Revista Mensual | Número: Febrero de 2021
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Fuentes consultadas:
EE.UU.-Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW).
China: Xinhua (XH). Rusia: Russia Today (RT). Irán: HispanTV (HTV). Líbano: Al Manar (AM).
Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Brasil: Folha de Sâo Paulo (FSP). Colombia: El Tiempo (ET). México: La Jornada (LJ).
Argentina: Clarín (CL); Cronista Comercial (CR); El Cohete a la luna (COH); La Nación (LN); Página/12 (P12).
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Imperialismo: un muerto que se descompone


Crisis y estallido en el centro. Pérdida de consenso y hegemonía del imperialismo   

Imperialismo: un muerto que se descompone

“Ahogate en agua bendita,

que ya ni el diablo te salva”

Miguel Ángel Pérez - Cuchi Leguizamón (1983)

 


Imposibilidad de una vuelta a la normalidad

El año 2021 comenzó con la agudización del estallido de la crisis del sistema organizado desde el capital. Según el Banco Mundial, la economía del planeta tendrá un descenso del “5,2% del PIB, cuando todavía a mediados del año algunas fuentes pensaban que no llegaría al 3%” (LJ 28/12). Los organismos financieros y de créditos mundiales continúan pronosticando una situación crítica, con una sola excepción: “El FMI estima que China será la única gran economía que crecerá este año. Aunque es probable que en 2021 EE.UU. experimente un fuerte repunte económico tras la pandemia, el centro de análisis estima que su crecimiento anual se desacelerará hasta el 1,9% anual entre 2022 y 2024, cifra que bajaría posteriormente al 1,6 %” (RT 27/12). Recordemos que China en sus planes quinquenales se plantea crecer al 6%, dejando de crecer como lo hizo durante años a tasas del 10%. Por ese nivel de crecimiento le asignaron el rótulo de una economía en caída y retroceso. En la actualidad, a pesar de los análisis de los capitalistas en decadencia, tienen que exaltar la figura económica de China para mostrar los índices de crecimiento económicos de un mundo en pleno estallido. Según la consultora Bloomberg, “se proyecta que el PIB de China, la segunda economía del mundo, se expanda un 8,2% este año y siga superando a sus pares globales, entre ellos EE.UU. China, que ya se ha convertido en el principal exportador del mundo, aumentó un 3,6% en 2020” (RT 17/11). Y el propio Banco Mundial dice: el “crecimiento de China se acelerará a un 7.9 % en 2021. En octubre, el PIB del país se expandió un 4,9% interanual en el tercer trimestre del 2020, revirtiendo la caída del 6,8% sufrida en el primer trimestre y retomando un crecimiento del 3,2% en el segundo trimestre. El Fondo Monetario Internacional pronosticó que China alcanzará un crecimiento del 8,2% en 2021, después de convertirse en la única gran economía en evidenciar un crecimiento positivo en el 2020. De acuerdo al Banco Mundial, el PBI  estadounidense se expandirá 3.5 % en 2021, después de una contracción estimada del 3.6 % en 2020. La recuperación china más sólida ha permitido una desaceleración de la economía mundial “ligeramente menos grave” de lo calculado. Si se logra generalizar a lo largo del año una implantación inicial de la vacuna contra el COVID-19, la economía mundial podría repuntar un 4 %” (XH 6/1).

A su vez, “las dos regiones que más descenderán son el bloque Europa y Asia Central, en donde la economía se contraerá alrededor del 4.7%, y prácticamente todos los países del área entrarán en recesión; y, sobre todo, en primer lugar, América Latina y el Caribe, donde la actividad económica se desplomará 7.2%” (LJ 28/12). En el análisis país por país, con base en datos del FMI correspondientes al tercer trimestre de 2020, de las cinco economías que más caerán tres son de América Latina: “En el primer lugar mundial se encuentra Perú, país que no sólo vive una convulsión política, sino que su economía ha sido gravemente lesionada, con una contracción del PIB en el tercer trimestre de 9.4%, y una proyección de caída anual en 2020 de 13.9%. En tercer lugar Argentina (después de España, segundo lugar, que caerá 12.8%): registró en el tercer trimestre una contracción de 10.2% del PIB, y el FMI estima que para todo 2020 tenga una baja de 11.85%. En cuarto lugar mundial México, que registró en el tercer trimestre una contracción de 8.6% en comparación con el mismo periodo del año pasado, y al cierre de 2020 el Fondo prevé que se dé una caída de 9%. En quinto lugar está un país fuera del subcontinente, Sudáfrica: el PIB de la nación africana tuvo una contracción de 6% en el tercer trimestre, y en el global para este año el FMI estima que su economía caerá 8%” (LJ 28/12).  

Luego del parate productivo, derivación de las cuarentenas masivas para evitar la propagación del virus, cualquier reinicio de actividad implicará la elevación de los índices. Eso no significa que ese crecimiento pueda ser sostenido, sino que va a profundizar, en la competencia feroz de los monopolios, una concentración y centralización cada vez mayor y en menos manos. Y a su vez, las proyecciones de crecimiento de EE.UU. no alcanzan a superar la caída sólo del 2020. Y sólo son las primeras proyecciones, aún con un alto grado de incertidumbre de lo que vendrá y de hasta cuándo se extenderá la pandemia, suponiendo que después se volverá a una “normalidad” que, por otro lado, todos los análisis serios descartan.

Un documento publicado por la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo dice que “mientras en 2019 el porcentaje de la población global que vivía en pobreza extrema (con menos de 1.9 dólares por día según los criterios de la organización) era de 8.6%, 650 millones de personas, a finales de este año será de 8.8%, 70 millones de personas más, y 60 millones de personas adicionales el próximo año” (LJ 28/12). El estudio contempla que la extrema pobreza se incrementará especialmente en el África Subsahariana, con un aumento relativo de 2.7%, 31 millones de personas más sobre el total del 2019.

Según otro informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU), 130 millones de seres humanos más no obtendrán lo mínimo para vivir: “los hambrientos aumentarán en 33 millones en 2021, los niños han comenzado a olvidar el comer con cubiertos. América Latina y el Caribe suman 413 mil 838 fallecidos y 11 millones 673 infectados. Las agencias AP Y Reuters reportan que la situación regional empeorará cuando se midan los efectos de la pandemia de Covid-19. Vamos a ver, por desgracia, un fuerte aumento en las cifras del hambre y malnutrición, explicó Julio Berdagué, representante regional de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Agregó que 104 millones de personas en nuestro continente (América) no pueden pagar una dieta saludable, no porque no haya comida, sino por la desigualdad económica. En los próximos meses, 16 millones de habitantes de la región no tendrán la certeza de comer al día siguiente, lo que representa un aumento de 239% respecto a los 4,3 millones reportados en 2019” (LJ 21/12). La pandemia no es la causa de la crisis, sólo mostró en carne viva los intereses profundos del capitalismo en cada rincón del planeta.

Todos somos iguales, pero hay unos mas iguales que otros

Según informe del Banco Mundial (BM), “los hombres y mujeres más acaudalados del mundo aumentaron su riqueza 18 mil dólares durante el año pasado por cada nuevo pobre. El organismo financiero estima que 100 millones de personas se sumaron a la pobreza el año pasado. Es la primera vez que esta tendencia crece desde 1998 y, como secuela, la desigualdad aumentará en 78 de las 91 economías de las que se disponen datos. (…) Mientras la economía tuvo su mayor caída en 90 años y millones de personas perdieron sus empleos, las 500 personas más ricas del mundo –que equivalen a 0.001 por ciento de la población mundial– vieron el mayor crecimiento de sus fortunas en ocho años, muestra el Índice de Multimillonarios que realiza Bloomberg. Ganaron un billón 800 mil millones de dólares el año pasado, 31 por ciento más que al cierre de 2019” (LJ 11/1). Como resultado, cinco personas, cuatro de ellos estadunidenses y dueños de los principales negocios de tecnología, ahora poseen una riqueza que “supera 100 mil millones de dólares. Son Elon R. Musk (Tesla), Jeff Bezos (Amazon), Bill Gates (Microsoft), Bernard Arnault (Louis Vuitton-Moët Hennessy) y Mark Zuckerberg (Facebook) (LJ 11/1).

Todos los anteriores explican la pérdida de las condiciones políticas del imperialismo, expresado en los 147 grupos económicos que concentran más del 50% de la riqueza del planeta, siendo éstos no más del 1% de la población del mundo. “A la cabeza del capitalismo se encuentra un conjunto de grandes compañías globales –unas 88.000 con 600.000 asociadas y afiliadas– que constituyen el sistema integrado transnacional de producción (SITP), que es su estructura básica en el siglo XXI. Las 6.000 más importantes –que McKinsey Global Institute denomina “superstars”– obtienen más de 65% de las ganancias de capital (antes del pago de impuestos) del conjunto del sistema, en tanto que el 10% de arriba de estas firmas captura 80% de las ganancias de capital. El pico del 1% de la pirámide absorbe 36% de las ganancias de capital de las 88.000 compañías que constituyen la producción transnacional. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) estima que las “superstars” del 1% de la cima son ahora tres veces más productivas que el promedio del sistema, con un núcleo de punta en que la productividad es 4/5 veces superior” (CL 17/1). Esas condiciones hacen que menos puedan entrar en el reparto de las ganancias, en los marcos de la reproducción ampliada del capital. No pueden ceder más parte de sus ganancias para mantener las condiciones políticas. Mucho menos para que un sector de la clase obrera tenga un nivel de vida y costumbres más cercanas al de la burguesía que al de los trabajadores. Es lo que diferencia esta crisis de estallido de las anteriores, no poder constituir esa fuerza necesaria para hacer presentar sus intereses particulares como los intereses de las mayorías.

Vive de confiscar hasta que puedas seguir viviendo del confiscado

En épocas de cuarentenas producto del Covid-19 hubo un vuelco masivo de la inversión de los países centrales al mundo emergente en busca de ganancias rápidas, es decir, de continuar el saqueo. “Los inversores extranjeros invirtieron en noviembre U$S37.000 millones en bonos del mundo emergente, y U$S40.000 millones en acciones (equities) de sus activos empresarios, un total de U$S77.000 millones. Es el más elevado desde el primer trimestre de 2013. Se ha producido un extraordinario crecimiento de la tasa de ahorro de la economía mundial en 2020, como consecuencia de la “demanda dormida” y de la falta de consumo provocada por la pandemia del coronavirus. Lo que se avecina en la economía global en esa etapa es un boom mundial de consumo, con epicentro en EE.UU. y China. El Instituto Internacional de Finanzas (IIF) advierte que la relación deuda global bruta/aumento del PBI global ha crecido de 321% en diciembre de 2019 a 362% en junio de 2020. Es la primera vez que un salto semejante ha ocurrido en una situación de paz internacional” (CL 28/12). Según el Instituto de Finanzas Internacionales, “la carga de la deuda entre las 30 economías emergentes más grandes aumentó en 30 puntos porcentuales del PBI entre enero y septiembre a casi el 250%” (CR 22/12). Este nivel de endeudamiento da cuenta del proceso de succión de los países centrales. Inyectan sumas de dinero y, luego de procesos de producción de rápida rotación del capital, retiran las ganancias generando corridas cambiarias, fuga de capitales y aumento de las deudas nacionales.

Un intento claro al que recurren los países que exportan capital y maquinaria es el de encontrar el mecanismo especulativo que les permita tener ingresos. El crecimiento económico de EEUU y la UE en el 2020 se debió al impulso del turismo y al de la inyección de grandes masas de dinero para incentivar el consumo (lo que, por otra parte, desencadenó la segunda oleada de contagios masivos en esos países). En el caso de EE.UU., uno de los principales productores mundiales de granos y alimentos -al igual que sus destacamentos de oligarquías nacionales- busca lograr las ventajas más amplias a costa del trabajo y del crecimiento de China en este caso. “En el mercado de futuros y derivados de Chicago (el más antiguo e importante del mundo) el maíz cotiza en 231 dólares por tonelada, su nivel más alto desde los 312 dólares en los que se ubicó en el período 2012/2013. El precio de la semilla se ha disparado 42 por ciento en menos de un año, pues apenas a mediados del año pasado cotizaba en 166 dólares por tonelada. Esto, apuntaron, debido a que en el futuro cercano se espera un incremento importante en la demanda por parte de China (principal consumidor mundial) y a las expectativas de que haya una menor cosecha en Sudamérica” (LJ 11/1).

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó ante “el peligro de los comportamientos a corto plazo”, y en un video grabado para la conmemoración del primer Día Internacional de la Preparación ante las Epidemias declaró: “La historia nos muestra que no será la última pandemia. Gastamos dinero cuando estalla la crisis, pero cuando se acaba, nos olvidamos y no hacemos nada para prevenir la siguiente. Todos los esfuerzos para mejorar los sistemas sanitarios resultarán insuficientes si no van acompañados de una crítica de la relación entre los seres humanos y los animales, así como de la amenaza existencial que representa el cambio climático, que está convirtiendo a la Tierra en un lugar más difícil para vivir” (LN 27/12). Como dejan en evidencia los números y las conductas liberales del capitalismo, se vuelve más clara la contradicción del modo actual de producción con la capacidad de realización de la especie humana. Bajo las premisas del saqueo, el despilfarro, la pobreza y el hambre, no hay posibilidad de presentar su interés particular como el interés de las mayorías. Con una de deuda global de 365% del PBI, les es imposible construir fuerza social y poder dar ni una décima de respuesta a los problemas básicos que tenemos como humanidad.

Nueva cepa

Terminamos el 2020 con la noticia de que el virus del coronavirus tuvo mutaciones y que esa nueva cepa sería mucho más peligrosa por su rápida transmisión y contagio. Ésta fue identificada en Inglaterra y parece transmitirse más fácilmente entre jóvenes y niños. “La nueva cepa de coronavirus, denominada VUI-202012/01, es un 70 % más contagiosa que la original y está relacionada con un aumento en las infecciones en todo el Reino Unido” (RT 23/12). Una nueva cepa viral sudafricana es altamente contagiosa también. “Entre un 80% y un 90% de las muestras tomadas a partir de la segunda mitad de noviembre presentaban esta variante” (LN 24/12).

El capital mete la cola en el precio de las pruebas de PCR mostrando una vez más cómo el Covid-19 y la pandemia no son la causa del estallido, sino que lo que hizo fue potenciar las conductas que ya estaban. “Según un estudio de la empresa de seguros April, una prueba PCR puede llegar a costar 188 dólares en Estados Unidos, 250 euros (307 dólares) en Gran Bretaña y hasta 347 euros (426 dólares) en Japón. Pero los tests, contra todo, siguen siendo prácticamente imprescindibles para viajar”. Los laboratorios y los fabricantes no brindan información de costos. Según un estudio realizado en julio último por la organización Epicentre, que apoya las tareas epidemiológicas de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), “el costo de una prueba PCR se sitúa entre 15 y 25 euros, dependiendo de los métodos”, sin contar el material de extracción, como el hisopo, los salarios del personal que la realiza y los equipos de protección que se deben usar para practicar el test. En este contexto, algunas personas pueden renunciar a hacerse el test o incluso ir a un mercado negro donde suministren un falso resultado negativo” (LN 28/12). Se prioriza el lucro, el “dios dinero” en palabras del Papa Francisco, antes de poner lo común por delante. En este sentido venimos viendo el papel diferencial que juegan Rusia, China, Cuba y Venezuela, por nombrar a los más representativos entre los que pusieron todo en función de resolver el problema, y de aunar esfuerzos para potenciar los lazos de cooperación y complementariedad.

Ghebreyesus, de la OMS, aseguró que “las vacunas ofrecen una gran esperanza de cambiar el rumbo de la pandemia. Pero para proteger al mundo, debemos asegurarnos de que todas las personas en riesgo en todas partes, no sólo en los países que pueden pagar las vacunas, estén inmunizadas”. Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la OMS, explicó que “el escenario probable es que el virus se haga endémico, un virus que seguirá siendo una amenaza, pero de muy bajo nivel en el contexto de un programa de vacunación mundial eficaz” (LN 31/12). Por su parte, haciendo eco de conducta, 18 empresas chinas empezaron a desarrollar su capacidad de producción de vacunas contra el COVID-19. Zhang Jin, gerente del Grupo Nacional Biotec de China, precisó que la compañía implementará un plan para expandir su capacidad de producción y garantizar que este año se elaboren más de 1.000 millones de dosis (XH 6/1).

Guerra comercial y sanciones

La guerra es la política por otros medios, y la política es la economía concentrada. La guerra comercial que dominó el centro de la escena durante los últimos años es un momento más de la pérdida de hegemonía del imperialismo. El recuento de hechos que dan muestra del carácter coercitivo de EEUU es también una muestra más de su no poder y desesperación. Con una pandemia en curso, se profundizaron las sanciones de EE.UU. al mundo para poder descargar su crisis al resto de los países, incluso a sus históricos socios, anunciando “un incremento de los aranceles sobre algunos productos de la Unión Europea (UE), entre ellos las piezas de repuesto para aviones. La aludida decisión de EE.UU. es en represalia por las medidas que la UE había adoptado en el pasado mes de octubre, según los cuales, la Comisión Europea impuso aranceles adicionales a productos estadounidenses por valor de 3.360 millones de euros (unos 4000 millones de dólares), incluyendo a productos agrícolas de EE.UU.” (HTV 31/12).

Además, por orden del Gobierno estadounidense, excluyeron a tres empresas chinas de operar en la Bolsa de Valores de Nueva York. La respuesta China fue simple: “Esperamos que las partes estadounidenses respeten el mercado y el Estado de derecho, y hagan más para proteger el orden del mercado financiero mundial, salvaguardar los derechos e intereses legales de los inversores y promover el desarrollo constante de la economía mundial” (XH 4/1). En el marco del desarrollo tecnológico, Trump prohibió transacciones “con las personas que desarrollan o controlan ocho aplicaciones creadas en el gigante asiático y sus subsidiarias (éstas son Alipay, CamScanner, QQ Wallet, SHAREit, Tencent QQ, Vmate, WeChat Pay y WPS Office). Trump argumentó su decisión con la necesidad de proteger la seguridad nacional de Estados Unidos e impedir el acceso del Gobierno chino a la información personal de los estadounidenses afirmando que las aplicaciones desarrolladas en el país asiático pueden acceder a los datos personales y recopilar vastas franjas de información de los usuarios, incluida información sensible de identificación personal e información privada” (RT 5/1). Continuó incorporando sanciones contra Irán, sumado a los que intenten tener algún tipo de vínculo comercial y económico con el país persa. “EE.UU. impone sanciones a los principales productores de acero en Irán. La lista consta de 13 empresas iraníes, así como sus socios, tres organizaciones de Alemania, Reino Unido y China y una empresa china que fabrica elementos para la producción de acero. En total EE.UU. ha incluido a 16 empresas en la lista de sanciones contra Irán” (RT 5/1).

Pero como ya pasó en otras ocasiones, empresas de origen norteamericano se opusieron a las imposiciones de aranceles a China. Doug Barry, director de comunicaciones del Consejo Empresarial China-Estados Unidos (USCBC) que representa a más de 230 empresas, decía: “Nuestros miembros se oponen a los aranceles debido a los altos costes impuestos a los consumidores, hogares y empresas estadounidenses. El presidente de la USCBC, Craig Allen, dijo que la imposición de aranceles ha tenido un impacto en las importaciones, exportaciones y productividad, y que los aranceles llevaron a la pérdida de miles de empleos estadounidenses. El jefe de comercio saliente, Robert Lighthizer aconsejó a la próxima administración que debilite a la O.M.C para que no pueda anular las políticas estadounidenses y dificultar que las empresas estadounidenses se trasladen al extranjero a pesar del coste para su competitividad y que esta política beneficiara a los trabajadores. En lugar de trabajar para debilitar la OMC, esperamos que la Administración de Biden se comprometa con otros países, incluida China, para fortalecerla liderando reformas que mejorarán su efectividad en la creación de reglas comerciales que todos los miembros deben seguir. El levantamiento de los aranceles proporcionaría un estímulo muy necesario para una economía que aún se enfrenta a la recesión” (XH 13/1).

El papel de EE.UU. contra Rusia y China “refleja la línea estratégica de Estados Unidos”, según palabras del Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, que busca “debilitar a los competidores en los mercados mundiales e imponer los métodos de una competición sucia en detrimento de las normas de la Organización Mundial del Comercio. EE.UU. va a promover sus reglas que se están imponiendo a todos los demás”. La “completa no confiabilidad” de EE.UU. como socio debe tomarse en consideración en la planificación de los negocios con el país norteamericano y “en plano más amplio”. El canciller recordó a continuación que los socios europeos de Rusia repiten constantemente que es necesario establecer un “orden mundial que se base en reglas”. En este sentido, éstos deberían “entender en qué juego participan”, ya que el enfoque estadounidense podría desembocar en medidas “contra cualquier país del planeta” (RT 23/12).

La guerra de las vacunas también es una determinación de la lucha política contra el eje de oriente, económicamente contra China, y contra la vacuna SPUTNIK-V en el caso ruso. La creciente escalada va acompañada de “una corriente de información falsa o deliberadamente distorsionada” (RT 30/12). La disputa central de la guerra comercial implica en su esencia un reordenamiento de las cadenas de valor transnacionales. Esas cadenas, en estos momentos de agudización de la concentración y centralización imperialista, se integran con ineludibles conflictos geopolíticos. En la escalada de la guerra comercial, quien controle el avance de las comunicaciones y la tecnología será determinante en el desarrollo productivo y de crecimiento del resto de las naciones. EE.UU., con sus sanciones, lo que hizo fue potenciar la innovación y exacerbar la autonomía tecnológica china. Los chinos han demostrado en estas ramas estratégicas que han pasado de sobremanera el potencial de los EE.UU. Quien marca clara esta posición es el escriba dominical del diario Clarín, Jorge Castro: “La inteligencia artificial es la tecnología fundamental de la Cuarta Revolución Industrial (CRI) que es el “proceso” de digitalización completa de la manufactura y los servicios. Lo esencial en esta nueva etapa histórica no es lo tecnológico – la “Inteligencia artificial” -, sino lo productivo, la transformación digitalizada de los “procesos” de producción”. (CL 4/1). Aunque el gobierno de Donald Trump planifique e intente seguir jugando el papel hegemónico y de gendarme mundial, sus esfuerzos no parecen rendir los frutos esperados. “En los últimos 10 años, más de 80% de la inversión en EE.UU. se ha realizado en “capital intangible”: reorganización empresaria, incluyendo compras y fusiones (M&A), formación y despliegue del “capital humano” altamente calificado, y desarrollo, a través de marcas y patentes, de nuevos procesos productivos y modelos de negocios altamente remunerativos, todos ellos absolutamente digitalizados. En los próximos dos años más de 80%/90% de las empresas norteamericanas tendrán sus “procesos” productivos absolutamente digitalizados, lo que implica que el 100% lo hará a partir de 2022. Erik Brynjolfsson y Daniel Rock del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) señalan que la inversión en “Inteligencia artificial” (AI) se ha incrementado de US$500 millones en 2010 a US$4.200 millones en 2016” (CL 4/1).

Por parte de China, Alibaba controla más del 60% de las operaciones de comercio electrónico en China y ahora busca crecer a nivel internacional. El director ejecutivo de Nestlé, que claramente no forma parte de ningún partido comunista o de izquierda dice: “Si quieren ver el futuro, miren a China”. La participación de China en el comercio electrónico en dispositivos móviles es del 90% frente al 43% en EE.UU. (LN 16/1). La guerra se desata cuando las fuerzas entre las partes se encuentran en igualdad de condiciones. Cuando uno es más fuerte que el otro no se desarrolla literalmente porque hay uno que logra hacer prevalecer sus intereses sobre el otro. Los intentos desesperados de la cabeza del imperialismo global dan muestra de su decadencia y descomposición. Que no puedan no quiere decir que de por sí asuman su caída. Nadie está dispuesto a morir, lo que vuelve con un potencial de daño inmenso.

Estallido puertas adentro

En las crisis estalla en explosiones violentas

la contradicción entre la producción social y la apropiación capitalista.

La circulación de mercancías queda, por el momento, paralizada.

El medio de circulación, el dinero, se convierte en un obstáculo para la circulación;

todas las leyes de la producción y circulación de mercancías se vuelven del revés”

F. Engels, 1877

 

Como afirmamos en los artículos anteriores, las implicancias de las elecciones en EE.UU., con su posterior y chabacano desenlace, serían transcendentes en la descomposición del imperialismo. Este mes tuvo como centro la toma del capitolio por parte de una las facciones conservadoras y belicistas del capital, conducidas por Donald Trump. Al no poder descargar la crisis en el mundo por la imposibilidad de construcción de fuerza social le estalla puertas a dentro.

En las monedas podemos ver una manifestación de la forma que toma el estallido. Las monedas expresan relaciones sociales y, en el caso del dólar, este mes vimos que fue perdiendo su lugar predilecto. El peso del dólar en reservas internacionales cayó en el tercer trimestre del 2020. “Las reservas de divisas reportadas al Fondo Monetario Internacional (FMI) descendieron a 60.4% en el tercer trimestre de 2020 desde 61.2% en el segundo, ambos por debajo de la proporción registrada en 2019. Las reservas mundiales aumentaron a un récord de 12.254 billones de dólares en el tercer trimestre, desde 12.012 billones de dólares en el periodo previo, según los datos del FMI. La proporción del euro en las reservas globales se mantuvo estable en 20.5% en el tercer trimestre, en comparación con 20.1% en el segundo, según los datos del FMI. En sus máximos en 2009, la participación del euro en las reservas globales fue del 28%” (CD 24/12). El auge de las criptomonedas este mes, principalmente del Bitcoin, es una forma que toma la crisis monetaria. Como ya vimos, son monedas alternativas sin respaldo productivo serio, siendo una forma más del capital financiero especulativo.

En cuanto a las High Tech, las grandes tecnológicas de capital norteamericano como es el caso de Google “en 2019, facturó 161.857 millones de dólares, 18% más que el año anterior. En el tercer trimestre de 2020 había crecido un 14% interanual. Más del 80% de sus ingresos en el último trimestre dependió de la publicidad. Google vendía en 2019 más del 30% de la publicidad online global, Facebook el 20% y Amazon 8%. Es responsable del 88% de las búsquedas online. El 74% de los videos se ven en YouTube (que le pertenece). El 85% de los celulares del planeta usa Android y un tercio de la población global utiliza Gmail. También tiene el 7% del mercado global de servicios en la nube, en el que se ve superado por Amazon (32%) y Microsoft (19%)” (P12 3/1). En pandemia, uno de los pocos rubros beneficiado económicamente fue el de las tecnológicas. Teniendo un papel central en las cadenas de valor, las tecnológicas salieron a tomar posición política en medio del estallido puertas adentro del capitolio. “Twitter decidió suspender por 12 horas la cuenta del presidente de EE.UU debido a “repetidas y graves violaciones” de su política de Integridad Cívica. Si el mandatario saliente continúa infringiendo las reglas de Twitter, su cuenta será suspendida permanentemente. Para poder reactivar su cuenta, Trump tendrá que borrar sus tres más recientes publicaciones”. A la vez que el vicepresidente de Integridad de Facebook declaró: “Esta es una situación de emergencia y estamos tomando las medidas de emergencia apropiadas, incluyendo la eliminación del video del presidente Trump” al considerar que el contenido lanzado por Trump “contribuye, en lugar de disminuir, al riesgo de violencia continua” (RT 6/1). Este hecho muestra claramente la disputa y lucha al interior de la estrategia del capital. Lo que no pudo confiscarse puertas afuera, estalló en el corazón mismo del imperialismo.

El presidente electo de EE.UU., Joe Biden, afirmó sobre la situación alrededor del covid-19: “no escatimaré esfuerzos para garantizar que la gente se vacune”. Recurrirá al uso de la Ley de Producción de Defensa de 1950 para impulsar la producción y la distribución del medicamento, asegurará de que “se hayan administrado 100 millones de inyecciones tras los primeros 100 días” de su mandato”. El problema será cumplir las metas proclamadas, sabiendo que el pueblo norteamericano viene escuchando esas promesas en reiteradas oportunidades. “Es posible que no veamos mejoras hasta bien entrado marzo, ya que llevará tiempo que nuestro plan de respuesta al covid-19 comience a producir un progreso visible. Hace unas semanas, la Administración Trump sugirió que 20 millones de estadounidenses podrían ser vacunados para finales de diciembre. Pero a pocos días para que termine diciembre sólo hemos vacunado a unos pocos millones de personas”, y agregó que al ritmo que avanza actualmente el programa “tomará años, no meses”, vacunar a la población”. (RT 30/12).

El presidente electo Joe Biden anunció un plan multimillonario para rescatar la economía. “El plan contempla un paquete de 1,9 billones de dólares, que espera que vote de inmediato el Congreso. El programa incluye una ronda de cheques directos de 1.400 dólares para las familias, entre otros beneficios de emergencia, que incluyen un suplemento de seguro de desempleo de 400 dólares por semana hasta septiembre, una ampliación de la licencia de desempleo pagada y aumentos en el crédito tributario por hijos. Además, incluyó 325.000 millones de ayuda a pequeñas y medianas empresas, 45.000 millones a los sistemas de transporte público, 13.000 millones en asistencia alimentaria y 82.000 millones para que las escuelas reparen y adecuen sus instalaciones a la enseñanza en medio de la pandemia. Para las aerolíneas destinó 15.000 millones para pagar los salarios de sus trabajadores” (CL 15/1). La estrategia de capital monopólico concentrado es incrementar aún más el ritmo de la maquinita de fabricar billetes verdes (que hace rato que no es más que papel pintado) para poder reactivar su mercado local, gravemente golpeado por la propia lógica de reproducción del capital, que deja a millones en situación de pauperismo, pobreza y hambre. Agrandando aún más la inmensa burbuja de deuda.

Por su parte, las repercusiones en el mundo no se hicieron esperar. Tres bancos cortaron lazos con Donald Trump por la toma del Capitolio. Las entidades bancarias internacionales son el Deutsche, Signature y Professional. “El Deutsche Bank decidió no hacer más negocios en el futuro con el presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, o con sus empresas, tras la invasión violenta de sus seguidores al Capitolio; un día sombrío para Estados Unidos y (su) democracia” juzgaron. Trump todavía debe más 340 millones de dólares a la entidad” (DW 12/1). El Professional Bank “ha decidido no participar en ningún otro negocio con la Organización Trump y sus afiliados y terminará la relación de inmediato”. El Signature Bank, “con sede en Nueva York, declaró que pondría fin a sus relaciones financieras con Trump por “alentar a los alborotadores” que irrumpieron en el Congreso de Estados Unidos el 6 de enero, una decisión que “redundaría en favor de la nación estadounidense” (HTV 14/1). Es parte de las sanciones, las represalias, la guerra de todos contra todos del mundo de los monopolios. Es el “a todo o nada” de los capitales concentrados trasnacionales. En lo que va de pandemia, las mil mayores fortunas del planeta ya recuperaron todo lo perdido por los primeros meses de parate económico, las 10 personas más ricas del globo aumentaron sus fortunas en medio billón de dólares, mientras que el Covid ya se cobró en todo el mundo más de 2 millones 200 mil vidas y 245 millones de trabajadoras y trabajadores perdieron su empleo, por mostrar sólo algunos de los indicadores más significativos.

Apenas empezado el año, el Congreso de los EEUU aprobó la Ley de Transparencia Corporativa, “incluida en el proyecto de ley de asignaciones para la defensa de EEUU, que exige que se revelen los nombres de los propietarios de empresas fantasmas da la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN), una agencia del Departamento del Tesoro. Sólo el Departamento del Tesoro y la policía tendrán acceso a esta información, estará protegida del público en general. Naciones Unidas calcula que cada año se blanquean entre 800 mil millones y 2 billones de dólares mediante el sistema financiero mundial” (LJ 3/1). La necesidad de confiscación, y la pérdida de las condiciones políticas, llevan a que el gobierno blanquee miles de millones de dólares de la especulación y drogas. Da para pensar, porque si se blanquea y protege la identidad, saben dónde está el dinero y quiénes son los especuladores. Burda forma de reconocer su papel histórico como saqueadores y exportadores de drogas y del negocio intervencionista.

En propio suelo de EEUU, “la mayoría de los miembros de la Cámara de Representantes de EE.UU. votó a favor de una resolución que insta al vicepresidente estadounidense a invocar la 25ª enmienda de la Constitución de EE.UU. para destituir al mandatario saliente. La iniciativa fue apoyada por 223 miembros de la Cámara, mientras que 205 mostraron su rechazo”. Según la cuarta sección de dicha enmienda, la destitución es posible si el vicepresidente y la mayoría de los secretarios del Gabinete concluyen que el mandatario es “incapaz de cumplir con los poderes y deberes de su cargo” (RT 13/1). Todas las recetas usadas por los EEUU para desestabilizar y saquear al mundo, se van tornando puertas adentro. Eso simplemente es por la no correspondencia entre la forma de organizar la producción y el trabajo, con los intereses profundos de la naturaleza y de la humanidad.

Respuesta desde lo común

“La ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.”

F. Engels. Discurso ante la tumba de Marx, (1883)

 

Según datos del organismo financiero internacional FMI, en el análisis por PBI, China ocupa el primer lugar. La Unión Europea, el segundo lugar, y los EEUU, el tercer lugar. China, con 27.331.166 billones dólares; Estados Unidos, 21.344.667. “Para el 2023 la economía china será 50% más grande que la de Estados Unidos. En 1981 China representaba el 10% de la economía de Estados Unidos, hoy es casi el 130%. La caída del PIB de Estados Unidos comparativamente con China se debe, entre otras causas, a la pérdida de productividad de su economía” (P12 10/1). The Wall Street Journal informó que, según los datos de S&P Global Market Intelligence, “la capitalización de las empresas de China cotizadas en las bolsas internacionales se disparó entre el inicio del 2020 y el 22 de diciembre un 41% hasta ascender a 16,7 billones de dólares. En comparación, la capitalización de los negocios estadounidenses creció un 21% hasta 41,6 billones de dólares. China representa casi un tercio de los aumentos de la capitalización bursátil mundial en el 2020. Las acciones a nivel global subieron un 16% hasta los 104 billones de dólares” (RT30/1). Venimos mes a mes escuchando que más temprano que tarde la economía del país asiático pasaría a ocupar el primer lugar en el mundo.

En medio de la pandemia del coronavirus, China tuvo un superávit de 535 mil millones de dólares, la cifra más alta desde el año 2015. “Las exportaciones crecieron el pasado mes de diciembre un 18,1% en comparación con el mismo mes un año antes, una cifra superior al 15% pronosticado. En diciembre del 2020, el superávit comercial sumó 78.170 millones de dólares, siendo el incremento más grande desde 2007” (RT 14/1).

El secretario general del PCCh, Xi Jinping, en su discurso en la reunión de la Conferencia Central de Trabajo Económico anual en Beiging, hizo un repaso del trabajo económico del país, y del por qué de los resultados obtenidos. Dijo: “China tomó la iniciativa en el control de la epidemia, en la reanudación del trabajo y la producción, en el logro del crecimiento económico, que pasó de ser negativo a positivo, y se ha convertido en la única gran economía del mundo en lograr un crecimiento positivo. El volumen económico anual total superará los 100 billones de yuanes, y su participación en la economía mundial aumentará del 16,3% del año pasado a aproximadamente el 17,5% de este año” (XH 23/12). Y destacando sobre qué se asienta el crecimiento económico y control en la actual pandemia, agregó: “El liderazgo del Comité Central del Partido es el apoyo fundamental para que todo el Partido y las personas de todos los grupos étnicos se enfrenten a las dificultades en tiempos de crisis. La supremacía del pueblo es el requisito previo fundamental para tomar decisiones correctas. La toma de decisiones de manera científica y la respuesta creativa son los métodos fundamentales para convertir las crisis en oportunidades, y la autosuficiencia científica y tecnológica es el soporte fundamental para el impulso general del desarrollo” (XH 23/12).

En cuanto a las metas para la reducción de los gases contaminantes, el cuidado de la naturaleza y demás metas acordadas para el cuidado del medio ambiente, sólo China las cumplió y antes del tiempo acordado: “Los esfuerzos serán orientados a controlar más estrictamente las nuevas capacidades de producción en las industrias pesada y química, y en reducir la producción de acero crudo para asegurar que caiga año tras año. China tiene en marcha un sistema de producción ecológico (2121 fábricas ecológicas y 171 parques industriales ecológicos) y alienta a las empresas a priorizar el uso de energías renovables, así como también uso de vehículos eléctricos y reciclaje de baterías” (XH 4/1). Implementaron un estricto sistema que controla tanto la cantidad total como la intensidad del consumo de energía para mejorar la eficiencia general del transporte, “la energía anual ahorrada ha superado las 630.000 toneladas de carbón equivalente” (XH 22/12).

Algunos ejemplos del desarrollo tecnológico científico dan cuenta de un avance exponencial del desarrollo de las fuerzas productivas: “científicos chinos han desvelado la primera red de comunicación cuántica integrada que está hecha de 700 fibras ópticas, extendidas a lo largo de 2.000 kilómetros entre Pekín y Shanghái, y tiene dos enlaces con el satélite cuántico Micius, que conectan Xinglong y Nanshan, separados por 2.600 kilómetros. A diferencia de la encriptación convencional, la comunicación cuántica se considera imposible de 'hackear', interceptar o intervenir y, por lo tanto, la perciben como el futuro de la transferencia segura de información confidencial” (RT 8/1). Y uno más que tiene que ver con las enfermedades degenerativas, y con la calidad de vida, por primera vez, “una tecnología de detección de todo el genoma basada en el CRISPR (repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas) ha identificado un nuevo impulsor de la senescencia celular. Puede formar parte de nuevas estrategias para retrasar el envejecimiento y prevenir las enfermedades asociadas al mismo. La nueva terapia genética, basada en la desactivación de un solo gen o en el uso de inhibidores KAT7, podría prolongar la vida de los mamíferos. También podría frenar el envejecimiento de las células del hígado humano. Sugiere un potencial masivo para su aplicación en la medicina traslacional contra el envejecimiento humano” (XH 9/1).

El economista estadounidense Jeffrey Sachs analizó el papel de China: “los avances de China en tecnologías verdes y digitales son beneficiosos no sólo para el país asiático sino para todo el mundo, así como (también lo son) las profundas reducciones en los costos de la energía renovable y 5G” (XH 22/12).

Además, China ha logrado sacar de la pobreza extrema a 800 millones de personas, cumpliendo la meta un año antes de lo planificado. “Los fondos especiales para el alivio de la pobreza del Gobierno central de China aumentaron a 146.100 millones de yuanes (unos 22.390 millones de dólares) y la cantidad total de fondos asignados en el período 2016-2020 superó los 530.000 millones de yuanes” (XH 31/12). Como vimos en todos los ejemplos anteriores, nunca es un problema de dinero es un problema político-ideológico. Primero tiene que estar la voluntad de resolver los problemas, poniendo lo común por delante.

Organizar y controlar surge de la necesidad de resolver lo común

Como describimos, en una forma de producción se coopera para apropiarse de la naturaleza. La burguesía desarrolló una organización de la producción en la que la naturaleza no llega a reciclar lo consumido. El capitalismo está destruyendo a la naturaleza y a la humanidad. La normalidad buscada no llegará, porque normalidad en el capitalismo es crisis.

Las elecciones en EEUU muestran, entonces, cambios en la superestructura y por ende en las formas de conciencia, replanteando directamente la democracia representativa, los intereses de las mayorías, el interés por el medio ambiente y, principalmente, identificando al capital como la principal causa de la crisis y mostrando en cada rincón del mundo el estallido cada vez más descarnado.

Un mundo donde no todos se puedan desarrollar no tiene futuro. Para hacer historia, los hombres tienen primero que comer, vestirse y tener un techo, y el capitalismo deja afuera a cada vez más personas de satisfacer esas necesidades mínimas y esenciales. Por lo que estamos observando, estamos en la transición de la prehistoria de la humanidad hacia la verdadera historia que garantice a todos su plena y libre formación y el ejercicio de todas sus disposiciones físicas e intelectuales. Si algo vimos y sabemos, es que sólo la clase obrera al frente es capaz de lograr esa estrategia. F. Engels en el Anti Dühring de 1878 sintetiza: “La misión histórica del proletariado moderno consiste en llevar a cabo esa acción liberadora del mundo. La tarea de la expresión teorética del movimiento proletario, la tarea del socialismo científico, es descubrir las condiciones históricas de aquella acción y, con ello, su naturaleza misma, para llevar a la conciencia de la clase hoy oprimida llamada a realizarla las condiciones y la naturaleza de su propia tarea”.



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