Revista Mensual | Número: Julio de 2019
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Fuentes consultadas:
EE.UU.-Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW).
China: Xinhua (XH). Rusia: Russia Today (RT). Irán: HispanTV (HTV). Líbano: Al Manar (AM).
Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Brasil: Folha de São Paulo (FSP). Colombia: El Tiempo (ET).
Argentina: Clarín (CL); Cronista Comercial (CR); La Nación (LN); Página/12 (P12).
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No hay opción sin transformación

Todos contra todos
Todos acorralados
Todos desesperados
Todos en contra
Todo por la culata
¡¡¡Fuerza todos!!!


Ante el achicamiento de la “torta” de valor, se queman los últimos papeles de los grupos económicos mundiales en la región. A su vez, se reafirman las posiciones emancipadoras encabezadas por Cuba y Venezuela

No hay opción sin transformación

“...sobre la esencia económica del imperialismo,
se desprende que hay que calificarlo de
capitalismo de transición o, más propiamente, agonizante”
V. I. Lenin. El imperialismo, fase superior del capitalismo


Todos contra todos

Como venimos analizando mes a mes, en América Latina la agudización de la disputa entre los grupos económicos a nivel mundial por concentrar porciones de valor cada vez mayores se viene manifestando en la necesidad que tienen de avanzar hacia el control directo de la renta del suelo y los subsuelos, fagocitando a capas de sus fracciones regionales.

Durante estos meses estuvimos viendo cómo este proceso de concentración y centralizacion de los recursos productivos viene de la mano de la introducción de tecnología de punta por parte de las corporaciones globales poseedoras del capital necesario para hacerlo. Esto desencadena crecientes enfrentamientos entre la periferia rentística y los centros económicos mundiales y, a la vez, hacia el interior de los núcleos oligárquicos regionales. Dicha disputa se refleja en la preocupación que viene manifestando el sector rentístico brasileño por el bajo índice de competitividad en comparación con el agro argentino y estadounidense.

Ante esta situación, las principales empresas mundiales productoras de agroquímicos y de tecnología genética para el agro continúan avanzando sobre el control productivo de nuestros suelos mediante la aplicación de tecnología de punta. Así, Laboratorios Bayer Corp Science anunció la modernización de una de las tres fábricas de semillas más grandes que tiene en el mundo, ubicada en Chile. Esta planta es la única que produce semillas de hortalizas en América del Sur y convierte al país trasandino en el mayor exportador de semillas del hemisferio sur. Según cifras de la Federación de Productores de Semillas (ChileBio), el país exportó semillas por un valor de 338,5 millones de dólares en 2016/2017, una quinta parte de las cuales fueron semillas genéticamente manipuladas (DW 28/5). El conglomerado de origen alemán pasó a dominar la producción de pesticidas y semillas a nivel mundial, luego de adquirir el año pasado la mayoría accionaria de la compañia estadounidense Monsanto. El presidente de la empresa en Brasil, Theo van der Loo, afirmó que “la ‘nueva’ Bayer ya nace líder en el comercio de agrotóxicos en Brasil, país que lidera el ranking mundial de uso de esas sustancias (segun la Fundación Oswaldo Cruz, un promedio 7,13 litros por habitante al año). Con la adquisición en el futuro nuestra mayor inversión va a ser en el agronegocio con cerca de R $ 200 millones por año (…). Brasil es un gran productor, tiene dos cosechas al año, a veces hasta tres. Europa y Estados Unidos sólo una” (FSP 13/6).

En la misma línea, las empresas Tropical Melhoramiento & Genetica y Verdeca (una fusión entre Arcadia Biosciences y Bioceres Crop Solutions Corp) lograron la aprobación comercial para la siembra y cosecha de variedades HB4 de soja en Brasil, igualando el status que tiene en la vecina Argentina. Esta modificación genética de la semilla de soja le confiere a esta leguminosa tolerancia a la sequía y a los herbicidas; según comentó Martin Mariani Ventura, el Gerente General de Verdeca, “esta novedosa tecnología permitirá a los productores de soja proteger los rendimientos bajo condiciones de stress hídrico” (CL 26/05). Las semillas transgénicas y en particular el evento HB4 le agrega a las tierras menos competitivas la capacidad de profundizar en intensidad la extracción de la renta del suelo. A esto hay que agregar que son más de 34 millones las hectáreas de soja que se cultivan en Brasil y que gran parte de esta producción se consigue mediante la explotación extensiva de los suelos a través de la deforestación el Amazonas. Tal es así que durante el mes de mayo se registró una deforestación de 739 km2 de territorio, más del doble de la deforestación de hace dos años (CD 05/06).

De esta forma, los monopolios, al pegar estos saltos tecnológicos, achican el tiempo socialmente necesario para la producción y succionan valor de toda la cadena industrial, al mismo tiempo que concentran y controlan todo el proceso productivo. Estas corporaciones van concentrando toda la renta de la tierra a partir de controlar cada vez más la cadena de valor: desde la tecnología de las patentes, los fertilizantes y pesticidas, asi como también las maquinarias agrícolas. En este marco, las oligarquías regionales que originariamente actuaron en tanto emprendedoras y vanguardia del desarrollo productivo, van quedando cada vez más como meras propietarias de tierras, perdiendo el control de ese proceso que históricamente llevaron adelante, estallando en su seno las contradicciones que surgen entre su función social ordenadora de la producción en los países periféricos y la capacidad del capital de seguir reproduciéndose como tales. Así, como resultado de esta tensión, cada vez más estos sectores oligárquicos dejan de ser una pata del centro en la periferia, convirtiéndose en una capa de la periferia en el centro, pero estando incluso más subordinadas que antes.

Del mismo modo, otro aspecto del necesario arrasamiento de los grupos económicos contra los grupos de capitales nacionales y regionales apareció con nuevas operaciones judiciales contra la megaempresa constructora Odebrecht. El Tribunal de Quiebras de Sao Paulo declaró que el conglomerado brasileño solicitó una recuperacion judicial para poder renegociar deudas de mas de 20.500 millones de dólares para evitar quebrar (ET 17/6). Este grupo de capitales brasileños, presente en Suramerica, America Central, las Antillas, Norteamerica, Africa, Europa y Medio Oriente, opera en los campos de la ingeniería, la construcción y la manufactura de productos químicos y petroquímicos. En el año 2016, en el marco de la operación “Lava Jato”, este consorcio fue denunciado por el entonces juez y actual ministro de Justicia del gobierno de Bolsonaro Sergio Moro por supuestos delitos de corrupción, evasión de divisas y lavado de dinero. El constante ataque judicial contra las empresas de capitales nacionales, empujado desde tribunales y cortes extranjeras actua cómo otra de las herramientas de las corporaciones mundiales, en este caso extraeconómicas, para desplazar a los capitales que ya no tienen lugar en el mercado bajo su dominio. Lo mismo ocurre con otros grupos de capitales brasileños como los frígorificos JBS S.A y BRF, que también fueron afectados a causas de sobornos en la llamada Operación “Carne débil”. Como resultado de este procesamiento, desde el año 2017 estos frigoríficos quedaron fuera de carrera al ser inhabilitados por la justicia para exportar carne; al mismo tiempo que la más grande procesadora y comericializadora cárnica de la región, la compañía norteamericana Minerva Foods, concentró todo el rubro a través de los 11 frigoríficos y la planta de procesamiento que tiene en el país. Dichas disposiciones judiciales son, en realidad, parte de las expresiones que tienen las necesidades orgánicas del capital monopólico mundial de succionar el valor producido por nuestras economías, expropiando hasta a los capitales más importantes de la región que otrora eran parte de la alianza con ellos.

Con el aparato judicial como herramienta, también el Supremo Tribunal Federal de Brasil aprobó que el gobierno de Jair Bolsonaro pueda vender empresas subsidiarias del Estado sin el aval del Congreso. Aunque para la privatización de empresas matrices todavía es necesaria la aprobación del Poder Legislativo, esta medida le allana el camino al gobierno para que pueda avanzar hacia una privatización de los servicios y bienes públicos por decreto, avanzando sobre las 134 empresas estatales y sus otras 88 empresas filiales (TS 06/06).

Estas manifestaciones nos muestran que la tendencia hacia la que va el capital es la profundización de la crisis, donde, al haber en el mundo cada vez menos tiempo de trabajo, las cuotas para repartirlo entre sus miembros son cada vez más pequeñas. Esta incapacidad del capital de seguir reproduciendo a todas sus fracciones locales –así como tampoco a la mayoría de la clase trabajadora– genera un estado de caos permanente y de guerra de “todos contra todos”. En la medida en que los grupos monopólicos deben avanzar en el plano de la concentración y centralización económica, para garantizar su reproducción como tales, atentan contra las formaciones económicas regionales, ya que estas condiciones materiales los enfrentan a sus aliados históricos. En esto consiste el carácter de estallido de las relaciones sociales capitalistas: en que no hay posibilidad de reproducción de todos sus miembros, por lo tanto de su recomposición.

Todos acorralados

Bajo esta situación, ya es una regularidad el hecho que las economías regionales muestren índices a la baja en el plano del crecimiento económico de cada país y la tendencia muestra que se agudiza el carácter recesivo de la economía de la región. En esto, Brasil aparece como exponente máximo de ella ya que, según un sondeo del Banco Central de Brasil, en el lapso de 15 días la proyección económica de crecimiento descendió del 1,2% al 0,93%, lejos del 2,5% que marcaba apenas asumió Jair Bolsonaro (CR 18/6). La producción industrial cayó 2,2% en el primer trimestre y el sector de servicios se desaceleró un 1,7%. De esta manera, el mercado financiero derrumbó la previsión de crecimiento hasta ubicarla en un porcentaje inferior a los resultados de 2017 y 2018, años en los que avanzó respectivamente 1,1 (CR 11/6). Los ingresos anuales del gobierno federal cayeron respecto al inicio de 2018. Son menores en relación al PIB, Hay signos de estancamiento repartidos por toda la economía. El ingreso total aumentaba al ritmo medio del 5% al ​​año, en la primera mitad de 2018. Ahora, crece a 1,2% (FSP 30/5). Ademas, el Fondo Monetario Internacional sigue insisitiendo que la deuda pública bruta superará el 90% del PBI durante este año.

Así, todo el fantasma de la recesión alinea cada vez más a los industriales vinculados al empresariado nacional y al mercado de valores local en la presión al presidente Jair Bolsonaro y a su equipo económico liderado por Paulo Guedes. Estos sectores vienen empujando al gobierno para que aplique más rápidamente políticas de shock que les permita descargar la crisis en los trabajadores. En este sentido, las presiones del lobby empresarial para que se apruebe la reforma del régimen previsional viene tanto de sectores de capital financiero nacional como internacional (CR 31/05), dejando completamente subordinada la economía a los designios del capital mundial. Los empresarios consideran la previsión aprobada y piden nuevas reformas como la reforma fiscal. En un almuerzo con el secretario de Productividad del ministerio de Economía, Carlos da Costa, 45 entidades vinculadas a la industria, comercio y servicios entregaron un manifiesto de apoyo a la reforma. José Ricardo Roriz, presidente de Asociación de la Industria del Plástico (Abiplast) y vicepresidente de la Federación Industrial del Estado de San Pablo (FIESP) afirmó que “la reforma de la Previdencia es una agenda vieja, de la época de Fernando Henrique Cardozo, Lula y Dilma, necesitamos voltear esa página y para darla vuelta es fundamental que salga” (FSP 25/5). A estas declaraciones, se le suman las apreciaciones del embajador argentino en Brasilia, que dejan en claro cuáles son las necesidades de los sectores rentísticos regionales: “Brasil está encarando sus desafíos estructurales. (…) La noticia de la retracción del 0,2% no es buena, pero tampoco es una catástrofe. Lo importante sería que la agenda de reformas del presidente Bolsonaro y su ministro de Economía, Paulo Guedes, progrese” (6/06LN).

Así, de este análisis se desprende la celeridad con que el gobierno de Jair Bolsonaro y sus aliados necesitan avanzar en la implementación de políticas de ajuste fiscal, privatización de sectores estratégicos de la economia y flexibilización laboral, pero cada una de las medidas que ejecuten este programa sólo hundirá aun más en la ruina a los grupos econ+omicos locales, que no tienen la suficiente masa de capital para sostenerse en el mercado mundial. Por lo tanto, la situación de acorralamiento que sufren van generando, uno tras otro, los estallidos en los distintos organismos que los sostienen. En esta línea, otra de sus manifestaciones fue la renuncia de Joaquim Levy a la presidencia del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) de Brasil, el principal financista de las empresas locales, públicas y privadas. Si bien la infomacion que circuló fue que Levy le había solicitado la renuncia al ministro de Economía Paulo Guedes, luego de haber sido objeto de duras críticas por parte del presidente del país, Jair Bolsonaro (P12 17/6), desatando una nueva tormenta política hacia el interior del gobierno brasileño. De esta forma, el proceso de desguace del aparato productivo de las economías en la región, deja a los sectores empresariales mercadointernistas con cada vez menos bases materiales para seguir reproduciéndose. Estos grupos quedan incapacitados de competir a nivel mundial, llegan a acumular cada vez menos cuotas de valor y muestran a las claras la incapacidad de los capitales globales de seguir reproduciendo a sus fracciones en la región, por lo tanto su incapacidad estructural de conformar fuerza social.

Todos desesperados

Siguiendo el derrotero crítico que atraviesan las oligarquías y los grupos económicos nacionales en nuestro continente, durante este mes presenciamos una arremetida más del gobierno de Donald Trump contra México, al cual amenazó con iniciarle un proceso de sanciones a los productos que exporta a EEUU bajo la excusa del problema de la inmigración ilegal. Dicha media consiste en la imposición de aranceles que irían del 5% hasta el 25% si el gobierno de AMLO no resuelve la situación fronteriza. Las voces de oposición y el rechazo a la medida se levantaron desde todos los sectores a ambos lados de la frontera. Por un lado, los grupos empresarios norteamericanos amenazaron con iniciar acciones legales, mientras los legisladores y ejecutivos de ambos países mostraban abiertamente su preocupación por las repercusiones económicas de las sanciones. Los directivos de la Cámara Norteamericana de Comercio, el mayor grupo de lobby empresario estadounidense, dijeron que la medida de Trump pone en riesgo las posibilidades de que sea ratificado el acuerdo alcanzado con México y Canadá para actualizar el nuevo pacto comercial que sustituye al desativado TCLAN. Jay Timmons, presidente de la Asociación Nacional de Manufactureros, afirmó que “estos aranceles propuestos tendrían consecuencias devastadoras para los fabricantes y consumidores de Estados Unidos” siendo su costo potencial unos U$S 17.000 millones y de U$S 86.000 millones si el arancel llegara al 25%. En México, Gustavo de Hoyos Walther, presidente del grupo de lobby empresario Coparmex, dijo que los gravámenes serían “un tremendo revés”. “Es imposible calcular la seriedad de este punto, sería un retroceso de 35 o 40 años en la relación entre ambos países” (CR 3/6).

Estados Unidos es el principal socio comercial de México, que exporta casi 350.000 millones de dólares por año a la primera potencia global, alrededor del 80% del total de sus ventas al exterior. De acuerdo con la Oficina del Censo estadounidense, México exportó a los EEUU el año pasado un total de 346.500 millones de dólares, de los cuales, 115.800 millones de dólares provienen de la industria automotriz y autopartes que, como es sabido, son en su mayoría de capitales norteamericanos como General Motors y Fiat Chrysler que tienen en México sus fábricas de autobuses, camionetas, vehículos para pasajeros, accesorios para vehículos y componentes de producción. Además, unos U$S 36.600 millones representó el sector tecnologíco (Mexico es líder mundial de ensamblaje de aparatos electrónicos.), más U$S 12.500 millones proviene de productos agrícolas que superaron las exportaciones petroleras de U$S 10.300 millones. Por ultimo quedan las bebidas alcoholicas que sumaron U$S 5.200 millones en exportación (TS 5/6).

De esta manera podemos ver cómo estas políticas proteccionistas que expresa el actual gobierno norteamericano bajo el lema “América primero” exponen aun más la imposibilidad de llegar al consenso necesario entre las distintas fracciones del capital ya que su desarrollo afecta siempre a los intereses de una sobre las demás. Con el caso de México, se expresa la dificultad de seguir reproduciéndose a costa del bajo precio de la mano de obra disponible como medio de achicar el valor de los productos y con ello que se mantengan competitivos. Por otra parte, los sectores concentrados y rentísticos mexicanos también se ven afectados al romperse después de más de 25 años las condiciones directas de su reproducción, esto es, colocando la mayoría de su producción en su vecino del norte.

Por su parte, en el sur del vecindario americano continúan y se profundidan las dificultades para cerrar el famoso acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. Durante el mes transcurrido y luego de la primera visita de Estado del presidente Jair Bolsonaro a la Argentina, se insistió desesperadamente desde sus gobiernos para cerrar cuanto antes el asunto. Pero las intenciones quedaron trabadas por el ser ya que, nuevamente, la negativa desde el bloque europeo fue la respuesta. Mientras Bolsonaro dijo que el acuerdo es “inminente” tras dos décadas de negociaciones, la Comisaria de Comercio en la comisión europea, Cecilia Malmström, negó la celeridad al afirmar que todavía hay “algunos asuntos complicado” especialmente en áreas como la agricultura (DW 13/6). De esta manera, a las oligarquías locales, que otrora colocaban sin problemas los bienes agropecuarios en todo el mundio, ahora se les presentan parates con la barrera europea, que si bien no es nueva, al día de hoy está mucho más agudizada. La dependencia con respecto a los capitales concentrados mundiales, en este caso de los europeos, es mucho más palpable ya que al controlar los saltos tecnológicos, o bien el tiempo de trabajo en que se producen las cosas, los ubica comparativamente (e inevitablemente) en peores condiciones a la hora de negociar un acuerdo comercial. Justamente, desde los centros financieros mundiales deben profundizar el carácter dependiente de nuestras economías para garantizar las succion de valor necesaria para su reproducción. Así, tanto con la imposición de sanciones como con clausulas leoninas condicionantes para los tratados, los grupos economicos intentan resolver desde sus intereses, aunque esto profundiza aun más la contradiccion entre ellos. Ante esto, nuestras moribundas oligarquías quedan subordinadas al aplicar desesperadamente los planes a medida de aquellos, con pocas posibilidades de hacerlo sin generar conflictos permanentemente y hundiéndose en su propia imposibilidad de generar consensos, al desplazar a las mayorías.

Todos en contra

De esta forma, la confiscación de vastos sectores de la sociedad inevitablemente se convirtió en una cuestión permanente y cada vez más creciente en la necesidad de reproducción de los grupos económicos mundiales y de la supervivencia de pequeños núcleos rentísticos locales. En Brasil, Bolsonaro anunció la suspensión del pago de un bono destinado a adultos mayores de bajos recursos y personas con discapacidad, llamado Beneficio de Prestación Continuada (BPC), argumentando la falta de recursos. La salida sería que el Congreso apruebe un proyecto de crédito suplementario de casi 66 mil millones de dólares, siendo vital para garantizar el pago de subsidios y beneficios asistenciales sin incumplir la llamada regla de oro, que impide la emisión de deuda para pagar los denominados “gastos corrientes”, como son estos o los salarios públicos (TS 10/6). Esto se da en el marco de la polémica discusión de la reforma previsional y según las cifras publicadas por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) de Brasil, el incremento de la mano de obra subutilizada (incluye empleados informales y a los que trabajan menos de lo que desean) que aumentó a la cifra récord de 24,9 por ciento. Desde la llegada de Bolsonaro, el desempleo aumentó y la infrautilización también, llegando a 13,2 millones el número, 4,4% más que el trimestre finalizado en enero (TS 31/5). En Colombia, al igual que en Brasil, el presidente Iván Duque apura el proyecto de reforma jubilatoria que se presentará posiblemente antes de que se acabe este año, pero no tocará las edades de pensión y se respetarán los derechos adquiridos que tiene el sistema actual, ante los probables conflictos que esa ley genere (ET 24/5).

Ante esta situación, como vemos constantemente, se agrandan cada vez más las fuerzas en el continente que se ponen en contra de esa confiscación, aumentando día a día las protestas contra las medidas neoliberales. En Brasil, miles de personas se movilizaron en más de 150 ciudades del gigante suramericano para protestar contra las políticas de recorte presupuestario en educación y reformas del Gobierno de Jair Bolsonaro y lo mismo sucedió en Bogotá con unos 33 mil profesores de colegios públicos con un paro laboral (CD 30/5). Por su parte, en Chile, cerca de 3.200 trabajadores de la minera estatal chilena Codelco, en la mina de Chuquicamata, Antofagasta, declararon una huelga en rechazo a la propuesta de la empresa de un bono de U$S 14,1 millones para los trabajadores ya que, la cifra planteada incluye un ajuste salarial del 1,2 % y la firma de un nuevo contrato colectivo de 36 meses, en lugar de los 27 meses hasta el momento. La compañía se dedica a la explotación de cobre, siendo la mayor productora mundial y el conflicto se produce al mismo tiempo que se extendió el acuerdo con la Global Anglo American para coordinar las operaciones de dos yacimientos vecinos en las afueras de Santiago (TS 12/6).

Pero, aceleradamente, las protestas dejan de ser meramente por cuestiones inmediatas y económicas para pasar a plantear fuertes reclamos contra los planes de ajuste. Así, bajo la unidad planteada como pocas veces por el movimiento obrero brasileño, las centrales sindicales CUT, UGT y Força Sindical convocaron una huelga general contra la reforma de las jubilaciones y movilizaciones en todas las ciudades del país (14/6). La medida fue acatada en todos los estados del país, con alta adhesión en sectores como educación y bancos, actos muy concurridos en San Pablo y Río de Janeiro y participaron, además de los gremios, movimientos sociales, organizaciones políticas, estudiantes y profesores. San Pablo, la capital económica, cerró la jornada con una concentración en la Avenida Paulista donde Vagner Freitas, presidente de la Central Unica de los Trabajadores (CUT), aseguró que la jornada de lucha fue un “éxito y demostró que la sociedad no apoya la reforma previsional” (P12 15/6). En este sentido, horas antes de la protesta se pronunció la Union General de los Trabajadores (UGT) a favor de la reforma, pero “no de la propuesta del gobierno federal. Defendemos un régimen único, igualitario para todos los brasileños” (FSP 13/6). En Río de Janeiro hubo represión policial contra los manifestantes, agentes de seguridad salieron a las calles para disolver la protesta con gases lacrimógenos y, en el caso de San Pablo, 15 estudiantes fueron detenidos por la policia federal y 2 funcionarios de la universidad resultaron heridos (P12 15/6).

Así, la guerra total contra la población aparece como única alternativa que tienen los grupos económicos con respecto a la implantación de sus propios planes: garantizar la succión de valor de nuestras economías mediante el control directo de los recursos productivos, el endeudamiento, la reformas previsionales, laborales y fiscales que garanticen el bajo costo de la mano de obra. Pero, dado el carácter actual de la etapa monopólica, los niveles de saqueo arrasan hasta con los propios miembros de la burguesía, dejando núcleos cada vez más reducidos y más concentrados al mando de nuestras sociedades, que destruyen al hombre y la naturaleza. En esto radica su encarnación del caos mayoritario, por lo tanto no resoluble desde las propias relaciones capitalistas.

Todo por la culata

Dadas estas condiciones de imposibilidad en el continente, allí donde el imperio concentra todos sus ataques es donde más está retrocediendo. Durante el mes transcurrido, Maduro denunció que el Gobierno de Estados Unidos pretende aplicar sanciones, revelando que el Consejo de Seguridad Nacional y los departamentos del Tesoro, del Estado y de Justicia de EE.UU. buscan aplicar en los próximos tres meses una nueva serie de acciones coercitivas contra efectivos militares, funcionarios civiles, empresas venezolanas y extranjeras relacionadas al Programa CLAP, empezando por el bloqueo de operaciones bancarias para pagar los alimentos adquiridos a países como México, utilizando la excusa de supuestos delitos de lavado de dinero (TS 23/5). De esta forma, el imperio yanqui busca cortar la regularidad de las entregas de alimentos esenciales a más de siete millones de familias venezolanas de forma mensual sancionando a diez de las 12 empresas navieras que trasladaban alimentos al país bolivariano (TS 23/5).

En el mismo sentido, el embajador de Venezuela ante la ONU, Jorge Valero, quien preside la Comisión de Desarme, denunció en sesión de dicha Comisión las consecuencias de este bloqueo impuesto por Estados Unidos y también indico que otros países, como Inglaterra y Portugal, bajo la presión estadounidense, bloquearon cuentas venezolanas que produjeron escacez de medicinas y que afectaron directamente la continuidad de los programas sociales. También señaló que los impedimentos a la importación traen como consecuencia el estancamiento en el desarrollo del país y que la confiscación de los dividendos de la filial de PdVSA, calculados en U$S 11 mil millones “reposan en cuentas administradas directamente por el Gobierno de Trump” (TS 28/5). Por su parte, el embajador de Venezuela en Rusia, Carlos Rafael Faría Tortosa afirmó que como resultado del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, las pérdidas se estiman en U$S 130.000 millones para el período de 2015 a 2018 y añadió que con esos fondos, Venezuela podría seguir adelante durante nueve años. El diplomático explicó que alrededor 40 instituciones financieras en 17 países han congelado 5.470 millones de dólares de Venezuela (TS 21/5).

Del mismo modo, en un intento desesperado por parar a las fuerzas emancipadoras continentales, el gobierno de Trump recrudeció las acciones de bloqueo contra Cuba prohibiendo a cruceros realizar paradas en la Isla. En consecuencia, los aviones privados y corporativos, los cruceros, los veleros, los barcos de pesca y otros aviones y embarcaciones similares en general tendrán prohibido ir a Cuba, buscando detener uno de los principales ingresos de divisas que tiene el gobierno revolucionario (CD 5/6). Pero, más allá de ser una iniciativa económica, a las claras queda expresado por sus portavoces cuál es el verdadero objetivo. Según el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin “Cuba continúa desempeñando un papel desestabilizador en el hemisferio occidental, proporcionando un punto de apoyo comunista en la región y apoyando a adversarios de Estados Unidos en lugares como Venezuela y Nicaragua, al fomentar la inestabilidad, socavando el Estado de Derecho y suprimiendo los procesos democráticos”, dichos a los cuales se suman los del Consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, quien afirmó que “Cuba continuó apuntalando el régimen ilegítimo de Maduro en Venezuela y será responsabilizada por la crisis” (LN 5/6). Más clara dejó la situcion la respuesta del canciller cubano Bruno Rodriguez: “El endurecimiento del bloqueo contra Cuba y su implementación extraterritorial es un ataque al derecho internacional y la soberanía de todos los Estados. Es el principal obstáculo para nuestro desarrollo y una flagrante violación de los derechos humanos de los cubanos” (LN 5/6) En un comunicado de repudio por estas nuevas medidas, el Gobierno Revolucionario reafirmó que el bloqueo económico impuesto a Cuba por más de 60 años, tiene un costo para la economía cubana que en 2018 superaba los 134 mil millones de dólares a precios corrientes y la cifra de 933 mil millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional (CD 5/6).

Sin embargo, a pesar de los daños económicos que provocan estas medidas, al igual que la recién reimplementada Ley Helms-Burton, son más las contradicciones que generan entre los capitales que efectos de retroceso con respecto al proceso emancipador en el continente. Las nuevas restricciones a las empresas norteamericanas para viajar a la Isla les generan perdidas en el orden de U$S en 761 millones en cinco meses, según el calculo del Consejo Comercial y Económico EEUU-Cuba de la recaudación bruta de aquellas y perdiendo el segundo mercado en la lista de emisores de viajeros a la Isla (CD 5/6). Las empresas de capital extranjero que operan en Cuba negocian con el Gobierno Revolucionario porque la ganancia está más garantizada que en cualquier otro mercado, aunque sea estipulada por la planificación económica. Al mismo tiempo, la sociedad cubana en los 60 años de Revolucion se encuentra moral y materialmente mas preparada para afrontar un nuevo “periodo especial”. En principio la económica está mucho más diversificada desde la aplicación de las últimas reformas incluidas en la nueva constitución. Al mismo tiempo, el intento por incrementar la productividad sobre la base de la planificación y las necesidades del pueblo, fortalecen a las fuerzas revolucionarias ante los ataques del imperio.

En este sentido, a pesar de la compleja situación que hoy provoca el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Salvador Valdés Mesa, advirtió que ni las obras que se acometen en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel o en el turismo, ni en otros sectores estratégicos, se detendrán. A la vez, destacó la necesidad de potenciar la diversificación, el uso de tecnologías más eficientes, el incremento de las áreas en explotación y de las plantaciones bajo riego. “Lo que tenemos hay que usarlo. No nos podemos quedar con recursos en los almacenes ni darnos el lujo de que una obra se pare porque los balancistas nacionales no actúen con agilidad”, sentenció (CD 6/6).

Lo mismo ocurre en Venezuela ya que, ante la constante guerra económica impuesta por los grupos concentrados, Maduro reiteró el llamado a la autosuficiencia productiva en el país para vencer el bloqueo económico. Durante una jornada de trabajo del “Plan Siembra Venezuela Cultiva 2019”, en el estado Aragua, formuló que “tenemos que ser autosuficientes en semillas y estamos dando los pasos para lograrlo. Nuestra victoria es producir, generar riquezas, bienes, productos, satisfacer las necesidades del pueblo, ganar la guerra económica”. Además agregó que el modelo capitalista que se implementó en el país durante 100 años “desfiguró la distribución poblacional de Venezuela y desvinculó a sus pobladores de la actividad productiva” y que “tenemos que avanzar en la agricultura extensiva y desarrollar el modelo empresarial correcto del campo venezolano y, por otro lado, avanzar en el modelo económico comunal, comunitario, urbano, periurbano y familiar” (TS 12/6).

De esta manera, en los faros permanentes de la revolución continental, los ataques del imperio, además de ser repelidos, se transforman en estímulos para la profundización de las relaciones para producir que no se basen en conductas rentísticas, afines a los intereses de los grupos económicos. Aparecen y se reafirman los principios creadores y realizadores del trabajo, en la organización comunal y planificada puesta en función de los intereses del pueblo.

¡¡¡Fuerza todos!!!

Con estas premisas y agarrando los problemas desde los intereses de la clase trabajadora y las necesidades de toda la humanidad, continúan los logros de ambos faros latinoamericanos. En el area de salud, materializando lo estipulado en la nueva Constitucion Cubana haciendo uso de la “red integrada de servicios que vinculan la utilización de los avances tecnológicos, el pensamiento médico, el desarrollo de investigaciones, la Medicina Natural y Tradicional, la docencia y la aplicación de productos biotecnológicos novedosos, incluidos los de nuestra industria y centros de investigación” permitió que, al cierre de 2018, la esperanza de vida al nacer de los cubanos sea de 78,45 años y que la mortalidad en el menor de 1 año de 4,0 por mil nacidos vivos, cifra más baja de la historia por segundo año consecutivo, con un el 99,9% de los partos institucionales. Además, el nivel inmunitario alcanza el 98%, con la erradicación de 14 enfermedades infecciosas, 11 de ellas por vacunas, de las cuales ocho son de producción nacional. Cuba fue el primer país que eliminó, en 2015, la transmision de sifilis y HIV por via materna. Esto se constituyó bajo la planificación y formación de recursos humanos realizada por el Ministerio de Salud Pública, que permite contar con un indicador de 8,5 médicos por mil habitantes, uno de los mejores a nivel mundial (CD 21/5). Y también, según el informe del Ministerio de Salud cubano “desde 1963 hasta la actualidad, 407 mil profesionales de la salud han estado presentes en 164 países de todos los continentes. Actualmente, se encuentran más de 29 mil en 66 naciones. Se han formado en nuestras universidades más de 35 mil profesionales de 136 países y en estos momentos estudian 8 mil 478 de 121 naciones. En este documento se comprometen a compartir los principios de atencion primaria de la salud y todos los pasos que se han dado con el resto de la comunidad internacional, a través de la OMS, para la cobertura universal en todos los pueblos” (CD 21/5).

Como parte de ese compromiso con la humanidad toda, se continúan fortaleciendo las alianzas con los países que se proponen librar la batalla constante contra los grupos económicos globales. Así, frente a la guerra comercial impulsada desde Estados Unidos contra China, el canciller cubano, Bruno Rodriguez Padilla, aseguró que la Isla se opone fervientemente a las sanciones, tarifas y aranceles punitivos que aplicó el gobierno de Trump sobre el gigante asiático. Sobre esto, se afirma la “cooperación profunda” que existe en materia de intercambio comercial y económico desde la época de Fidel Castro (CD 1/6).

Por su parte, el Presidente venezolano Nicolás Maduro anunció una inversión en telecomunicaciones con la compañía Huawei y otras empresas chinas y rusas, al tiempo que consideró como una “tremenda agresión” el veto de EEUU contra la multinacional. En este sentido, afirmó que tiene intenciones de “elevar las capacidades” de conexión a internet y telefonía en Venezuela, con nuevas inversiones para Huawei y con la creación de una Corporación Nacional de Telecomunicaciones que fusionará a todas las empresas estatales del sector. Además, expresó que EEUU ha actuado contra Huawei “solo porque la empresa ha dado pasos agigantados y se ha convertido en la empresa más avanzada en tecnología y comunicaciones del mundo entero y ya va con todos los equipos hacia la instalación del sistema 5G” (TS 24/5).

Así, no solo es testimonial el apoyo a China, sino que los avances productivos allí realizados, en pos de dominar las fuerzas del mercado y ponerlas en función de los intereses comunes de la humanidad, son también reproducidos en los avances del proceso cubano y bolivariano. Aun más, los indicadores de estos acuerdos dentro del plan de la Ruta o Franja de la Seda, siguen tendiendo a derrotar el cerco impuesto por los monopolios mundiales. En este sentido, la petrolera estatal rusa Rosneft señaló que los proyectos comunes con PDVSA crecieron en 2018 pese a sanciones de EEUU aumentando durante 2018 la producción un 7% en los campos bajo control de la estatal rusa. De este modo, la petrolera del país euroasiático ha manifestado su interés en continuar invirtiendo en Venezuela. Rusia, además rechazó una demanda del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que instaba a cortar el comercio con Venezuela, considerando que la aludida exigencia contraviene el derecho internacional (HTV 4/6). Luego, firmó un pacto con el gobierno bolivariano para para la producción y suministro de insulina en Venezuela, que se hizo efectivo a través de las compañías GeroPharm de Rusia y Espromed Bio de Venezuela durante su participación en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (Spief). El titular del Ministerio de Industria y Comercio de Rusia, Denís Mantúrov, detalló que esta asociación internacional permitirá además la exportación a terceros países (TS 6/6).

Con estos avances estratégicos que no se detienen, es desde donde los procesos emanipadores se nutren para conformar las relaciones sociales de producción e intercambio que superen a las “agonizantes” capitalistas. Estas últimas, no ofrecen otra cosa que el caos, la muerte y la destrucción que aparecen encarnadas en los grupos económicos globales y sus personeros, los cuales no pueden resolver el estallido que se produce en sus propios centros financieros al achicarse cada vez más la torta de valor a nivel mundial. En esta situación, con los países del ALBA como faro ideológico es que el continente se embarca en la superación de las conductas rentísticas que quedan atadas a los intereses monopólicos, sin lugar a titubeos con la tranformación de la sociedad en su conjunto por delante.



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