanto, el capital financiero necesita por su propia naturaleza (su proceso de valorización) confiscar todas las demás fuentes de riqueza disponibles, sean estos frutos del trabajo humano o de la naturaleza. Su acción trae consigo la expropiación de los capitales más pequeños por acción de las leyes de la competencia. Sería ingenuo, por tanto, suponer que una derrota electoral hará replegar a estos capitales. Muy por el contrario, estos se preparan para profundizar la guerra que le han declarado al pueblo argentino y a preservar las posiciones ganadas con la traición del actual gobierno. Dicho esto, pasemos a analizar los hechos del mes.

El FMI y el síndrome Ucrania

Luego del desembolso esperado de 10.870 millones de dólares comprometido por el organismo, el Poder Ejecutivo presentó al Congreso Nacional su proyecto de ley para reformar la carta orgánica del BCRA. Una diferencia con el pre-proyecto que se había hecho circular en su momento es que éste conserva, con todo, un mandato múltiple. Incluye, además del de preservar la estabilidad de precios, contribuir a un crecimiento económico sostenido y contribuir a la estabilidad financiera. Aunque entre sus principales puntos elimina la posibilidad de financiar al Tesoro Nacional o de permitir el uso de sus reservas internacionales para cumplir con pagos de la deuda del Estado Nacional. También anula la posibilidad de que el Central distribuya al Tesoro utilidades no realizadas, y fija “normas contables acordes con las mejores prácticas internacionales” (LN 30/3 y CR 1/4). Pero la letra chica es la derogación de la Ley 19.359, es decir el régimen penal cambiario: “Al eliminar el régimen penal cambiario, cualquier fuga de capitales deja de ser delito” (P12 31/3).

Una ley que garantice al capital financiero el dominio monetario del país al controlar, bajo la supuesta autonomía del BCRA, la emisión y el cambio sin injerencia del Ejecutivo, a la par que resguardala impunidad para la fuga de capitales, es una casamata que la oligarquía financiera mundial deja en nuestro país para enfrentar la probable “rebeldía” del futuro nuevo gobierno.

Otro aspecto que debió atender el Fondo este mes tuvo que ver con las perspectivas de no pago del préstamo stand by. El tema se trató en un encuentro organizado por el Banco Santander y clientes suyos con Trevor Alleyne, representante del FMI en Buenos Aires, y Romain Veyrune, especialista en Moneda y Mercado de Capitales del organismo. Preguntados por la capacidad de pago de la Argentina de los 40.000 millones de dólares entre 2022 y 2023, el representante del FMI respondió que los acuerdos stand by como el que tiene vigencia actualmente –finaliza en junio de 2021– suelen transformarse en algo conocido como Programa de Facilidades Extendidas (EFF según sus siglas en inglés); Conlleva poco dinero adicional por encima del otorgado por el stand by pero sí otorgan un plazo significativamente mayor en la reestructuración de los pagos con la deuda del FMI”, o sea:un plazo de entre 4 a 10 años en lugar del actual que es de 3 a 5 años. Claro que estos acuerdos requieren reformas estructurales. En este sentido, Alleyne aludió a la reforma previsional y laboral, entre otras. Y citó a Ucrania como ejemplo (recordemos las palabras de Michael Hasenstab sobre Ucrania) (CL 3/4).

Sobre el tema volvió un informe del FMI llamado “El Monitor Fiscal” publicado el 10 de abril y cuya demanda para el gobierno argentino era lograr el equilibrio fiscal mediante la reducción de los subsidios a la energía y el aumento a los impuestos sobre las exportaciones. Entre los instrumentos enumerados para alcanzar el objetivo fiscal figura “la reducción de los activos del fondo nacional de pensiones” del Anses (P12 11/4).

De todos modos, hacia el final del mes la principal preocupación del Fondo fue la pulseada eleccionaria entre Macri y Cristina Kirchner. El 11 de abril se tocó el tema en una reunión celebrada entre Dujovne y Sandleris con el número dos del FMI, David Lipton (LN 12/4). Ese mismo día, la preocupación fue expresada por Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, quien afirmó: “Hay un valor muy importante en que ante escenarios dentro de lo anticipado se mantengan las reglas que se establecieron y que están funcionando” (LN 12/4). Y como no hay dos sin tres, Christine Lagarde, también se refirió ese día al riesgo “Cristina”: la Argentina está “saliendo del fondo (…). Recién ahora está dando sus frutos (…). Ahora que se ha realizado tanto trabajo duro, en un programa donde la protección social siempre ha sido una de nuestras tres prioridades claves, sería una tontería por parte de cualquier candidato dar la espalda al trabajo en curso” (P12 12/4).

Un día antes el ex viceministro de Economía de Cristina, Emmanuel Álvarez Agis, se había reunido(en carácter de consultor, no de vocero de Cristina) con representantes de los tres bancos y cuatro fondos de inversión neoyorquinos más importantes que tienen comprada más deuda Argentina. Según trascendió Álvarez Agis les habría aclarado a los inversores que el próximo gobierno no restablecería el cepo, aunque si colocaría restricciones al ingreso de dólares financieros “que impida que te bañen devuelta de dólares si seguimos transitando con tasas de interés altas”. La idea, dijo el ex funcionario, es volver a lo que ocurría entre 2003 y 2010, cuando nadie se quejaba de que Argentina tenía cepo, porque se podía comprar hasta un máximo de 2 millones diarios por persona. En su exposición, precisó que el déficit de divisas no se va a solucionar de un día para el otro, pero no permitirán que puedan comprar 40 millones de dólares en un sólo día, para impedir que de ese modo 20 personas que compren puedan generar una corrida cambiaria. Además, se restablecerán cuestiones de liquidación de exportaciones más razonables, según el período de negocios de cada cultivo, de modo que se deba liquidar a 60 el trigo o 120 días la soja, como ocurrió en el 2008 (P12 11/4). La ingenuidad de Álvarez Agis contrasta con la virulencia que son capaces de desplegar “los muchachos”, en las palabras del viceministro todavía resuenan los ecos de un “capitalismo en serio” cuando de lo que se trata es que nos han declarado la guerra y todos están tomando posiciones para las próximas batallas.

La reconquista Ibérica

El coro de reformadores no se limitó a las exigencias del FMI. En el marco de su visita a la Argentina, el Rey Felipe VI hacía las siguientes declaraciones: “Hemos venido a apoyar a la Argentina, como siempre hemos hecho, en momentos difíciles. Somos muy conscientes de la situación que han atravesado en términos económicos y apoyamos todos los programas de reforma que están en marcha” (LN 26/3). Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) nos aclara a que reformas se refería “su majestad”: “Nosotros pensamos en la reforma laboral. En España fue importante. Lo que quiero decir es que el gobierno de Macri generó expectativa porque está en la línea de ortodoxia económica y a nosotros nos parece la línea adecuada” (CL 25/3). Luego, en un encuentro en que coincidieron el Presidente Macri y el Rey con un grupo de empresarios españoles y argentinos, el “soberano” insistió sobre los intereses y preocupaciones de su Estado y sus capitales, mencionó: el yacimiento hidrocarburífero Vaca Muerta, las energías renovables, el turismo y el sector agrícola. Pidió por la estabilidad cambiaria, que se mantengan las reglas de juego, y lo que más les preocupa es la posibilidad de que vuelva al poder el gobierno anterior (LN 27/3).

Además de la visita del rey de España, estuvo en el país el portugués Álvaro Santos Pereira, ex-ministro de Economía de Portugal y director de Estudios Económicos de la OCDE. Entre los conceptos volcados están los siguientes: “Creo que una de las cuestiones que está volviendo más volátil el mercado de cambios tiene que ver con los nervios o la incertidumbre política"; y pidió por nuevas reformas estructurales para “mantener el dinamismo de la economía” [sic] o sea: cambios regulatorios para facilitar la creación de empresas, la apertura comercial para integrarse en cadenas de valor globales, modificaciones en el mercado laboral (bajar indemnizaciones), y extender subsidios de desempleo durante cambios en la estructura productiva), una reforma tributaria (con ampliación del impuesto a las ganancias a más personas y el fin de exenciones al IVA para bajar otros impuestos) y una reforma previsional. También brindó apoyo a la reformas judiciales en la “lucha contra la corrupción”: “Los argentinos perciben que hay un flagelo que persiste, poniendo en riesgo la democracia, instituciones y el desarrollo económico: la corrupción”. Celebró las recientes leyes de responsabilidad penal empresaria, de acceso a la información pública y la ley del arrepentido y, por supuesto,consideró grandes avances “la mayor cantidad de casos detectados e investigados” (LN 31/3). Todo esto en medio de los escándalos de espionaje y falsificación de causas que envuelven a Comodoro Py, con la inteligencia norteamericana e israelí metida hasta el tuétano en nuestra patria; sin que se le mueva un pelo. Un verdadero ejemplo de una política permanente.

Ataque a la Unidad

El 22 de marzo, el presidente Macri viajó a Santiago de Chile para participar de la cumbre presidencial sobre la integración sudamericana convocada por Sebastián Piñera y el primer mandatario de Colombia, Iván Duque, con la intención de finiquitar definitivamente su participación en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y gestar otro organismo que se pretende bautizar como “Foro para el progreso y desarrollo de América latina” (Prosur). La iniciativa tiene un tinte de retroceso en el proceso de integración continental de una Patria Grande Latinoamericana. El nombre del nuevo organismo, con evidentes reminiscencias a la “Alianza para el Progreso”, que inventara el entonces presidente de EEUU John F. Kennedy para detener el impacto de la revolución cubana en el movimiento de masas a nivel continental. Una alianza donde estarían excluidos los gobiernos de Bolivia y Venezuela, y que es tan burda y desprolija que obligó un comentario del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, quien criticó la iniciativa colombo-chilena porque si en la generación de Unasur “se cometió el error de darle una determinada ideología política, otro proceso de integración con una finalidad ideológica sería cometer el mismo error” (CR 22/3).

Pero el deterioro regional debido a la conducción de los gobiernos pro-imperialistas no se detiene en ese solo gesto. Los países que supuestamente aspiran a alinearse en un foro para el progreso, cuyo núcleo continúa siendo Argentina y Brasil, se encuentran en un proceso acelerado de fisión nuclear. Los hechos de este mes lo confirman. El responsable es Bolsonaro que deliberadamente está dañando el Mercosur, vaciándolo de su contenido. Dos hechos confirman lo dicho.

En primer lugar, tenemos el acuerdo de Brasil con EEUU que habilitó un cupo de 750.000 toneladas de trigo estadounidense con arancel cero, a cambio de la revisión de las condiciones sanitarias que limitan el ingreso de carne brasilera al mercado norteamericano. El perjuicio para los trigueros argentinos es manifiesto. Estos exportaban el 90% de toda la demanda brasilera, por lo que el cambio en el arancel (era del 10%) viola las disposiciones del Mercosur que lo prohíben. Lo que habilitó una protesta de la Argentina: “Frente al hecho consumado vamos a evaluar las herramientas previstas que posee el Mercosur para analizar el camino que debemos seguir”, señaló el ministro de agroindustria, Luis Miguel Etchevehere (LN 20/3). Un dato accesorio es que la industria molinera argentina está explorando un acuerdo con el Gobierno de Cuba para exportarle harina de trigo a cambio de transferencia de tecnología (LN 28/3).

El segundo hecho, casi en simultáneo, fue el pase de comedia en el acuerdo automotriz Brasil-México. A la par que la Argentina postergaba un pacto de libre comercio con el país azteca, porque los autopartistas argentinos plantearon que no estaban dadas las condiciones para una competencia abierta; el Brasil de Bolsonaro firmaba un tratado sin restricciones con México, obligando a la industria automotriz argentina a contender con la industria altamente competitiva del país del norte (México) por su principal mercado de exportación (Brasil). Todo esto en una espantosa situación de derrumbe de la industria que muestra números en rojo de dos dígitos hace varios meses y cuyo único refugio, para evitar el colapso total, son las exportaciones al mercado brasileño (LN 21/3).

Petróleo

Un estudio de la Fundación Pro-tejer (vinculada a la industria textil) expuso que sólo el sector Metales, por los tubos con destino a Vaca Muerta, quedó al margen de la caída de la industria (P12 11/4). El dinamismo que exhibe el sector petrolero contrasta con el deterioro del país fundamentalmente la parte de la industria localizada en Vaca Muerta. El mejoramiento de los precios internacionales (30% en el último año) contribuye en forma importante a la tendencia. En cuanto a las economías provinciales, la actividad hidrocarburífera ha sostenido el dinamismo de la economía de Neuquén, con indicadores favorables en un contexto nacional adverso. La demanda laboral sostenida y los salarios promedio más altos del país (140 mil pesos) atraen población a la provincia y le otorgan una actividad que parece contradecir el clima recesivo general, demostrando cabalmente el carácter no autocentrado, no integrado, de la economía nacional y el riesgo inmanente de disgregación debido a la ausencia de lazos estructurales que solidifiquen internamente los territorios patagónicos a los del resto del país. Máxime cuando la crisis sistémica se expresa en un ataque sostenido contra la soberanía del Estado Nacional.

La industria petrolera, a su vez, sigue constituyendo un polo de aplicación de las innovaciones tecnológicas de punta, controladas por los capitales norteamericanos. La sostenida inversión ha convertido a YPF en la empresa con mayor cantidad de pozos digitalizados fuera de los Estados Unidos. En los pozos no convencionales, YPF perfora a 3.000 metros de profundidad y luego a otros 3.000 metros de manera horizontal. Utilizan la geo navegación y los equipos están sincronizados para observar en tiempo real qué pasa. Una de las herramientas que Microsoft aplicará en YPF es la segunda generación de anteojos inteligentes. “Alguien que camina por un pozo con estos lentes podrá mirar lo que pasa en la realidad y con una capa superpuesta de información puede saber, por citar un caso, que un motor tiene un problema de temperatura. O informar a un experto que está en otro lugar, en tiempo real, de qué se trata” (CL 23/3). La incorporación tecnológica que por un lado aumenta la composición orgánica de la compañía, mejorando su competitividad a escala nacional y global es también una cadena cada vez más pesada que se amarra alrededor de su cuello, ya que ninguna de estas tecnologías son transferidas a la compañía argentina. Todo ello queda bajo el control monopólico de las grandes petroleras norteamericanas, impidiendo la puesta en producción de los pozos en caso de sufrir el país un bloqueo económico o un litigio con la metrópolis imperial. Otro jugador de peso que confirma su participación en Vaca Muerta es la Anglo-Holandesa Shell, que ratificó una inversión de 3.000 millones de dólares de nuevos posos que producirán 70.000 barriles diarios en 2025 (CL 12/4).

Más receloso que sus pares europeos se mostró Mario Mehren, CEO de la petrolera alemana Wintershall, que expresó su preocupación por el cambio en las reglas de juego. Se refería al cambio de la resolución n° 46 (la que afectó a Techint por el precio del gas): “Resoluciones que cambian cada tres meses no ayudan en caso de inversiones que llevan 10 o 20 años”. Con los cambios regulatorios es posible que deban girar el foco en América latina hacia Brasil o México, una vez que se fusione Wintershall con DEA. Pero al mismo tiempo, planteó que, si se lograra cierta estabilidad, podrían pasar a desarrollo masivo a fines de este año los bloques Aguada Federal y Bandurria Norte, lo que elevaría notablemente los montos de inversión. Mehren aseguró que aunque la Argentina es parte importante del portfolio global de Wintershall, “tenemos que ganar dinero”, algo que se les dificulta por los altos costos de transporte y laborales en Vaca Muerta. “El costo es casi tan alto como los EEUU, pero con menos productividad (…). En los últimos tres años vimos a un Gobierno pro-mercado, lo cual es positivo, pero que también cambia las reglas. En la Argentina no podemos saber lo que va a pasar mañana” (CR 22/3).

En cuanto al reclamo que sostiene Tecpetrol con el Estado por el diferencial en el precio del gas, el Gobierno rechazó la petición, afirmando, desde la cartera de Hacienda, que “convalidar esta pretensión de la petrolera duplicaría el costo fiscal estimado a 1.446 millones de dólares y llevaría el porcentaje de subsidio sobre la inversión comprometida al 74%”; por eso“lo pretendido por Tecpetrol es irrazonable y constituiría un abuso de derecho” (CL 1/4). De esta manera el gobierno de Cambiemos termina de ratificar la orden del FMI de perjudicar a Techint en el desarrollo de la explotación gasífera de las reservas no convencionales.

La cadena judicial

“…Si parece la utopía de un ‘mamao’
voy a hacértela bien corta...
¡se afanaron con la torta,
el honor y la verdad!
Nos están pudriendo el aire,
nos cambiaron el idioma,
hoy la ‘caca’ de paloma
es más limpia que el honor.
¡La justicia ya sin venda
a un corrupto le hace un guiño,
y acomoda el desaliño,
del poder y del favor! ...” 

Eladia Blázquez “Argentina Primer Mundo”

Este mes finalizaron las gestiones emprendidas por el Gobierno ante el Departamento de Estado de EEUU para que éste intercediera en la justicia norteamericana a favor de la Argentina en la controversia que mantiene con el Fondo de Inversión Burford Capital sobre la jurisdicción donde debe desarrollarse el juicio por la expropiación de YPF a Repsol durante el gobierno de Cristina Kirchner. Recordemos que Burford le compró a la familia Eskenazi la participación que poseía en la empresa para habilitar la posibilidad de demandar a la Argentina. Lógicamente el fondo buitre pretende que la jurisdicción sea la de los tribunales de Nueva York, teniendo en cuenta el antecedente que dejara el fallecido juez Griesa. Por su parte, la Argentina argumenta que la expropiación fue un acto soberano de un Estado Independiente y esto prima por sobre las leyes contractuales entre particulares y que es de exclusiva competencia propia.

Luego de varios meses de reuniones y gestiones los resultados obtenidos por los negociadores argentinos son cero. Aunque los actuales lazos de las principales compañías petroleras norteamericanas son muy fuertes con la gestión de Macri y que las relaciones entre los dos gobiernos encuentran muchos puntos de contacto como ser la total subordinación de la política exterior Argentina a las directivas norteamericanas; el imperio no puede renunciar a esta carta con la que en pasaría a tener en gran medida un control directo sobre la principal petrolera del país, más ahora que el Pro está en retirada. El monopolio es implacable. 

Detengámonos un momento en este punto. Al igual que las tendencias centrifugas de las regiones económicas nacionales no auto-centradas, espoleadas por la crisis del Estado Nación, la destrucción del poder judicial, su infiltración, desnaturalización, o sustitución por organismos supranacionales; son todos efectos, manifestaciones, de la crisis política del régimen a la par que una política activa del imperio para acelerar los procesos de expropiación de las burguesías periféricas, a través de mecanismos extraeconómicos. La arbitrariedad judicial norteamericana que impone multas y sanciones ruinosas a los Estados y a las empresas de capital medio, atribuyéndose potestades discrecionales sobre causas de competencia nacional, por ejemplo bajo la doctrina de que “los intereses de las empresas norteamericanas en cualquier parte del mundo son jurisdicción de los tribunales estadounidenses” –que lógicamente está sustentado por el nivel de concentración de la economía mundial que detentan las corporaciones norteamericanas y le posibilitan afectar con sus sanciones a prácticamente todo el mundo– vuelve cada vez mas indisimulable la naturaleza mafiosa que entraña la acumulación de capital en esta etapa terminal del sistema.

En nuestro país, pero también en toda Latinoamérica con el caso Odebrecht, la causa de los “cuadernos gloria” se muestra con toda claridad en este sentido. Una nota de Diego Cabot publicada en el diario de la oligarquía terrateniente expresa a las claras el fenómeno que está aconteciendo: “Los dueños de la obra pública nacional están abrumados por la tormenta perfecta que se descargó desde hace un año sobre ellos. Procesados, sospechados y sin proyectos atractivos culpa de un presupuesto que ajustó, como tantas veces en la Argentina, por la infraestructura. La última palada de tierra la tiró el presidente Mauricio Macri cuando fue entrevistado por Luis Majul en su programa La cornisa. Dijo que su padre, Franco, había cometido delitos y que era parte de un sistema que se veía extorsionado por el kirchnerismo (...). Aquellos entusiastas empresarios, históricos aplaudidores de actos oficiales, ya ni pisan la Casa Rosada. Jamás imaginaron que el destrato vendría del hijo de uno de ellos (...). El caño de fondos públicos sin demasiados controles se atascó. Ahora toca aportar algo, al menos, del que tenían guardado en el colchón. El que las hace las paga, dice el refrán. Ahora toca pagar. Los bancos, históricos financistas del sistema, les cierran sus puertas en sus narices: nadie presta a empresas acusadas de fraude. Los entienden, pero no hay un peso. Días pasados, varios de los principales empresarios del área se reunieron con el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga. Le pidieron que intercediera para que se normalice el crédito. No hubo caso (...). Solo un puñado de bancos cierra los ojos frente a las normas del compliance. Algunos nacionales y otros internacionales con fuerte presencia en el país mantienen sus líneas de créditos abiertas. Los principales constructores de la Argentina pasaron por Comodoro Py en estos días. Ya todo ese colectivo influyente está procesado o a punto de serlo. Faltaba uno, Macri, y lo apuntó su hijo (...). Hay una luz. Los dichos de Macri sobre los delitos de su padre esconden la única esperanza. Dijo que eran extorsionados por el kirchnerismo. Es decir, jugaban con reglas que ellos no ponían. Esa teoría los abriga ya que, según su visión, los libera de cierta culpa, aunque no de responsabilidad (...). Y al menos abrigan una esperanza: se preparan más para las multas y las sanciones que para la cárcel. Y tienen con qué ilusionarse” (LN 19/3).

La crisis económica, el posterior ajuste obligado por el FMI y la persecución judicial fueron y son organizadas por los mismos poderes que Néstor Kirchner gustaba en llamar “Poderes Facticos” y que no son otros que la oligarquía financiera mundial, las grandes corporaciones industriales y bancarias y sus fondos de inversión vestidos, según la ocasión, con plumas o con saco y corbata. El saqueo de la Argentina alcanza niveles insospechados, o más bien sospechados por aquellos que entienden el carácter particular de esta crisis del capitalismo: el estallido de un orden mundial y su reemplazo por el caos o un nuevo orden superior y humanamente más justo. Un número basta para ejemplificar el momento actual. Según las últimas estimaciones se robaron del país, con el mecanismo de la fuga de riqueza nacional, en los últimos tres años 126.825 millones de dólares (un cuarto del PBI), como afirmó Marcos Peña “La fragilidad de hoy tiene que ver con lo político, no con lo económico”.



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