Revista Mensual | Número: Febrero de 2021
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Fuentes consultadas:
EE.UU.-Gran Bretaña: The Economist (TE). Alemania: Deutsche Welle (DW).
China: Xinhua (XH). Rusia: Russia Today (RT). Irán: HispanTV (HTV). Líbano: Al Manar (AM).
Venezuela: Telesur (TS). Cuba: Cubadebate (CD). Brasil: Folha de Sâo Paulo (FSP). Colombia: El Tiempo (ET). México: La Jornada (LJ).
Argentina: Clarín (CL); Cronista Comercial (CR); El Cohete a la luna (COH); La Nación (LN); Página/12 (P12).
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Roto y mal parado


El imperialismo surfea entre la agonía y la desesperación, mientras los pueblos pujan por una salida.

Roto y mal parado

“Pese a todos los reveses que sufrimos, al capitalismo no volveremos.”
Fidel Castro

 


La decadencia del imperialismo ha tomado características inéditas, en donde la expulsión y confiscación de vastos sectores de la buguesía provoca enfrentamientos públicos nunca antes vistos en esa escala y tan en el centro. Están estallando las bases económicas, produciendo una ruptura en el centro del poder, lo cual eleva la tensión social a niveles de crisis sistémica. La toma del Congreso norteamericano es una muestra palmaria del derrumbe que está sufriendo la democracia “más longeva del mundo”.

La disputa entre los capitales de distinta envergadura por seguir reproduciéndose a escala ampliada se torna cada vez más virulenta. La ley general del sistema capitalista, donde la ganancia es la garante de continuidad, ha llevado a tal grado la concentración económica que la riqueza se queda en manos de unos pocos grupos económicos. Así, es cada vez más reducida la fracción de la burguesía que concentra superganancias mientras el resto de la humanidad que pasa a la fila de población sobrante aumenta aceleradamente. Tan solo 6.000 empresas denominadas “superstars” se llevan más del 65% de las ganancias de capital del conjunto del sistema, mientras que el 20% que le siguen son incapaces de generar ganancias suficientes para cumplir con los intereses de deuda (CL 17/1). Esto significa que se agudiza el proceso de concentración y centralización y, por lo tanto, se recrudece la disputa por la supervivencia entre las diferentes fracciones del capital; al mismo tiempo que se incrementa la tensión y el rechazo entre las bases populares.

La democracia occidental está agonizando por el simple hecho de que necesita comerse a todos sus aliados, lo que le hace perder la capacidad de generar consenso adentro de sus filas para imponer un modelo económico y social acorde a sus intereses. Si bien el ganador de las presidenciales yanquis intenta mostrar un rostro más amable frente al mundo, sabemos que el plan del establishment no cambiará con respecto a América Latina. Necesitan tener dominio a lo largo y ancho de la región para succionar toda la riqueza que emana de nuestros suelos, seguir caotizando las poblaciones donde dominan y profundizar la guerra total a todo escollo que se les pueda presentar.

De este modo, el posicionamiento de Estados Unidos frente a Cuba, Venezuela y Nicaragua no va a cambiar más allá de que desde la entraña demócrata se plantee que se producirá un acercamiento que intente penetrar en estas naciones con un tono más dulce y diplomático. Es decir, retomar los pasos que ha dado Obama al visitar la Isla en donde insistía con “dejar el pasado atrás, que la historia se hace para adelante”. Cuestión que no penetro ni un centímetro en la población cubana, los cuales han vivido décadas de opresión y miseria producto del interés imperialista.

Pensar que hay un cambio en la correlación de fuerzas con la asunción de Joe Biden sería igual a pensar que las leyes objetivas del capitalismo se detendrían y se eliminaría la necesidad de acumular riquezas. El tigre se encuentra herido y debilitado porque no puede construir consenso a escala mundial, pero a la vez desesperado ante el hecho de perder su estatus privilegiado en el reparto de la riqueza. Pecar de ingenuos en estas circunstancias seria bajar la guardia, creyendo que se puede recomponer la situación.

Es menester que podamos medir las implicancias que tiene este movimiento sísmico del imperialismo norteamericano para con nuestra región. El estallido en el centro repercute en la periferia atentando los cimientos sobre los cuales se consolidaron los Estados naciones latinoamericanos en el siglo XIX. Las oligarquías regionales quedan cada vez más acéfalas, al igual que los gobiernos afines a las políticas norteamericanas que se encuentran desorientados y sin rumbo frente a la derrota de Trump y la aparición del Brexit. No han faltado mentores de la derecha que vaticinaban una ola conservadora en la región que se pusiera a tono con la tendencia mundial. La realidad ha mostrado lo contrario, la crisis se profundiza y los pueblos buscan ponerle freno a las políticas neoliberales que empobrecen. La necesidad de construir una salida a este tipo de relaciones de producción que ha llegado a su fin, requiere plan propio y a una clase trabajadora que marche al frente de la pelea para derrotar definitivamente a los grupos económicos que organizan la sociedad.

¿Cuántos cuernos tiene el diablo?

A pesar de los intentos malogrados del imperialismo norteamericano por detener las elecciones asamblearias de Venezuela y deslegitimar al nuevo órgano legislativo elegido por el pueblo, asumió la nueva Asamblea Nacional. Con 256 diputados y diputadas del chavismo reunidos en el “Bloque de la Patria” y 21 de la oposición, electos el pasado 6 de diciembre, comenzó un nuevo período que se extenderá hasta el 2026. La mayoría parlamentaria de la Asamblea Nacional venezolana (parlamento unicameral) eligió como nuevo presidente de ese órgano a Jorge Rodríguez (ex vicepresidente de Comunicación, Cultura y Turismo), quien expresó su apego al texto constitucional (P12 6/1).

La imposibilidad de los EEUU, la Unión Europea (UE) y el Grupo de Lima de generalizar el rechazo a la contienda electoral quedó de manifiesto. Ya lo veíamos el mes pasado cuando el extinto Grupo de Lima vio su intento frustrado, al no poder congregar en un comunicado conjunto el apoyo de la mayoría de los países de la región contra las elecciones y el gobierno chavista, ya que Uruguay y Argentina se abstuvieron. En la asunción del nuevo parlamento la Argentina fue representada en la Asamblea Nacional por el ministro Eduardo Canale, miembro de la Embajada argentina en Caracas. También asistieron representantes de países afines con el gobierno venezolano, como Irán, Siria, Cuba, Nicaragua, Turquía, Arabia Saudita, China, Bolivia, Trinidad y Tobago, Egipto, entre otros (LN 6/1).

Aunque intentan aislar a la revolución en su afán por erradicar la experiencia chavista, quienes quedan pataleando como niño caprichoso son los yanquis que no pueden disimular el descontento que les genera el avance del chavismo como fuerza política y la incapacidad de la oposición venezolana por derrocar al gobierno. La pérdida de institucionalidad que tiene la oposición entreguista es letal, siendo que se quedan sin el órgano que les permitía tener cierta “legitimación” para llevar adelante el robo explícito de la riqueza venezolana ubicada en el exterior. Robo conducido por los grupos económicos concentrados que se han encargado de expoliar al país sudamericano durante décadas.

A tal grado se muestra la debilidad, que este mes la UE decidió dejar de reconocer al dirigente opositor venezolano Juan Guaidó como presidente interino del país después de que expiró el mandato de la Asamblea Nacional que presidía (ET 6/1/21). La decisión de la UE constituye un ejemplo de la pérdida del apoyo internacional a las estrategias desestabilizadoras del imperialismo.

Así, se han quedado sin la manija para continuar con el intento de armar un gobierno paralelo que sirva como mecanismo de succión. El títere Guaidó ha perdido la banca que le permita seguir autoproclamándose presidente encargado. Aunque la maniobra para prologar la permanencia de la anterior cúpula legislativa estuvo a la orden del día a través del intento de reformar el Estatuto de la Transición, la misma no logró obtenerel consentimiento de toda la oposición, siendo que el segundo partido opositor “Acción Democrática” se abstuvo de la votación por no obtener su pretendida presa: el control de los activos de Citgo (filial de la estatal Petróleos de Venezuela). “Así está el teatro del absurdo en el mundo de la Derecha”, afirmó el viceministro de Comunicación Internacional del Ministerio de Exteriores venezolano, William Castillo.(CD 27/12) La oposición sin plan, deambula rapiñando lo que puede y como puede.

Una vez más el grotesco show de la oposición quedaría teñido de una irracionalidad que solo podría explicarse por la desesperación de los EEUU por arremeter al chavismo de la manera que sea. El carácter que tiene la necesidad del imperialismo se desnuda en cada paso que dan y muestran su verdadera cara al mundo. El propio The Washington post sacó a la luz una investigación sobre la banda mafiosa que encabeza Juan Guaidó. Según el medio estadounidense, Guaidó estaría implicado en el robo de activos del país en el extranjero y contratos con coimas millonarias a las que habría recurrido para proyectar su imagen en el exterior. Las maniobras expuestas por el diario, en base a más de 20 entrevistas y documentos involucran a Fernando Blasi y Javier Troconis, dos colaboradores de Guaidó señalados por la fiscalía de Venezuela como parte de una red que cobra sobornos para "robar activos venezolanos en el Caribe". Como parte de la supuesta maniobra de corrupción por alrededor de 40 mil millones de dólares, Troconis habría condonado la mitad de la deuda de Paraguay con la compañía petrolera estatal de Venezuela (PDVSA). También se investiga un contrato que Troconis firmó con un bufete de abogados del sur de Florida para recuperar una cuenta en Gran Bretaña que contenía casi 1.700.000 dólares del ministerio de Alimentos de Venezuela. (P12 6/1)

La capacidad de Estados Unidos de generar consenso en la región para ir contra Venezuela perdió peso específico; mientras el Grupo de Lima se desinfló al poco tiempo de haber sido creado, en la OEA donde tienen asiento los países caribeños a los que Venezuela les envía petróleo, el ambiente es favorable al gobierno chavista. De este modo, es cada vez más evidente la necesidad del imperio de avanzar con más guerra y presión política y económica, a pesar de que no le esté dando los resultados esperados, sino más bien todo lo contrario.

En este sentido, este mes el gobierno de Venezuela sacó a luz una serie de operaciones desestabilizadoras direccionadas desde Washington.

El terrorismo que despliegan en la región para impedir la avanzada de los pueblos que pretenden independizarse definitivamente del yugo imperialista es una moneda corriente para nuestras tierras. Lograr adelantarse a su jugada para desbaratarle todo intento de injerencia diplomática o militar, habla de las cualidades que está obteniendo la revolución bolivariana en el enfrentamiento con el enemigo. Son incontables los atentados que se intentaron perpetrar contra los líderes más destacados o los intentos por penetrar en la cúpula militar para dar vuelta el apoyo mayoritario que brindan las fuerzas armadas al proceso popular.

Estas últimas elecciones no fueron la excepción, se han desbaratado operación dirigidas desde el norte que cuentan con la complicidad colombiana y elemento internos ligados a las fuerzas armadas o de inteligencia.

Así se dio a conocer el desmantelamiento de una operación destinada a boicotear la instalación de la Asamblea Nacional recién electa. Las investigaciones han permitido esclarecer que los implicados en el plan tenían tres objetivos: intimidar a la población venezolana, con secuestros, asesinatos y sabotajes, evitar el mandato de la Asamblea Nacional para asumir el 5 de enero y destruir completamente el Poder Legislativo. Las acciones incluían el ataque a la hidroeléctrica mayor de Venezuela: el Sistema Eléctrico Nacional (SEN); la refinería más importante de ese país; el atentado contra la vida del jefe del Ministerio Público, Tarek William Saab, entre otros; la toma de unidades fronterizas, tanto militares como policiales; la toma del Batallón 825 de armamento y la toma de la propia sede de la Asamblea Nacional. En el complot estaban involucrados Leopoldo López, el actual presidente colombiano y el expresidente y exsenador de ese país, Álvaro Uribe (TS 29/12). Una vez más, Colombia juega como fuerza de choque y como plan de operaciones para atentados contra el gobierno bolivariano.

Estos ataques han tomado un grado de sistematicidad en los momentos donde la nación bolivariana se juega cartas importantes. Muestran por un lado, la necesidad de llevar a cabo una guerra total contra la patria de Bolívar. Tal fue el caso informado por la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez “Sufrimos un ataque contra el Servicio Eléctrico Nacional hoy 5 de enero, que afectó el sistema de transmisión de Patio Guri… Originó la pérdida de carga en sectores de la ciudad capital y otros estados del país” (TS 5/1).

A la vez demuestran la capacidad que tienen los yanquis por perpetrar golpes de esta índole, siendo que controlan los sectores estratégicos de la producción y los servicios. La dependencia de los países subdesarrollados para con las potencias centrales funciona como mecanismo de adoctrinamiento tanto en los casos donde haya resistencia o no a la subordinación económica. Tomar conciencia de estas ataduras es un primer momento de la construcción de una estructura propia que permita un desarrollo autosustentable y por lo tanto mayor libertad.

La desesperación que muestra el imperio frente al estallido que viven en su propia sociedad y al verse imposibilitado por continuar manteniendo sus estatus de poder, los lleva pegar manotazos de ahogado que si bien causan perjuicios para nuestras economías, marcan que no pueden hacer otra cosa.

De este modo, las sanciones aplicadas por el gobierno saliente de EEUU a la nación cubana expresan también esa impotencia. El Departamento de Estado norteamericano añadió al cubano Banco Financiero Internacional (BFI) a su lista de entidades sancionadas prohibiéndole realizar transacciones financieras directas, al alegar que “beneficia desproporcionadamente” a los militares de la isla y ayuda a financiar la “injerencia” del régimen en Venezuela (LN 3/1). Argumentos vacíos que pretenden convencer a un mundo que cada vez más le suelta la mano a los yanquis y se posiciona del lado contrario porque ven en esa alianza un futuro cercenado por las necesidad imperialistas.

El rechazo masivo que ha recibido dicha sanción por parte de los países periféricos ha sido contundente; ya que también se agregó al combo de sanciones la declaración de Cuba como “Estado patrocinador del terrorismo”. Como respuesta a las medidas imperialistas, el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) y el Grupo de Puebla refutaron dicha inclusión en un comunicado donde exhortaron “(…) al presidente electo, Joe Biden, a dar pie atrás a la medida unilateral, que viola los principios del derecho internacional y de las Naciones Unidas, y que va en dirección contraria a la idea de un mundo integrado y multilateral que pueda responder favorablemente a este tipo de políticas inhumanas. Y reiteraron “(…) su solidaridad y compromiso con el Gobierno y el proceso histórico y popular de Cuba, rechazando, nuevamente, cualquier tipo de bloqueo económico, financiero, político o cualquier injerencia externa para atacar tanto la autodeterminación de Cuba, como de los pueblos del mundo” (CD 15/1).

Precisamente las políticas norteamericanas quedan a traspié de las necesidades de las grandes mayorías que bregan por construir un mundo donde entremos todos. La irracionalidad que emana de sus entrañas responde a una esencia social que deviene de las leyes objetivas de este sistema que pega saltos productivos que dejan afuera del reparto a distintos sectores de las dos clases. Eso los lleva a tener que controlar todos los recursos directamente. Y frente a eso se encuentran con la resistencia de los pueblos que se niegan a entregar fácilmente sus conquistas que tanta sangre y sudor han costado.

Tu loca voluntad humeando

La realidad que está atravesando el mundo entero producto del agotamiento del sistema deja de manifiesto las cualidades adquiridas por cada nación para resolver los problemas planteados. Desde el punto de vista político aparecen grandes diferencias en las prácticas y en las concepciones adoptadas por cada país de la región, unas de las manifestaciones de dicha conducta se refleja en el orden de las prioridades, esto es: si aparece como urgente el cuidado de la vida o la continuidad de realizar negocios que eviten frenar el ciclo de ganancia de los capitales.

El recrudecimiento de los contagios de los últimos meses que devino en una segunda ola de covid-19, ha puesto en aprietes a los gobiernos que venían considerando al virus como una “gripe más” que pasaría rápidamente. El paso del tiempo mostró lo contrario; que el carácter de la pandemia, en tanto expresión de la descomposición del capitalismo, vino para quedarse.

Las teorías negacionistas que sostenía principalmente Jair Bolsonaro se fueron diluyendo con el correr de los meses y al ritmo del aumento de los contagios y las muertes. La negligencia con la que se encaró la pandemia en Brasil está trayendo un costo político muy alto para la actual gestión, que inevitablemente se va desdiciendo de muchas afirmaciones hechas en el comienzo del ciclo para frenar la pérdida del caudal electoral.

La crisis sanitaria y económica que atraviesa a las ciudades más importantes del país, es un fiel reflejo del descalabro que puede generar el virus en una sociedad cuando el gobierno que solo tiene política para un sector muy reducido de la sociedad y empuja a la marginalidad a la mayoría de la población.

En Manaos, la ciudad más importante de la Amazonia brasileña con 2.300.000 habitantes, los entierros subieron el 80% en los últimos quince días a raíz del agravamiento de la situación sanitaria. La falta de oxígeno es hoy el principal problema que atraviesa este estado. Mientras la demanda diaria de Amazonas ronda los 76.000m3 de oxígeno, las empresas proveedoras no consiguen producir más de 28.200m3 por día. Esto obligo a su alcalde, David Almeida (que asumió el cargo el 1 de enero) a decretar el estado de “emergencia” por 189 días ante la crisis causada por la pandemia. Almeida declaró a la CNN Brasil que va a ordenar la construcción de unas 6 mil tumbas nuevas en los cementerios locales, aunque al mismo tiempo consideró que en “dos o tres meses” no van a tener espacio para recibir más cadáveres porque el número seguirá subiendo ante el impacto de la enfermedad (CL 16/1).

Mientras el discurso bolsonarista estuvo centrado en la reactivación económica o en evitar que se genere una depresión imposible de remontar, la salud de la población ha quedado desplazada totalmente. Como parte de su campaña antivacuna, Bolsonaro se dedica a sembrar confusión al afirmar que la misma puede causar “muerte, invalidez y anomalía” y hasta llegó a celebrar la muerte de un voluntario (FSP 8/1).

El menosprecio hacia la vida llego a tal punto que en las últimas semanas hubieron personas muriendo ahogadaspor la falta de oxígeno o de lugares donde atenderse. Las imágenes de familiares de pacientes yendo comprando tubos de oxígeno (muchas veces en el mercado negro) fueron reproducidas en la televisión local y en los canales de noticias globales. Obreros cavando tumbas a doble turno en los cementerios de Manaos se convirtieron en un ícono del Brasil. Y estamos hablando de que ocurre en una de las economías más opulentas del mundo, donde evidentemente no faltan los recursos, sino la forma en la cual se racionalizan.

Para variar, la respuesta que dio el presidente Jair Bolsonaro fue reírse a carcajadas durante el encuentro que mantuvo con un grupo de seguidores con los que habló sobre la crisis del coronavirus en el estado de Amazonas. El argumento que puso para justificar la matanza fue que "es la ley de la vida”. En ese sentido, responsabilizó a la gente que espera hasta último momento para ir al hospital recién cuando siente “falta de aire” y a las autoridades locales, justificando que el gobierno federal habría cumplido con su responsabilidad (P12 16/1).

El desborde que vive el sistema de salud del estado amazónico (que linda a su vez con Venezuela) pone en peligro a las comunidades vecinas. Así, el alerta prendido por el gobierno chavista, activo rápidamente los lazos de cooperación con la nación vecina, poniendo a disposición una cantidad importante de oxígeno para evitar la catástrofe en el estado brasileño. El convoy de los seis camiones cisternas con capacidad de 136.000 litros, equivalentes a 14.000 cilindros individuales, arribando a tierras amazónicas es un golpe en el corazón del imperio.

Aunque los ataques hacia la nación bolivariana por parte del gobierno brasileño, funcional a los designios norteamericanos nunca claudicaron, la solidaridad del bravo pueblo está al orden del día. Y se expresa a través de las palabras de su mandatario Nicolás Maduro, que dijo “estar enviando apoyo humanitario necesario hacia Manaos, hemos extendido nuestra mano solidaria al pueblo de Brasil, deben saber que en la medida de nuestras posibilidades estamos dispuestos a apoyarlos. Venezuela debe dar la vida si es necesario por la solidaridad, el amor.” (TS 18/1). De esta manera, el gobierno de Bolsonano no pudo rechazar la ayuda de aquel que tilda de dictador. “Si Maduro nos quiere suministrar oxígeno, podemos recibirlo sin ningún problema; pero podría dar ayuda de emergencia a su gente también, el salario mínimo allí compra medio kilo de arroz” solamente alcanzó a ironizar Bolsonaro (LN 20/1). Frente a la miseria del capitalismo se erige la práctica de un valor esencial para todo revolucionario, el internacionalismo.

De igual modo, se diferencia a la respuesta de Colombia negándole la vacunación y atención médica a los migrantes venezolanos que radican en tierras cafeteras. El primer mandatario colombiano, Iván Duque, aseveró que quienes no tengan la acreditación de ser ciudadanos colombianos, y que no tengan regularizada su situación migratoria, no tendrán la vacuna. El ministro de Salud, Fernando Ruiz, ratificó la medida justificando que “ni desde el marco legal, ni desde las consideraciones técnicas realmente existe una obligación de atenderlos” y que es “prácticamente imposible hacerle seguimiento desde los servicios de salud (ET 23/12). La reacción surgió por parte de la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, que denunció ante la ONU las declaraciones del presidente colombiano,“esto es una discriminación terrible, un carga de racismo y odio contra migrantes venezolanos en Colombia. Aquí conviven con el pueblo venezolano aproximadamente 6 millones de colombianos, a ninguno se le ha negado el acceso a pruebas rápidas, a una prueba molecular.” (TS 24/12).

La contradicción entre una conducta y otra deja en claro que el motor que organiza a cada sociedad es completamente distinto. Una sociedad que tiene como epicentro el desarrollo del hombre y las mujeres, tiene planteado organizar la producción y la distribución de su riqueza para garantizar el bienestar de toda la población, sin dejar de lado a nadie.

A pesar de los intentos denodados por parte del gobierno brasileño de arremeter contra el pueblo bolivarianola cooperación se impone frente a la necesidad. No hay forma de frenar esos lazos, que se estrechan en momentos de miseria y dejan en evidencia frente al mundo a los adalides de la propiedad privada desde que conducta se pueden resolver las problemáticas. No es un problema de dinero, sino de conciencia. El control de las fuerzas desatadas a lo largo de la historia implicaque sean puestas en función de las necesidades comunes.

Así, la tendencia objetiva del mundo puja en la dirección de poner lo común primero, de esa manera se puede vislumbrar un futuro posible donde la convivencia entre el hombre y la naturaleza llegue a un punto de armonía. Las fuerzas políticas que fraccionan en sentido contrario, poniendo el interés corporativo primero, inevitablemente colisionan por el hecho de no corresponderse con las necesidades de las mayorías. Esta imposibilidad del imperialismo de construir fuerza social se expresa en la dificultad que tienen los partidos afines a sus políticas de imponerse por la vía democrática. Por lo tanto, la única vía posible para implantar un modelo entreguista de las riquezas locales es a través del caos y la violencia.

Las contiendas electorales que se abren este año en la región posicionan a las fuerzas progresistas encabezando todas las encuestas, lo cual genera desesperación a la derecha que necesita tiempo para succionar la mayor riqueza posible, cuestión que se le hace imposible. En ecuador, el partido armado por el perseguido Rafael Correa, tuvo que pasar por varios escollos para lograr legitimar su participación en las elecciones del corriente año. De hecho la imagen del ex mandatario, no podrá aparecer más en la campaña de la Unión por la Esperanza (UNES). Mediante un documento se cita el artículo 64 de la Constitución de Ecuador, que recoge la suspensión de los derechos políticos a aquellas personas que hayan sido condenadas por la Justicia, cercenando la posibilidad de participar políticamente desde el punto de vista institucional (TS 13/1).

La derecha quiere esconder el sol con una mano, haciendo lo imposible para evitar la participación del principal líder ecuatoriano quien expresa las conquistas logradas por las mayorías populares en la gestión anterior; frente a un Lenin Moreno terminótraicionando al pueblo alineándose con el FMI. A pesar de la persecución aplicada, el candidato a la presidencia de Ecuador de la alianza Unión por la Esperanza (Unes), Andrés Arauz, encabeza las preferencias electorales con 36,5 por ciento de intención de voto, según revelan las encuestas (TS 27/12).

Una muestra clara de este estallido lo vemos en Bolivia, donde las fuerzas golpistas no logran ponerse de acuerdo en el proyecto que defienden, y se fracturan en mil pedazos entrando en disputa entre sí. Este mes Jeanine Áñez renunció al partido Demócratas denunciando que las prácticas de “viejos politiqueros” truncaron el desarrollo de Beni; Áñez aseguró que “es hora de buscar un rumbo nuevo y de cambio, pero no un cambio cualquiera sino un cambio serio y con certidumbre. La renuncia de la golpista a Demócratas se suma a la presentada por el ex presidente del Senado y ex ministro de Economía, Óscar Ortiz, y el ex secretario de la gobernación de Santa Cruz, Vladimir Peña. Ambos denunciaron que su líder y actual gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, había asumido decisiones de caudillo y se sumaron a molestias por un posible respaldo a Luis Fernando Camacho como candidato a gobernador cruceño (P12 29/12).

La implosión que está sufriendo la estructura económica sobre la que se apoya el mundo capitalista tiene sus implicancias en las determinaciones de cada región. Las economías primarizadas de Latinoamérica, que han sido condenadas al subdesarrollo, bregan por buscar una salida que la derecha no puede dar. La ruptura de los partidos políticos funcionales al imperialismo yanqui está reventando por los aires, sin poder congregar su fuerza en una sola estrategia.

A medida que avanza la crisis del capitalismo, sus consecuencias toman una dimensión cada vez más grande, quedando en evidencia lo vetusto de las políticas neoliberales para resolver las problemáticas de la población. Por lo tanto la pelota hace tiempo se ubica en el campo popular, siendo la única posibilidad de superación de este sistema un plan que encabecen los trabajadores. Las fuerzas progresistas necesitan tomar nota del problema objetivo que atraviesa la sociedad y prepararse para el enfrentamiento directo con los grupos económicos, a la vez que desarrolla una planificación propia donde la directriz de la sociedad pasa a nuestras manos.

Este infierno está encantador

La tarea ardua que tienen las fuerzas populares por construir un frente que contenga a todos los sectores que son expulsados de las filas del capital, plantean el desafío de definir quién va a conducir esa alianza. Es decir, la crisis empuja con tal fuerza que el barco se llena cada vez más de integrantes que buscan refugio frente a la voracidad que tienen los grupos concentrados que se comen todo lo que encuentran en su camino. Son como una persona que padece obesidad, cada vez más grandes y débiles a su vez.

El desafío radica en identificar donde yace la fuerza capaz de enfrentar a los monopolios para armar esa vanguardia que se ponga al frente de la pelea. La experiencia ha demostrado que tomar el poder del gobierno para ocupar su cargos y de esa manera distribuir la riqueza producida en el país bajo el dominio de las oligarquías junto a los grupos económicos trasnacionales, no alcanza para resolver el problema estructural que padecemos los habitantes de esta región.

Los pueblos que han quedado de pie luchando contra el imperialismo fueron aquellos que se plantearon resolver el problema de la independencia. Quienes han entendido que la derrota definitiva del imperialismo radica en el reemplazo de éstos de la dirección de la sociedad, sacándolos de todos los lugares de poder y pasando a tomar dicha dirección en la mano de sus trabajadores. Controlar la producción para ponerla en función de las necesidades de la población, lo cual implica la construcción de un estado nuevo, donde los monopolios no existen. Eso es sacarlo de nuestras vidas para siempre.

En ese proceso de reflexión se encuentran los partidos políticos que han recorrido un trecho y han chocado contra los límites objetivos de armar para ocupar los cargos de ese estado viejo que se descompone. Llegar a esa instancia sin tener resuelto, aunque sea en parte, la construcción de una línea de cuadros con la conducta acorde a la nueva sociedad que se va a erigir, se forma una concepción al interior que luego es difícil de erradicar.

Tal es el caso de MAS, que después de trascurrir el golpe de estado que significó el exilio de su dirección durante casi un año, ha vuelto a dirigir el país por decisión de la mayoría del pueblo que le puso como condicionamiento aprender la lección que les dio la ofensiva golpista. Para defender los recursos estratégicos de la nación no alcanza con saber cómo explotarlos y trazar los lazos comerciales que permitan cierta dinámica en la comercialización de los recursos, sino que requiere de un pueblo consiente y preparado culturalmente para enfrentar la envestida de los grupos económicos que no van a permitir que la riqueza quede en manos de sus trabajadores.

Evo Morales, líder que encarna la lucha del pueblo boliviano, ha quedado como presidente del MAS, teniendo la responsabilidad de reestructurar la fuerza directriz del proceso político. Este año se llevaran a cabo las elecciones estaduales y municipales que intentaran afianzar el predominio del masismo a lo largo de país andino. Este mes se cerró el registro de candidaturas, donde la definición de las listas se dio con un grado de tensión por las presiones internas lógicas de la etapa de transición que transita el partido. Los históricos dirigentesque han ocupado los puestos del estado pujan por seguir manteniendo el lugar, chocando con la necesidad de depurar la fuerza en función de poner al frente a los líderes populares que expresan el clamor de las bases. Evo Morales, como titular del partido, designó los candidatos electorales, en este contexto donde las tensiones están a flor de piel por las pujas corporativas. Así fue que la ex titular del Senado, Eva Copa, rompió con el partido al sentirse marginada por no ser candidata a la alcaldía de la ciudad de El Alto. El ex mandatario aclaró que en este momento nos hemos conocido quiénes somos, qué hermanos son de convicción y qué hermanos estaban sólo por un cargo” (CL 30/12).

Las disputas que se libraran no se reducen al enfrentamiento directo con el enemigo, sino que habrá que enfrentarse también a las conductas corporativas que tenemos al interior de nuestras fuerzas. Pelea ardua que tendrán que librar aquellos partidos que se plantean la formación de los cuadros pertinentes para la pelea. Son generaciones de construcción en una misma dirección lo que puede garantizar la continuidad y el desarrollo de una sola estrategia.

Así es el caso de la revolución bolivariana, que transcurre 22 años de asunción en el poder y de construcción de la fuerza que se viene enfrentando en todos los campos al enemigo. En la instalación del nuevo parlamento, el presidente Nicolás Maduro ha dado el discurso inicial con los diputados y diputadas, que dicho sea de paso, el 90% está dando sus primeros pasos como legisladores. El centro estuvo puesto en las perspectivas que tiene la nación bolivariana en este año, donde el objetivo está en “pasar del momento de resistencia al ataque económico”, según definiciones del mandatario, para recuperar el estado de bienestar socialista vulnerado por el bloqueo salvaje, el sabotaje financiero y el robo sistemático de los recursos del país (oro y petróleo). Las responsabilidades que tiene la nueva asamblea son muy pesadas, siendo que depende en buena medida de este órgano que se asiente una dirección colectiva que permita aceitar y perfeccionar el modelo socialista. Darle profundidad a los pasos dados hasta el momento, implica optimizar la capacidad de resolución de la revolución, que como enfatiza Maduro, si hay “algo que sabemos es resolver problemas”. Todo en el marco del asedio imperialista, que si bien no va a amainar, el liderazgo conquistado por el chavismo le permite dar un salto en la dirección del desarrollo. Estrechando lazos comerciales con los países no alineados al eje occidental y perfeccionando la capacidad de respuesta de la dirección revolucionaria.

El hecho de haber pasado de depender absolutamente de los productos importados del exterior para abastecer a la población de los elementos esenciales para la vida, a producir casi la totalidad de los alimentos que constituyen las cajas CLAP, indica el salto cualitativo que se ha dado el pueblo bolivariano en la soberanía alimentaria. El alcance que tienen las cajas de alimentos distribuidos en la población como respuesta al bloqueo criminal de los yanquis, llegan a alrededor de 8 millones de viviendas venezolanas. Haciendo un cálculo aproximado, si multiplicamos por 4 que es promedio de habitantes por casa, estaría llegando a 32 millones de compatriotas, es decir, la totalidad de la población. De igual manera se da el plan de viviendas que en el cierre del año 2020 se inauguró la casa hecha por la revolución número 3.400.000, que igualmente aplicando el cálculo, cubre las necesidades habitacionales de casi 16 millones de personas, el 50% de los pobladores. Los números hablan por sí solos. Más allá de la discusión retorica con el enemigo, la construcción del socialismo tiene planteado resolver los problemas concretos de la sociedad, y el chavismo estademostrando con hechos que la única salida a la debacle de este sistema es tomando el problema con sus propias manos, construyendo el porvenir.

El modelo que debe construirse al interior de cada sociedad se da en función de su procedencia y de los desafíos que tiene planteado resolver atado al momento histórico. En imposible copiar y pegar una revolución, tiene que emanar de la pelea que encare cada pueblo y estará atado a la experiencia que vaya transcurriendo cada uno. Haciendo síntesis para se pueda generalizar en toda la región y sirva de estímulo para demostrar que si hay disposición a enfrentar los problemas no hay ninguno que no se pueda resolver. Los desafíos que se plantea cada sociedad contiene en sus entrañas la solución del mismo, si aparece planteado es porque están las condiciones objetivas.

La revolución cubana está dando sobradas muestras del potencial que posee una sociedad dispuesta a ser libre, que pone en el centro del desarrollo la formación integral del potencial humano, principal motor del desarrollo de las fuerzas productivas de la nación. Con la pandemia apareció bien reflejada la conciencia de la población para reducir los contagios y muertes a un nivel muy bajo. La letalidad fue del 1,23% (11.601 casos con 143 defunciones). También ha mostrado las condiciones científicas desarrollada en los 62 años de revolución, donde un país tan pequeño logró producir cuatro variantes de la vacuna contra el covid-19 que están en distintas fases de prueba. El Instituto Finlay de Vacunas, anunció que el proceso de vacunación correspondiente al ensayo clínico Fase II de la vacuna Soberana-02 contra la Covid-19, ha transcurrido con normalidad y cumpliendo las buenas prácticas (TS 23/12).

Entre otros logros obtenidos por la ciencia cubana, estuvo el Interferón ALFA 2B recombinante humano, donde el 93,4 % de los enfermos portadores del nuevo coronavirus sars-cov-2 habían sido tratados con dicho fármaco y solo el 5,5 % de ellos llegaron al estado de gravedad. Más de 20 medicamentos cubanos forman parte en la actualidad de los protocolos para el tratamiento y prevención de la COVID-19. Desarrollo de nuevos diagnosticadores. La creación del primer prototipo de ventilador pulmonar cubano para la respiración asistida. Ensayos clínicos con células madre para tratar las secuelas pulmonares en pacientes que tuvieron la enfermedad. También hay que sumarle los centenares de profesionales de la salud que han recorridos distintos puntos del planeta para compartir el conocimientos y ponerlo para salvar vidas en todos los rincones (CD 7/1).

Solo un modelo que pone en el centro el desarrollo de las personas puede priorizar el resguardo de la vida de esta forma. A diferencia de la conducta que empuja cada vez más al ser humano a una irracionalidad inusitada poniendo en el centro la creación de riqueza en función de obtener bienes materiales.



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